Sergio Ramos volvió a jugar en Sevilla antes de marcharse a México (EFE)

La posible entrada de Sergio Ramos como figura central en la adquisición del Sevilla Fútbol Club ha generado expectación en el ámbito deportivo español. Diversos medios, entre ellos The Athletic, reportaron que el ex jugador del club andaluz y de la selección nacional, junto a un grupo de inversores extranjeros, habría presentado una oferta cercana a los 400 millones de euros para hacerse con la totalidad del capital social de la entidad.

El protagonismo de Ramos en el proyecto no se basa en su capacidad financiera, sino en su condición de referente y rostro visible de la iniciativa. Según The Athletic, el fondo que respalda la operación tiene origen estadounidense y busca adquirir el 100% del Sevilla. Aunque el futbolista no sería el principal accionista, su implicación ha sorprendido a muchos tras su regreso al club en la temporada 2023-2024 y su reciente salida del Rayados de Monterrey, equipo mexicano donde concluyó su última etapa profesional.

La propuesta no está exenta de obstáculos. Uno de los principales puntos de discusión se encuentra en la valoración de la deuda actual del Sevilla, un factor que será determinado por una auditoría externa. La complejidad surge especialmente por el préstamo participativo otorgado en 2021 por CVC Capital Partners a varios clubes de LaLiga, incluido el Sevilla. La interpretación sobre si ese préstamo debe considerarse parte de la deuda o no podría modificar sustancialmente el valor de la transacción y, por ende, el futuro del proceso de venta.

Sergio Ramos podría comprar el Sevilla de España (Reuters)

La dirección del Sevilla y LaLiga consideran que el préstamo de CVC no debe sumarse a los pasivos tradicionales, al tratarse de una modalidad participativa. Esta postura, sin embargo, podría no ser compartida por los potenciales compradores, lo que añade incertidumbre a la operación. La auditoría independiente será determinante para establecer el verdadero alcance de los compromisos financieros de la entidad y, en consecuencia, el precio final de la compra.

El interés de Ramos y el consorcio que representa no es el único sobre la mesa. Según el informe, existen al menos dos propuestas adicionales. Una de ellas, también procedente de inversores extranjeros, permanece en suspenso tras la realización de una due diligence. La otra, conocida como la “Tercera Vía”, cuenta con el impulso de los empresarios Lappí y Quintero, quienes ya han mostrado interés por ampliar su presencia en el accionariado del club.

Uno de los elementos más analizados en la oferta liderada por Ramos es que los 400 millones de euros se destinarían íntegramente al “valor empresarial” del club, sin contemplar una ampliación de capital ni una inyección adicional para sanear las cuentas. Esta condición representa una dificultad para la directiva actual, que busca fortalecer la estructura financiera e iniciar una nueva etapa de éxitos deportivos mediante la entrada de recursos frescos.

La operación se encuentra en una fase en la que la discreción predomina en el entorno del Sevilla Fútbol Club. La entidad afronta un momento de transición institucional y deportiva, y la posibilidad de un cambio de propietarios introduce un componente de incertidumbre sobre su futuro inmediato. La decisión final dependerá del resultado de la auditoría externa y de la postura que adopten los accionistas principales frente a las distintas alternativas de venta.

Según The Athletic, la implicación emocional de Sergio Ramos con el club de su formación ha pesado en su decisión de encabezar la operación. Fuentes próximas al círculo del defensa consideran que su participación responde a un deseo de asegurar la estabilidad institucional del Sevilla a largo plazo. El desenlace de la negociación estará sujeto al avance de las auditorías y a las condiciones que finalmente acuerden las partes involucradas.