
Los puentes Einstein-Rosen, conocidos como agujeros de gusano, se consolidaron como un recurso central en el cine y la televisión de ciencia ficción. Su potencial para conectar mundos y dimensiones distantes impulsó la creatividad de guionistas y espectadores, logrando presencia en producciones populares como Stranger Things, Thor y Contact, según detalla Space.com.
En 1935, Albert Einstein y Nathan Rosen presentaron teóricamente estos túneles en forma de reloj de arena, capaces de unir puntos alejados del universo y acortar hipotéticamente el trayecto entre ellos.
A pesar de que la ciencia no logró verificar su existencia, la industria audiovisual los emplea de manera recurrente como justificación científica para los desplazamientos interdimensionales o interestelares.

De Stranger Things a Marvel: adaptaciones y distorsiones
Una de las representaciones más recientes del concepto aparece en Stranger Things. Durante gran parte de la serie, los personajes creyeron que “el Otro Lado” era una dimensión paralela, hasta que se revela que se trata de un puente Einstein-Rosen entre Hawkins, Indiana, y otro planeta, origen del antagonista.
La producción introduce el término en diálogos y explicaciones escolares, acercando al público a la física avanzada.
El profesor ficticio Mr. Clarke lo resume: “Aunque la existencia de agujeros de gusano sigue siendo teórica, han captado la fascinación tanto de científicos como de escritores de ciencia ficción”, según Space.com.

The Black Hole: Ciencia y metáfora en el umbral del agujero negro
En el cine del siglo XX, la referencia a estos puentes también fue frecuente. En The Black Hole (1979), el Dr. Hans Reinhardt menciona la posibilidad de un puente Einstein-Rosen durante una misión al borde de un agujero negro, aportando verosimilitud científica a la trama.

Star Trek: Deep Space Nine y la centralidad del agujero de gusano
En la saga Star Trek, especialmente en Deep Space Nine, los agujeros de gusano son elementos centrales, aunque la denominación “puente Einstein-Rosen” solo aparece tangencialmente en una lista escolar sobre fenómenos espaciales, lo que subraya su uso recurrente en la ciencia ficción estadounidense.

Sliders: Confusiones y portales entre realidades alternativas
En los años 90, la serie Sliders presenta a Quinn Mallory, un joven científico que accidentalmente abre portales entre realidades alternativas denominados “puentes Einstein-Rosen-Podolsky”.
De acuerdo con Space.com, este término surge de una confusión de los guionistas con el experimento mental Einstein-Podolsky-Rosen, que en realidad no involucra agujeros de gusano y no corresponde con rigor al postulado original.

Contact: Legitimidad científica para los saltos interestelares
En la película Contact, la protagonista, la doctora Ellie Arroway, expone ante el Congreso que viajó mediante una máquina que “abrió un agujero de gusano, un túnel a través del tejido del espacio-tiempo, también conocido como puente Einstein-Rosen”, explicó el personaje según Space.com. Esta noción otorga legitimidad científica a los saltos interestelares ficticios.

Thor y el MCU: Portales dimensionales y el Bifrost
El Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) incorpora el concepto como base para sus portales dimensionales.
En Thor, la doctora Jane Foster afirma que las distorsiones alrededor de la anomalía que trae a Thor a la Tierra “son características de un puente Einstein-Rosen”, mientras que el Dr. Erik Selvig lo define como “una conexión teórica entre dos puntos diferentes del espacio-tiempo”. Foster lo resume: “Es un agujero de gusano”.
El Bifrost, la vía que conecta la Tierra y Asgard, se representa como un puente Einstein-Rosen, fusionando elementos de ciencia y magia. Este recurso se repite en producciones como Thor: Ragnarok, Agents of S.H.I.E.L.D. y como documental ficticio en Spider-Man: Far from Home.

Ciencia, divulgación y metáfora en la cultura audiovisual
La constante reutilización de los puentes Einstein-Rosen en la ficción responde a su utilidad narrativa y científica. Según Space.com, los guionistas emplean estas ideas para respaldar relatos que exploran lo fantástico, dotándolos de credibilidad mediante fundamentos de la física teórica.
Las explicaciones insertas en la trama —ya sean las de Mr. Clarke en Stranger Things o las de los científicos del MCU— cumplen una función divulgativa, acercando la física avanzada a las audiencias y permitiendo que términos como agujero de gusano formen parte del vocabulario habitual de los aficionados al género.
Más allá de su papel argumental, el puente Einstein-Rosen simboliza la exploración de lo desconocido y los límites de la comprensión humana. En cada película o serie, representa el cruce entre mundos y el reto de alcanzar lo imposible, manteniendo viva la curiosidad tanto de quienes crean como de quienes consumen estas historias.
Aunque permanecen en el terreno de la hipótesis científica, la persistencia de los puentes Einstein-Rosen en la cultura audiovisual confirma la fascinación permanente que genera esta idea en la imaginación de millones, como concluye Space.com.