Juana Repetto sorprendió en redes sociales al anunciar la llegada de un nuevo integrante a su familia: un gato bebé llamado Kiwi. Este anuncio coincidió con los últimos días de su embarazo, mientras se prepara para dar a luz a su tercer hijo, Timoteo, y disfruta de la compañía de sus hijos Toribio y Belisario.
Ante esta feliz situación, la actriz eligió compartir la noticia con un video en el que Toribio, su hijo mayor, presentaba a la mascota. “Llegó un nuevo integrante a la familia. Les presento a Kiwi. Tiene un mes y pico y se porta muy mal”, dijo el niño ante la cámara. La alegría de los pequeños fue evidente al sumar a Kiwi a la familia.
Repetto explicó que la adopción del animal se debió a la ausencia de su anterior gato, Hulk, quien había desaparecido. La sorpresa fue que, al día siguiente de la llegada de Kiwi, Hulk reapareció en la puerta. Así las cosas, ahora la familia cuenta nuevamente con sus dos gatos y dos perros.

Pese al alivio por la reaparición de Hulk, la actriz señaló que el animal está internado por problemas de salud y manifestó esperanza por una pronta recuperación: “Va a salir adelante. Así que tiren mucha buena onda para que vuelva a casa”.
En ese contexto, Juana atraviesa un momento de cambios, tanto físicos como emocionales. A horas del nacimiento de Timoteo, Repetto expresó una mezcla de sensaciones, melancolía y agradecimiento al despedirse de lo que considera su “última panza”. La actriz subrayó el significado de este momento familiar y la satisfacción de haber llegado al final del embarazo a sus 37 años. Destacó la labor conjunta de sus hijos, el equipo médico y sus seres queridos para atravesar esta etapa.
La actriz compartió abiertamente sus temores ante la cesárea programada. Relató que lo que más le preocupa no es el dolor físico, sino la posibilidad de perder el control y experimentar ansiedad o pánico en el quirófano. “Todo me asusta de la cesárea. Es un drama queen esto acá. Me da mucha impresión el momento. Yo no le tengo miedo al dolor, porque la gente me dice: “No duele”. Es lo que menos me preocupa a mí, porque el dolor de última te duele, es horrible, pero te duele. Me da miedo paniquearme en el momento. O sea, me da miedo estar ahí acostada y empezar a tener un ataque de ansiedad, de pánico, que me dé mucha impresión sentir que tengo las piernas, la mitad del cuerpo para abajo, cuando estás dormido. Entonces, como esa pérdida de control”, había afirmado en un video en su perfil.
En ese marco, la influencer explicó qué le impresiona el hecho de la intervención: “Te abren el cuerpo a la mitad y sacan. Y estás ahí, despierta. Nada me divierte”. La organización del parto se planificó en detalle. Por cuestiones laborales, su pareja Sebastián Graviotto no podrá estar presente en el nacimiento, por lo que Repetto será acompañada por su madre en el quirófano. Además, la red de apoyo familiar contempla la presencia de su padrino Esteban, la suegra Norma, su excuñada Yami y otros allegados para el cuidado de los niños durante la internación.
En cuanto a la elección del nombre Timoteo, Repetto explicó que la familia reconsideró la primera opción, hasta que finalmente una amiga sugirió el nombre, que recibió aprobación inmediata de Sebastián y Belisario, reflejando el consenso familiar en la decisión.
Al reflexionar sobre la posibilidad de tener una hija, la actriz admitió que tuvo ilusión, pero siempre intuyó que sería varón. Confesó que no se ve con una niña y que ha cerrado el ciclo de la descendencia: “No quiero tener más hijos, no creo tener más hijos. Con este me pasó que yo sentía que ya no iba a tener más hijos, como que había dado por terminado el tema”.
Mientras el nacimiento de Timoteo se acerca, Juana Repetto vive una etapa llena de transformaciones y emociones, dispuesta a recibir los nuevos cambios en la vida familiar.