
(Enviado especial a Arabia Saudita) A sus 60 años, Stéphane Peterhansel podría estar dirigiendo un equipo o siendo parte de la organización del Rally Dakar, donde es el máximo laureado con 14 triunfos, 6 en motos (1991, 1992, 1993, 1995, 1997 y 1998) y 8 en autos (2004, 2005, 2007, 2012, 2013, 2016, 2017 y 2021). Sin embargo, el francés no sació su hambre de gloria y, luego de su ausencia en 2025, está de regreso en esta 48ª edición para seguir haciendo historia y darle a Land Rover su tercera victoria en la carrera más dura del mundo, en este caso con su marca Defender en la categoría Stock, que se estrena este año para autos de producción con requisitos que no deben cambiarse del coche como la carrocería, el motor y la transmisión.
Luego de una conferencia de prensa que Defender llevó a cabo en el primer campamento hecho en Yanbu, Arabia Saudita, Infobae tuvo la oportunidad de conversar con el galo. Fueron permitidas solo algunas preguntas, pero no todos los días se tiene la chance de hablar con el hombre más exitoso en la historia del Rally Dakar. Sus inicios fueron en las dos ruedas y en su adolescencia se inscribió con el nombre de su padre, Jean-Pierre, para poder ser admitido en las carreras de Enduro, una especialidad muy fuerte en su país y donde nació Le Touquet, la carrera de motos y cuatriciclos en arena más grande del mundo, que tiene su versión en Argentina en cada verano en Villa Gesell. Una vez cumplida la mayoría de edad, a los 18 años comenzó a correr con su nombre.
En 1988 llegó al París-Dakar, la primera denominación de esta emblemática prueba. En 1991, a bordo de una Yamaha, venció por primera vez y afirma que esa fue la mejor de todas sus victorias. “Al principio era solo soñar con hacer el Dakar. Cuando hice mi primer Dakar, dije: ‘Ah, quizá tenga la capacidad de lograr un buen resultado’. Así que, cuatro años después de mi primer Dakar, gané en motos en 1991. Así que ese es mi mejor recuerdo: cumplí el sueño de ganar”.
Se lo conoce como “Monsieur Dakar” (Señor Dakar) por ser el hombre récord de la carrera más extrema del planeta y nadie ganó tantas etapas como él: 84 etapas (33 en motos y 51 en autos), incluso en lo que va de la presente edición ya abrochó una. Es uno de los pocos sobrevivientes de la época de África, donde, por ejemplo, en uno de sus triunfos, en 1992, se impuso en la edición más larga de las 48 disputadas con un total de 12.427 kilómetros y 10 países, nueve de ellos en África (en 2026 son 8.000 km y una sola nación). En aquel evento largaron 332 vehículos y solo casi la mitad completó el recorrido, 169.
Peterhansel corrió en todo tipo de superficies en la más emblemática carrera de Rally Raid, una de las cuatro más importantes del mundo a nivel general del automovilismo junto con las 24 Horas de Le Mans, las 500 Millas de Indianápolis y el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1. En el Rally Dakar supo conducir sobre arena y dunas, tierra, ríos secos, trayectos con piedras, o en la altura de Bolivia, por nombrar algunos. Uno de sus mayores cualidades para poder vencer fue saber administrar el vehículo en una competencia de dos semanas o tres semanas, como llegó a ser en África.
Sobre cómo hizo para ganar tanto, el galo responde sonriente “creo que tuve suerte”. Luego explica que “hay mucho trabajo, entrenamiento físico, entrenamiento técnico con la moto o con el auto. Pero también, necesitamos ayudar al equipo para conseguir el mejor auto posible. Así que tenemos que desarrollar el auto y hay muchos puntos distintos en un coche”. Además, da cuenta de un punto clave en el Rally Raid: “También necesitas tener uno de los mejores navegantes. Es realmente importante. Así que nunca es una victoria de una sola persona. Es una victoria del equipo, especialmente en el Dakar. Tenemos detrás de nosotros a todo un equipo: ingenieros, mecánicos, navegante, el conductor del camión de asistencia. Todos son realmente importantes y necesitamos tener detrás de nosotros un buen equipo. Si no es así, es posible ganar el Dakar”.
Acerca de su ausencia en 2025 revela que no “no lo extrañé nunca. Lo vi en la televisión y realmente sigo la carrera porque me gusta esta carrera. También, todos los pilotos y los motociclistas, todos son mis amigos. Así que seguí la carrera, pero nunca dije: ‘Quiero estar con los chicos’. Así que para mí fue necesario tomar un descanso, estuve al tanto de lo que pasó, pero no le eché de menos”.
Pero, ¿qué lleva a alguien que ganó tanto a buscar más gloria? “Por pasión. Lo único que hice durante toda mi vida es el deporte motor. Así que dejar de tener la adrenalina del deporte motor también es un poco más complicado. Como dije, el año pasado no extrañé el Dakar, pero hice muchas carreras de motociclismo para mantener la adrenalina y la emoción”. Entre las carreras que hizo estuvieron “el Enduro Le Touquet, otro en Cerdeña y también algunos viajes solo para andar en moto en Nevada e hice cuatro días en África”.
Por último, guarda los mejores recuerdos de Argentina y confiesa qué lo impactó: “Hicimos 10 Dakars en Argentina. Creo que gané cuatro veces en Sudamérica, todas en autos, dos veces con un Mini y dos veces con Peugeot. Me impactó la atmósfera. Esos años fueron increíbles con mucha gente, aficionados del automovilismo. Fue realmente una locura y lo disfruté mucho”.
Este jueves Stéphane Peterhansel terminó en la segundo posición y marcha en el mismo lugar en la clasificación general de su categoría. Se trata de un nuevo desafío en el que busca llevarse la victoria al menos en su categoría nueva y en caso de conseguirlo volverá a hacer historia, como lo hizo desde su primer triunfo en la clasificación general y absoluta hace 35 años.
