Yellow Letters, dirigida por Ilker Catak, se alzó con el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín 2026

Yellow Letters, dirigida por el cineasta alemán Ilker Catak, ganó el Oso de Oro a la mejor película en el Festival de Cine de Berlín, en una ceremonia marcada por la controversia en torno a Gaza que ha perseguido a la edición de este año del evento.

Yellow Letters es un drama político que narra la historia de un director turco y su esposa actriz, a quienes de repente se les prohíbe trabajar por sus opiniones ideológicas. El presidente del jurado, Wim Wenders, calificó la película de “una aterradora premonición, una mirada hacia un futuro cercano que también podría ocurrir en nuestros países”. “Es una película que denuncia con mucha claridad el lenguaje político del totalitarismo en contraste con el lenguaje empático del cine”, dijo Wenders. Al recibir el premio, Catak calificó a Wenders como “uno de mis maestros” y añadió: “Es algo increíble recibir este premio de tu parte”.

El Oso de Plata, Gran Premio del Jurado, fue para Salvation del director y guionista turco Emin Alper, quien en su discurso mencionó su solidaridad con varias figuras de oposición de alto perfil encarceladas en Turquía, incluido el alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu. Alper también aprovechó la oportunidad para expresar su apoyo a “los habitantes de Irán que sufren bajo la tiranía” y “los palestinos en Gaza que viven y mueren en las condiciones más terribles”.

Wim Wenders, presidente del jurado, definió a 'Yellow Letters' como una aterradora premonición de un futuro cercano

Polémica política en Berlín

Al hablar en una conferencia de prensa al inicio del festival la semana pasada, el presidente del jurado, Wim Wenders, respondió a una pregunta sobre el apoyo del gobierno alemán a Israel diciendo: “Realmente no podemos entrar en el campo de la política”. En la misma conferencia de prensa, había dicho que las películas tienen el poder de “cambiar el mundo”, pero de una manera diferente a la de la política. Sin embargo, sus comentarios en respuesta a la pregunta sobre Israel provocaron una oleada de indignación.

La novelista india Arundhati Roy, quien tenía previsto presentar una versión restaurada de una película de 1989 que ella escribió, se retiró del evento, calificando las palabras de Wenders de “inaceptables” y “sorprendentes”. El martes, una carta abierta firmada por decenas de figuras de la industria cinematográfica, incluidos los actores Javier Bardem y Tilda Swinton y el director Adam McKay, condenó el “silencio del festival de Berlín sobre el genocidio de los palestinos” y lo acusó de estar involucrado en la “censura” de artistas que se oponen a las acciones de Israel. La directora Tricia Tuttle, en su segundo año al frente de la Berlinale, rechazó rotundamente las acusaciones. En un discurso al inicio de la ceremonia del sábado, dijo que “expresarse es parte de la democracia”. “Respetamos que la gente hable porque se necesita mucho valor para hacerlo”, afirmó, y añadió: “No siempre estamos de acuerdo con todas las afirmaciones que se hacen sobre nosotros”.

Sandra Hueller recibió el Oso de Plata a la Mejor Interpretación por la película

Sandra Hueller, mejor actriz

Otros grandes galardonados incluyeron a la actriz alemana Sandra Hueller, quien recibió el Oso de Plata a la Mejor Interpretación por su papel protagonista en Rose de Markus Schleinzer. El drama en blanco y negro narra la historia de una mujer que se hace pasar por hombre en la Alemania rural del siglo XVII para escapar de las restricciones del patriarcado.

Queen at Sea del director estadounidense Lance Hammer, protagonizada por Juliette Binoche como una mujer que cuida a su madre con demencia, recibió dos premios. La película retrata con sensibilidad la devastación que la enfermedad de Alzheimer inflige a los seres queridos del paciente. Tom Courtenay y Anna Calder-Marshall, quien interpreta a la madre enferma en la película, compartieron el Oso de Plata a la Mejor Interpretación de Reparto. El filme también recibió el Oso de Plata del Jurado, considerado el tercer premio más prestigioso.

El primer gran evento del calendario cinematográfico también sirvió como plataforma para que cineastas iraníes condenaran la represión letal de las protestas antigubernamentales en su país de origen. El director disidente Jafar Panahi, quien ganó la Palma de Oro de Cannes por Fue solo un accidente, también intervino en la Berlinale para denunciar la represión del gobierno iraní contra los manifestantes, represión que –según grupos de derechos humanos– dejó miles de muertos. “Ha ocurrido un crimen increíble. Ha ocurrido un asesinato masivo. Ni siquiera se permite a las personas llorar a sus seres queridos”, declaró Panahi en una charla organizada como parte del festival.

Fuente: AFP