Este jueves, la Secretaría de Finanzas enfrentó vencimientos por $9,6 billones de deuda pública y el segundo test del BONAR 2027 (AO27). El resultado fue positivo para el ministro de Economía, Luis Caputo, quien consiguió USD 150 millones con una tasa menor a la anterior para cubrir el compromiso financiero de julio por USD 4.200 millones, aunque modificó la estrategia en el mercado de pesos al evitar liberar liquidez, una decisión que plantea interrogantes sobre el futuro de las tasas de interés.
En la licitación del nuevo bono en dólares, Finanzas tomó USD 150 millones a una TNA de 5,45% (menor que el de la licitación anterior, 5,74%), aunque habiendo recibido una menor cantidad de ofertas. En esta oportunidad solo por USD 436 millones, cuando en la primera licitación, en esta instancia, tuvo por USD 868 millones.
El Ministerio de Economía priorizó la obtención de divisas a través del BONAR 27, orientado a inversores institucionales y grandes fondos locales que buscan títulos en moneda extranjera. Paralelamente, gestionó la administración de deuda en pesos, con el objetivo de evitar la liberación de moneda local al mercado, una medida destinada a contener la inflación y limitar movimientos en los tipos de cambio paralelos.
En la primera licitación del bono en dólares, realizada hace 15 días, Caputo adjudicó USD 150 millones a una tasa de 5,74%, inferior al 7% proyectado por el mercado. La demanda alcanzó USD 868 millones y, en una segunda subasta al día siguiente, se sumaron otros USD 100 millones.
Este antecedente generó expectativas sobre si Finanzas podría repetir una tasa similar en la nueva operación, especialmente tras el aumento de la volatilidad internacional por el conflicto en Medio Oriente. Según el economista Christian Buteler, la clave no está solo en la oferta, sino en el monto finalmente adjudicado, ya que eso refleja el verdadero interés del mercado y el porcentaje de rollover alcanzado.

La licitación en dólares se produjo en un contexto de creciente incertidumbre internacional, lo que elevó la atención sobre la tasa de corte y la capacidad del Ministerio de Economía para adjudicar la totalidad de los USD 250 millones previstos. “Va a tener un foco importante ver la licitación en dólares para ver a qué tasa sale. En principio, tendrían que colocar los USD 250 millones sin problema, pero hay que ver la tasa”, detalló Buteler en diálogo previo con Infobae.
Mañana (viernes) en la segunda subasta del Bonar 27, Finanzas va a tener la posibilidad de ampliar hasta USD 100 millones más la colocación. Y con ello elevar los depósitos en moneda extranjera del Tesoro en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que se encuentran en USD 468 millones ($ 664.294 millones a un tipo de cambio de $ 1.418,2781).
Cambio de estrategia
En simultáneo, el Ministerio avanzó con la renovación de la deuda en pesos, evitando liberar nuevos fondos al mercado. Esta decisión buscó limitar la presión inflacionaria y contener eventuales saltos en los tipos de cambio alternativos, en línea con la estrategia adoptada por Caputo en las últimas semanas.
“La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación del día de hoy adjudicó un total de $10,42 billones, habiendo recibido ofertas por un total de $12,90 billones. Esto significa un rollover de 108,09% sobre los vencimientos del día de la fecha”, destacaron en la publicación de Economía.
El mercado anticipaba un cambio de estrategia respecto a la licitación anterior, en la que sí se liberaron pesos. Ana Albín, de Invertir en Bolsa (IEB), señaló: “En esta oportunidad esperamos un rollover elevado y no descartamos que supere el 100%, teniendo en cuenta que el sistema cuenta con una liquidez holgada”.
Para Adrián Yarde Buller, de Facimex Valores, el vencimiento que enfrentaba Finanza no es tan significativo. El economista observó que las tasas reales en el tramo corto de la curva CER se mantuvieron en terreno negativo durante buena parte de la semana pasada, lo que alienta a las autoridades a tentar a los inversores con opciones de cobertura inflacionaria más largas y así extender los plazos de la deuda. “El Tesoro podría aprovechar esta demanda de cobertura inflacionaria para tentar a los inversores con alternativas CER largas que permitan estirar vencimientos”, explicó Yarde Buller.
El resultado de la licitación fue festejado por el director de Banco de Inversión y Comercio Exterior, Felipez Nuñez, quien sostuvo que se estiró la duration de la cartera en 0,78 años con $ 3,1 billones (aproximadamente 30%) 2027 y 2028.
A nivel de las letras, la mayor colocación fue en Boncer con vencimiento el 15 de mayo de 2026, con $ 2,74 billones a 0,37% TIREA, se trata de un instrumento que protege contra la inflación. Luego la seguirá la Lecap con corte en la misma fecha por un total de $ 2,21 billones a 36,07% TIREA. En cuanto a dólar linked, al 30 de abril se colocaron $ 0,08 billones a 6,35% TIREA y $ 0,16 billones al 30 de agosto próximo con 5,13% TIREA.