El papa León XIV afirmó el domingo estar “más cerca que nunca” del pueblo libanés y reclamó que existe una “obligación moral” de proteger a la población civil de los efectos de la guerra, en un nuevo y enérgico llamado a poner fin a los conflictos que asolan el planeta.
“Al amado pueblo libanés, estoy más cerca que nunca en estos días de dolor, miedo e invencible esperanza en Dios”, declaró el pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Regina Caeli, que sustituye al Ángelus durante el periodo pascual. “El principio de humanidad inscrito en la conciencia de cada persona y reconocido por las leyes internacionales implica la obligación moral de proteger la población civil de los atroces efectos de la guerra”, añadió.
A continuación, el papa estadounidense de 70 años hizo un llamado directo a las partes en conflicto: “Hago un llamamiento a las partes en conflicto a cesar el fuego y a buscar con urgencia una solución pacífica”. León XIV visitó el Líbano el pasado noviembre, país que ha sido bombardeado de forma sostenida por Israel.
El llamado del papa se produce en medio de una escalada de ataques israelíes en el Líbano en el marco de la guerra que estalló en la región tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Si bien una tregua temporal fue acordada entre Washington y Teherán, Israel sostuvo que el Líbano no está incluido en ese alto al fuego y continuó sus operaciones contra el grupo terrorista pro iraní Hezbollah. Solo el sábado, los ataques israelíes en el sur del Líbano mataron a 18 personas. El miércoles, Israel había llevado a cabo los ataques más mortíferos de esta guerra, con al menos 357 muertos en un solo día. Desde el 2 de marzo, las autoridades libanesas contabilizan 2.020 muertos y más de 6.400 heridos.
Una vigilia y un domingo de llamamientos
El mensaje del domingo coronó un fin de semana de intensos gestos por la paz. El sábado, el pontífice había convocado una vigilia de oración en la basílica de San Pedro del Vaticano, en la que lanzó uno de sus llamamientos más encendidos hasta la fecha contra la guerra en Oriente Medio.
“¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”, imploró ante miles de fieles. En ese mismo discurso instó a miles de millones de personas en todo el mundo a abrazar la paz y a volver “a creer en el amor, en la moderación, en la buena política”, afirmando que se necesita fe “para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia”.
Ucrania y Sudán

El Líbano no fue el único conflicto que ocupó la mente del pontífice. León XIV recordó también al “amado pueblo ucraniano” al felicitar la Pascua a las iglesias orientales y pidió a la comunidad internacional que “no decaiga la atención hacia el drama de esta guerra”, desatada tras la invasión rusa. “Que la luz de Cristo consuele los corazones afligidos y refuerce la esperanza de paz”, declaró.
El papa recordó asimismo que este lunes se cumplen tres años del conflicto en Sudán, al que calificó de “sangriento” e “inhumano”. “¡Cuanto sufre el pueblo sudanés, víctima inocente de este drama inhumano!”, exclamó, y renovó su llamado a las partes beligerantes a “hacer callar las armas e iniciar sin precondiciones un sincero diálogo”. Se estima que alrededor de 400.000 personas han muerto en la guerra entre el ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido, según expertos, mientras que uno de cada cuatro sudaneses sigue desplazado por el conflicto, de acuerdo con ACNUR.
Primer gran viaje apostólico
Al término de su mensaje, León XIV anunció que este lunes emprende su tercer viaje internacional y primer gran periplo: una gira por cuatro países africanos —Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial— que se extenderá hasta el 23 de abril.
El recorrido incluye 28 vuelos, cerca de 19.000 kilómetros y visitas a 11 ciudades. La primera parada será Argelia, país que nunca antes había recibido a un papa y que está estrechamente vinculado a la figura de San Agustín, inspirador de la orden a la que pertenece León XIV, quien se presentó al mundo el 8 de mayo como “un hijo de San Agustín”.
En Argel, el pontífice visitará la casa de las misioneras agustinas en el barrio de Bab El Oued, donde querrá rendir homenaje a Esther Paniagua y Caridad Álvarez, dos religiosas españolas asesinadas a tiros en la calle que forman parte del grupo de 19 mártires de Argelia beatificados en 2018. León XIV ya conoce el país de visitas anteriores: como Prior General de los agustinos visitó Argelia en 2003 y en 2014; ahora regresa como papa.













