Los mercados financieros mundiales operaraban bajo presión este jueves, con el petróleo en alza, las bolsas en rojo y el oro en caída libre, mientras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entra en su tercera semana sin señales de distensión y con nuevos ataques contra infraestructuras energéticas del Golfo Pérsico.
El crudo Brent, referencia internacional, llegó a tocar los 119 dólares por barril durante la jornada antes de cerrar con una suba del 2,01%, hasta los 109,54 dólares. El crudo estadounidense WTI superó brevemente los 100 dólares —un alza de más del 5%— antes de moderar su avance hasta los 98,53 dólares, un incremento del 2,29%. Ambos contratos acumulan más de un 60% de suba desde el inicio del conflicto el 28 de febrero. El gas natural subió un 5,25%, consolidando una tendencia que en el último mes llevó al doble los precios del energético en Europa.
La escalada se produjo luego de que Irán intensificara sus ataques contra instalaciones petroleras y gasíferas del Golfo en represalia por el bombardeo israelí sobre South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo, que Teherán comparte con Qatar. Las ofensivas iraníes alcanzaron la refinería saudita SAMREF en Yanbu, sobre el Mar Rojo; la planta de gas natural licuado de Ras Laffan en Qatar —la mayor instalación de exportación de GNL del mundo—; dos refinerías en Kuwait y operaciones gasíferas en Abu Dhabi. Además, un ministro israelí confirmó que la red eléctrica del norte del país sufrió daños, y medios locales reportaron un incendio en las cercanías de la refinería de Haifa.
Bolsas en rojo en todo el mundo
El temor a una interrupción prolongada del suministro energético golpeó a las plazas bursátiles de Asia a Europa. El Nikkei 225 de Tokio retrocedió un 3,38%, el índice Sensex de India cayó un 3,26% y el Kospi de Corea del Sur perdió un 2,73%.
En Europa, los índices cerraron en rojo. El DAX alemán perdió un 2,52%, el FTSE 100 de Londres cedió un 2,33%, el Euro Stoxx 50 retrocedió un 1,92% y el CAC 40 francés bajó un 1,73%.
Wall Street mostraba pérdidas más moderadas, dado que las empresas estadounidenses dependen menos del petróleo del Golfo. El S&P 500 bajaba un 0,56%, el Nasdaq perdía un 0,73% y el Dow Jones retrocedía un 0,68%. El índice VIX, que mide la volatilidad del mercado, avanzó un 0,44%, mientras el índice del dólar cedió un 0,51%. El S&P 500 encamina su cuarta semana consecutiva de pérdidas, la racha negativa más larga en un año.
Se desploma el oro
Contra lo que podría esperarse en un contexto de incertidumbre geopolítica, el oro cayó un 6,60%, hasta los 4.573,20 dólares por onza, su nivel más bajo desde principios de febrero. La plata se hundió un 10,45%. Los analistas atribuyeron la caída al alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que compiten con los activos de refugio y los vuelven menos atractivos. El rendimiento del bono a 10 años subió al 4,27%, desde el 3,97% que registraba antes del inicio de la guerra.
El encarecimiento del crédito ya se siente en la economía real: las tasas hipotecarias subieron y un reporte publicado este jueves mostró que las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos se debilitaron inesperadamente en enero.
La Fed, entre la espada y la pared
La Reserva Federal decidió el miércoles mantener las tasas de interés sin cambios, y su presidente Jerome Powell ofreció pocas señales de alivio para 2026. En un giro notable, los mercados de futuros ahora asignan una probabilidad del 4% a que la Fed deba subir las tasas antes de fin de año, frente a la expectativa de múltiples recortes que predominaba hace apenas un mes.
Sin salida a la vista
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este jueves que el ejército estadounidense “controla el destino” de Irán y advirtió que podrían seguir eliminaciones de líderes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El Pentágono solicitó 200.000 millones de dólares adicionales para financiar el conflicto.
El presidente Donald Trump advirtió que si Irán continúa atacando la infraestructura energética de Qatar, Estados Unidos destruirá “la totalidad” del yacimiento de South Pars. La guerra ya dejó más de 1.300 muertos en Irán y al menos 13 militares estadounidenses caídos.