Operativos policiales en 2021 conocidos como “Neptuno” desarticularon parte de la estructura criminal liderada por Cholo Chorrillo. Tomada de Instagram

El Gobierno de Estados Unidos celebró la condena en una Corte Federal de Los Ángeles contra Jorge Rubén Camargo Clarke, alias Cholo Chorrillo, líder de la violenta organización criminal panameña conocida como la pandilla Bagdad, en una sentencia que representa un golpe simbólico y operativo contra el crimen organizado transnacional.

La decisión judicial se produjo tras una investigación coordinada entre autoridades de Panamá, Costa Rica y Estados Unidos, que culminó con el arresto, extradición y procesamiento del jefe criminal.

Según el comunicado emitido por la Embajada de Estados Unidos en Panamá, la condena dictada ayer refleja la eficacia de la cooperación internacional y la solidez de los esfuerzos conjuntos para desmantelar redes criminales violentas que operan más allá de fronteras nacionales.

Esa colaboración incluyó aportes de investigación, evidencia forense y peritajes aportados por autoridades panameñas, según destacó la representación diplomática.

La cooperación entre la DEA y autoridades panameñas fue clave para extraditar a Camargo Clarke desde Costa Rica hacia Estados Unidos. Tomado de X

Camargo Clarke fue arrestado en Costa Rica el 11 de febrero de 2022, mientras intentaba evadir la justicia, y posteriormente extraditado a Estados Unidos en marzo de ese mismo año para enfrentar cargos federales por narcotráfico.

La Administración para el Control de Drogas (DEA) y las autoridades estadounidenses detallaron la acusación en la Corte del Distrito Central de California, donde se le imputó conspiración para distribuir cocaína hacia ese país, un delito que, de confirmarse, le podría acarrear penas de prisión de 10 años a cadena perpetua.

El nombre de Cholo Chorrillo figura desde hace años en las listas de los más buscados por las autoridades panameñas e internacionales, y su captura marcó un hito tanto por el nivel de violencia que se le atribuía como por la complejidad de su red de operaciones.

La organización criminal Bagdad, bajo su mando, fue considerada por la Policía y la DEA como una de las estructuras más peligrosas de Panamá, con una trayectoria que se remonta a mediados de los años 2000 y que la convirtió en un actor relevante en el tráfico de drogas, homicidio, robo, sicariato, extorsión y lavado de dinero.

Autoridades de Costa Rica capturaron a Jorge Rubén Camargo Clarke, alias “Cholo Chorrillo”, tras un operativo de seguimiento en el cantón de Grecia, donde se movía con una identidad falsa para evadir a la justicia. Captura de video

Inicialmente, Bagdad surgió como una escisión de bandas menores dedicadas a delitos menores, como el robo y hurto, principalmente en el área de El Chorrillo, en Ciudad de Panamá.

Con el tiempo, bajo el liderazgo de Camargo Clarke, esa agrupación evolucionó hasta convertirse en una organización que no solo facilitaba el movimiento de drogas producidas en Colombia, sino que también organizaba rutas logísticas complejas para su transporte hacia Centroamérica y Estados Unidos.

La pandilla, según investigaciones de inteligencia, trabajaba con operadores de botes artesanales que alertaban sobre movimientos de patrulleras, lo que permitía a las embarcaciones recoger cargamentos en alta mar, trasladarlos a tierra y fragmentarlos para su distribución.

La banda llegó a operar en múltiples puntos de Panamá, incluida Isla del Rey, Boca La Caja, Vacamonte y Panamá Oeste, extendiendo su control territorial y su red criminal.

En Panamá también se le vinculó a Bagdad con varios homicidios de alto impacto y enfrentamientos con otras organizaciones rivales por el control de rutas y territorios de distribución.

La pandilla Bagdad, vinculada a narcotráfico, homicidios y otras actividades criminales, surgió en El Chorrillo, en la ciudad de Panamá, y con el tiempo extendió su red a otras zonas del país y la región. REUTERS/Daniel Becerril

Aunque en la actualidad su liderazgo ha cambiado tras la captura de Camargo Clarke, la banda mantiene una presencia significativa en el crimen organizado local y regional.

El modus operandi de la pandilla implicaba, además del tráfico de drogas, el uso de violencia extrema, reclutamiento de jóvenes y acciones de intimidación local que extendieron su influencia sobre comunidades enteras, generando inestabilidad y temor entre la población.

La extradición de Camargo Clarke a Estados Unidos fue el resultado de una operación internacional que incluyó seguimiento de inteligencia, cooperación judicial y esfuerzos conjuntos con las autoridades costarricenses, que cumplieron con los procedimientos exigidos por la ley para trasladarlo ante la Corte federal que lo requería.

La condena es vista por la Embajada de Estados Unidos en Panamá como un mensaje claro contra el crimen organizado, enfatizando que “los líderes de organizaciones criminales violentas involucradas en narcotráfico a gran escala rendirán cuentas, sin importar dónde intenten esconderse.”

Además, la representación estadounidense reiteró su compromiso de mantener y fortalecer la cooperación con Panamá para combatir el crimen transnacional, proteger las comunidades y reforzar la seguridad regional.

Desde el lado panameño, el papel de las fuerzas de seguridad y del Ministerio Público ha sido destacado como fundamental, no solo en el intercambio de pruebas forenses sino también en las fases de investigación preparatoria que permitieron construir un caso sólido ante las autoridades norteamericanas.

La operación internacional también incluyó la detención y extradición de personas vinculadas a la red Bagdad y colaboraciones estratégicas que permitieron desmantelar células que funcionaban tanto dentro como fuera de Panamá.