En medio del drama que se vive en el sur del país por los incendios forestales que ya afectaron a más de 230.000 hectáreas, los gobernadores de las provincias de la Patagonia realizaron una reunión de trabajo y acordaron enviar un pedido al Congreso de la Nación para que trate con urgencia la Ley de Emergencia Ígnea durante las sesiones extraordinarias.
Justamente, el próximo lunes 2 de febrero se reactivará tanto la Cámara de Senadores como de Diputados para comenzara a tratar el temario propuesto por el Poder Ejecutivo, entre los que se encuentran iniciativas como la baja de edad de imputabilidad o la reforma laboral.
De la cumbre, que se realizó de forma virtual, participaron los mandatarios de Río Negro, Alberto Weretilneck; el gobernador de Chubut, Ignacio Torres; el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto; el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa; y el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal.
Durante el encuentro, los mandatarios coincidieron en la gravedad de la situación que atraviesa la región, marcada por incendios que se extendieron durante los últimos meses. En ese período, se reportó que La Pampa registra más de 168.000 hectáreas quemadas, Chubut 45.000, Neuquén 6.000, Río Negro 10.000 y Santa Cruz 700. El total supera las 230.000 hectáreas devastadas, lo que representa un impacto ambiental y productivo sin precedentes para la Patagonia.

Los gobernadores resaltaron el trabajo coordinado con el Gobierno nacional a través del Sistema Nacional del Manejo del Fuego, valorando el despliegue operativo y la cooperación entre jurisdicciones. No obstante, enfatizaron que la magnitud de los focos y la crisis climática en curso requieren recursos y herramientas extraordinarias, tanto para combatir el fuego como para asistir a las comunidades y restaurar los ecosistemas dañados.
En ese sentido, informaron que durante la jornada mantuvieron contacto con el ministro del Interior, Diego Santilli, a quien le anticiparon la decisión de impulsar el reclamo ante el Congreso. El objetivo central es lograr la pronta aprobación de la Ley de Emergencia Ígnea en el marco de las sesiones extraordinarias, a fin de contar con herramientas legales que permitan responder con mayor eficacia ante la emergencia.
La sanción de la norma permitiría, según los mandatarios, destrabar fondos extraordinarios, agilizar la incorporación de medios aéreos y equipamiento, fortalecer la coordinación entre Nación y provincias, asistir de manera directa a las poblaciones damnificadas y planificar una respuesta integral frente a los incendios y sus consecuencias.

Mientras tanto, la situación en los territorios afectados sigue siendo crítica. Con llamas que superan los 50 metros de altura y el avance acelerado por el viento, cientos de brigadistas continúan trabajando en Chubut para proteger poblaciones cercanas, viviendas y recursos animales. En los últimos días, llegaron refuerzos de brigadistas provenientes de distintas provincias y cuadrillas enviadas desde Chile, que se sumaron a las tareas de combate terrestre.
El despliegue de medios aéreos, como aviones hidrantes y helicópteros, se realiza de manera intermitente, condicionado por las condiciones climáticas y la visibilidad, que en ocasiones se ve reducida a causa del humo denso. Los equipos trabajan con maquinaria pesada para la apertura de cortafuegos y autobombas. Los brigadistas llevan casi 50 días sin descanso, enfrentando condiciones extremas y jornadas de alto riesgo.
El lunes 26, mientras persistía una ventana de meteorología favorable, el grupo de brigadistas en tierra debió replegarse por el agravamiento de las condiciones. Según la Agencia Federal de Emergencias (AFE), la prioridad pasó de intentar frenar el avance del fuego a proteger las comunidades cercanas. El resguardo del ecosistema continúa como una de las preocupaciones centrales en medio de la emergencia.
Uno de los focos más activos se ubica en el brazo sur del Lago Menéndez y en los alrededores de los lagos Verde y Rivadavia. Las condiciones climáticas favorecieron el avance de los incendios hacia el área de Cholila, una villa turística, y amenazaron con expandirse hacia Esquel. El caso del incendio en el Parque Nacional Los Alerces se originó a principios de diciembre por una tormenta eléctrica. Aunque en una primera instancia fue controlado, la combinación de altas temperaturas y la falta de lluvias reavivó el fuego con mayor intensidad.
Los residentes colaboran trasladando animales a zonas seguras. Según relató Hugo Huenelaf, vecino de la región, han perdido parte del ganado y realizan esfuerzos para salvar lo que queda. La ventana de ventilación permitió el lunes operar con medios aéreos sobre sectores como Lago Menéndez, Pasarella Arrayanes – Bahía Rosales, Laguna Froilán y Población Neira – Portada Norte, aunque el fuego incrementó su actividad en horas de la tarde.
La meteorología complica el panorama: las ráfagas de viento alcanzaron 50 kilómetros por hora y la temperatura se acercó a 28 grados. Estos factores potenciaron el comportamiento extremo de los focos y su reactivación. Las previsiones hablan de posibles lluvias ligeras para el martes, pero se anticipan días calurosos con temperaturas que podrían superar los 30 grados durante la semana.