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La tajante decisión que tomó Paula Chaves después de su pelea con Zaira Nara: “Una de mis hijas era su ahijada”

Lo que alguna vez fue una de las amistades más cercanas y celebradas del mundo del espectáculo argentino parece haber quedado definitivamente en el pasado. Paula Chaves habló sin vueltas sobre su presente con Zaira Nara y dejó una frase que terminó de confirmar la profundidad de la distancia entre ambas: “No tenemos vínculo hace años”. Pero no solo eso. En sus declaraciones, además, dio a entender que la modelo ya no ocupa en la práctica el rol de madrina de su hija menor, Filipa, una decisión tan sensible como contundente que vuelve a poner el foco sobre un vínculo roto que, a esta altura, ya no parece tener retorno.

La revelación se produjo durante una nota con Infama (América TV), donde la conductora y modelo fue consultada por el reencuentro que podría tener con Zaira en un evento. Lejos de alimentar una escena incómoda o un posible escándalo, Paula eligió un tono calmo, aunque firme. “No la vi todavía”, comentó al principio, y luego aclaró que, si se cruzan, el saludo está garantizado. “Nos encontramos en muchos eventos, está todo bien”, sostuvo. Sin embargo, esa cordialidad social no alcanza para esconder una verdad mucho más profunda: la amistad que las unió durante años ya no existe.

La conductora dejó claro que Zaira Nara ya no ejerce el rol de madrina de su hija Filipa, marcando distancia familiar

A medida que avanzó la charla, la cronista fue al centro de la cuestión. Entonces llegó una respuesta que no dejó margen para dobles lecturas. “Una de mis hijas era su ahijada”, remarcó Paula, enfatizando el pasado de ese vínculo. La frase impactó de inmediato, no solo por lo que implica a nivel simbólico, sino porque se trata de una relación que en su momento ambas habían celebrado públicamente, como una extensión natural de la intimidad que compartían.

La historia, en efecto, había sido muy distinta algunos años atrás. En 2020, cuando nació Filipa, Paula había elegido a Zaira Nara como madrina de bautismo de la niña. La noticia fue compartida con entusiasmo en redes sociales y reflejaba el momento de cercanía absoluta entre las dos. Se mostraban unidas, cómplices, presentes en los momentos familiares importantes y con una confianza que parecía inquebrantable. Por eso, escuchar ahora a Paula referirse a Zaira en tiempo pasado, dentro de ese rol tan especial, funciona casi como una confirmación emocional de que algo se quebró de forma irreversible.

Consultada sobre la vigencia de ese madrinazgo, Paula no dio lugar a especulaciones románticas ni a nostálgicas interpretaciones. “No tenemos vínculo hace muchos años, chicos, ya está”, dijo con un tono seco, resignado y definitivo. La frase no solo marcó la distancia con Zaira, sino también una voluntad clara de cerrar el tema públicamente. No hubo espacio para vueltas, para reconciliaciones insinuadas ni para misterios: para Paula, esa etapa terminó.

Paula Chaves remarcó que la decisión de distanciamiento con Zaira Nara es irreversible y se sostiene desde hace años

Cuando la cronista insistió con que “los títulos no se sacan”, la conductora eligió correrse del plano formal para llevar la conversación a una lógica más humana y cotidiana. “Pasa en la vida”, explicó. Y agregó un ejemplo sencillo, pero elocuente: “Incluso amigas mías de grandes que dicen: ‘No vi más a mis padrinos, a mi madrina’”. En esa respuesta quedó expuesta la mirada con la que hoy atraviesa la situación: más allá de lo que diga el ritual, para ella el verdadero sentido de ese vínculo está dado por la presencia, el afecto y el acompañamiento. Y si eso ya no existe, el título pierde peso frente a la realidad.

La incomodidad creció cuando le preguntaron si Filipa tenía ahora otra madrina. En ese punto, Paula prefirió poner un freno. “Lo dejamos en lo privado”, respondió. Fue una salida breve, pero suficiente para dejar entrever que hubo decisiones familiares sobre ese tema que no está dispuesta a hacer públicas. Esa reserva, lejos de desmentir nada, reforzó la sensación de que detrás del distanciamiento hubo una determinación concreta respecto del lugar que Zaira ocupa —o dejó de ocupar— en la vida de su hija.