
Un operativo coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional concluyó con el rescate de un mono caí en condiciones de extrema vulnerabilidad en la Ciudad de Buenos Aires. El procedimiento, ejecutado por agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA), respondió a una denuncia que alertaba sobre el traslado ilegal de un primate catalogado como especie en peligro.
Todo comenzó cuando el Departamento de Delitos Ambientales recibió un correo electrónico advirtiendo que una mujer intentaría llevar un mono desde el asentamiento conocido como Villa 31, en el barrio de Retiro, hasta la estación de ferrocarril San Martín. Según la fuerza, tras recibir la advertencia, se puso en marcha un dispositivo de vigilancia en las inmediaciones de la terminal ferroviaria.
Con la intervención de la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (U.F.I.M.A.), dirigida por el fiscal Ramiro González y con la Secretaría de María Inés Soroet, los agentes lograron identificar a la presunta responsable mientras transportaba al animal dentro de una caja.
La autoridad judicial interviniente, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 8, a cargo del Dr. Marcelo Martínez de Giorgi y con la Secretaría N° 15 de la Dra. Verónica Lara, dispuso la detención de la mujer.
De acuerdo con la información oficial, la persona arrestada es de nacionalidad paraguaya y mayor de edad. Quedó a disposición del juzgado por infringir la Ley de Conservación de Fauna Silvestre (Ley 22.421). El hecho fue atribuido formalmente a la violación de normativas que protegen especies autóctonas amenazadas.
Respecto al animal incautado, se trata de un mono caí (Sapajus apella) de entre tres y cuatro meses de vida, originario del norte argentino y de países limítrofes, que se encuentra bajo protección de leyes de conservación vigentes.
El ejemplar fue trasladado al Ecoparque Interactivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, situado en la intersección de las avenidas Las Heras y Sarmiento. Allí recibirá atención veterinaria especializada antes de su eventual reinserción en su hábitat natural.
El procedimiento recibió supervisión directa del Ministerio de Seguridad Nacional, en cumplimiento de los protocolos establecidos para la protección de la fauna silvestre. La causa seguirá su curso bajo jurisdicción del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 8, en colaboración con la U.F.I.M.A. y las autoridades ambientales pertinentes.
En Córdoba rescataron más de 40 animales silvestres cautivos en casas particulares

La localidad de Malagueño, situada en la provincia de Córdoba, días atrás fue escenario de una operación enfocada en el rescate de fauna silvestre, tras diversos procedimientos efectuados en viviendas particulares.
Durante el operativo, se recuperaron 41 animales, la mayoría aves nativas, que permanecían enjaulados. Esta acción surgió como respuesta a denuncias por tenencia ilegal de animales silvestres en distintos domicilios de la zona.
Las autoridades inspeccionaron cinco viviendas y corroboraron la presencia de varias especies protegidas mantenidas en cautiverio. En cuatro de los domicilios revisados se encontraron animales encerrados, mientras que en uno no se detectaron indicios de tenencia ilegal.
De acuerdo con información de El Doce TV, también se incautaron elementos utilizados tanto para capturar como para mantener en cautiverio a los ejemplares, entre ellos jaulas y tramperos.
Entre los animales rescatados figuran especies representativas de la región, como cabecitas negras, jilgueros, semilleros, corbatitas, reinamoras, cardenales copete rojo y loras verdes.
El hallazgo incluyó tortugas terrestres, lo que evidencia la variedad de fauna impactada por la captura y el tráfico ilegal. La mayoría de las aves pertenece al grupo de los paseriformes, caracterizados por su tamaño pequeño y su vulnerabilidad a la captura y el confinamiento.
La intervención abarcó más que los allanamientos: algunos residentes optaron por entregar animales de manera voluntaria, como estorninos pinto —especie invasora—, un tordo chaqueño, un zorzal chiguanco y un rey del bosque, este último clasificado como especie nativa en peligro de extinción.
Todos los ejemplares fueron trasladados al centro de rescate de la reserva Tatú Carreta, en Casa Grande, donde quedaron bajo observación y cuarentena para evaluar su estado de salud y su potencial reinserción en la naturaleza. Los protocolos de la reserva tienen como prioridad la liberación de aves y reptiles en ambientes adecuados, siempre que el estado de los animales lo permita.