La Policía boliviana incautó bienes valorados en 15 millones de dólares al narcotraficante Sebastián Marset, capturado el pasado viernes en Santa Cruz de la Sierra y expulsado a Estados Unidos.
Según detalló el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, en los operativos se incautaron cinco viviendas, una decena de vehículos de alta gama, 21 armas de fuego, tres fusiles de guerra AK47, más de 600 municiones, chalecos antibalas, 400 litros de combustible de aviación y los 16 aviones que se presume formaban parte de la estructura de tráfico de drogas.
“Estamos hablando de más o menos un equivalente de unos 15 millones de dólares” en bienes incautados hasta el momento, informó Justiniano en una entrevista con la radio Fides.
Sin embargo, en las últimas horas surgieron denuncias de robo en las propiedades de Marset e irregularidades en el manejo de los objetos incautados. Algunas denuncias apuntan a que no se reportó dinero en efectivo dentro de sus viviendas ni otros objetos de valor como joyas o relojes.

El fiscal departamental Alberto Zeballos informó que se están realizando las investigaciones de estas denuncias. Según un reporte presentado a la Fiscalía, uno de los hechos se habría producido tras el precitado de una vivienda en la zona de La Guardia, al suroeste de Santa Cruz de la Sierra, donde al día siguiente “se habría efectuado un saqueo” y se habrían “sustraído algunos objetos y elementos”, señaló Zeballos.
De igual forma, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, indicó que ordenó una investigación al comandante de la Policía y dijo que “si hay responsables, van a ser llevados a la cárcel”.
Marset, de 34 años, era considerado uno de los capos de la droga más buscados de la región y por quien el Departamento de Justicia estadounidense ofrecía una recompensa de 2 millones de dólares.
El narcotraficante fue capturado el viernes en una residencia en el barrio Las Palmas de Santa Cruz de la Sierra en un operativo que duró cerca de seis horas y en el que se detuvo a otras cuatro personas.

Tras su arresto, el narco uruguayo fue entregado en el aeropuerto local a agentes de la Administración para el Control de Drogas estadounidense (DEA) que lo trasladaron en un avión a Estados Unidos, donde enfrenta cargos de lavado de activos. Marset compareció este lunes ante un tribunal de Virginia. Si es declarado culpable, enfrenta una pena de hasta 20 años de prisión, señala un comunicado de la fiscalía de ese estado.
El detenido cumplió una condena por narcotráfico en Uruguay entre 2013 y 2018. Tras salir de prisión, radicó en Paraguay y luego en Bolivia, donde fijó su base de operaciones, según las autoridades. En 2023 escapó de un operativo de captura en Santa Cruz de la Sierra y luego manifestó a través de un video que lo hizo gracias a que fue alertado por agentes antinarcóticos.
Desde entonces estaba prófugo de la justicia, pero su permanencia en Bolivia era un secreto a voces. El año pasado, uno de sus exsocios lo acusó a través de un video difundido en redes sociales de ordenar un secuestro y afirmó: “Sebastián Marset está en Bolivia, viviendo en la zona del Urubó” y que “estaba bien protegido por el alto mando de la Policía”.
Las investigaciones y operativos vinculados al caso se mantienen en Bolivia a cinco días de la captura, con el objetivo de desarticular la red criminal que operaba en el país.