La Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi (EFE/Archivo)

La Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, denunció este domingo que el régimen de Irán perpetró una “masacre” contra manifestantes en distintas regiones del país, en el marco de una ofensiva represiva desplegada bajo un prolongado apagón digital.

Según la activista iraní, los informes recibidos tras más de 70 horas de interrupción casi total de internet describen tiroteos masivos y el uso sistemático de munición letal contra civiles.

Después de más de 70 horas de un apagón casi total de internet, estamos recibiendo reportes absolutamente horribles de disparos masivos contra manifestantes por parte de las fuerzas de la República Islámica”, afirmó Mohammadi en un mensaje difundido en sus redes sociales.

La galardonada subrayó que el número de víctimas fatales sería “al menos, enfatizamos, al menos más de dos mil personas”, aunque advirtió que la magnitud real podría ser mayor debido a las restricciones informativas.

Mohammadi sostuvo que las fuerzas de seguridad iraníes están utilizando fuerza letal de manera generalizada en todo el territorio nacional.

La Premio Nobel de la Paz 2023 advirtió que tras más de 70 horas de apagón digital, hay reportes de tiroteos masivos, uso sistemático de munición letal y miles de desaparecidos

Esta es una represión de gran escala que se desarrolla bajo la cobertura de un apagón digital”, denunció. También alertó sobre arrestos masivos y escenas de familiares concentrados en centros repletos de cadáveres, en busca de los restos de sus seres queridos.

El mundo necesita prestar mucha atención a lo que el régimen en Irán acaba de hacer”, agregó.

La denuncia de Premio Nobel de la Paz 2023 se produce en un contexto de protestas extendidas que comenzaron por el deterioro de las condiciones económicas, marcado por la inflación y el aumento del costo de vida, y que derivaron en un desafío más amplio al régimen instaurado tras la revolución islámica de 1979. Las manifestaciones se han convertido en una de las mayores crisis internas para el ayatollah Alí Khamenei en años recientes.

Organizaciones internacionales de derechos humanos ya habían advertido sobre un uso excesivo de la fuerza. El grupo Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, informó que había confirmado la muerte de al menos 192 manifestantes, aunque señaló que el número real podría ascender a varios cientos o más.

Reportes no verificados indican que al menos varios cientos, y según algunas fuentes más de 2.000 personas, podrían haber sido asesinadas”, señaló la organización, que calificó la represión como una “matanza masiva” y un “crimen internacional mayor contra el pueblo iraní”.

La organización Netblocks reportó cortes de internet de más de 60 horas, lo que ha limitado severamente la circulación de imágenes, videos y comunicaciones con el exterior. Activistas sostienen que esta interrupción dificulta la verificación independiente de los hechos y oculta el alcance real de la violencia.

El régimen iraní, por su parte, ha defendido su accionar y diferenciado entre protestas que consideran legítimas y lo que describen como disturbios impulsados desde el exterior.

El presidente Masoud Pezeshkian acusó a Estados Unidos e Israel de intentar “escalar la inestabilidad” y de introducir “terroristas” en el país. “El pueblo no debe permitir que los alborotadores perturben la sociedad”, declaró en una entrevista con la televisión estatal IRIB.

El jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, prometió una respuesta “decisiva” contra los detenidos, mientras que el comandante de la policía, Ahmad-Reza Radan, informó sobre arrestos “significativos”. Según estimaciones de IHR, más de 2.600 personas han sido detenidas desde el inicio de las protestas.

Manifestantes queman fotografías del líder supremo iraní, Ali Khamenei, durante una protesta de apoyo al pueblo iraní frente a Downing Street, en Londres (REUTERS)

La situación interna ha tenido repercusión internacional. Se registraron manifestaciones de solidaridad en ciudades de Europa, y líderes extranjeros siguieron de cerca los acontecimientos. La denuncia de Narges Mohammadi, una de las voces más reconocidas del activismo iraní, elevó la alarma global sobre lo que ocurre en el país y puso nuevamente el foco internacional en el costo humano de la represión estatal en Irán.

(Con información de EFE y AFP)