El reconocimiento Boston Teapot distingue al Buque Escuela por recorrer la mayor distancia a vela en 124 horas sin motor

En un hecho que refuerza el prestigio internacional de la fragata ARA “Libertad”, el Buque Escuela de la Armada Argentina fue distinguido por décima vez con el galardón internacional “Boston Teapot”. Este reconocimiento se efectivizó en la ciudad francesa de Burdeos durante la Conferencia Internacional de la Sail Training International (STI), escenario que reúne a las principales embarcaciones-escuela de todo el mundo. El trofeo premia a la nave a vela que logra recorrer la mayor distancia posible sólo con la fuerza del viento en un intervalo de 124 horas consecutivas, consolidando así a la Argentina como uno de los países más notables en esta exigente competencia.

La copa fue recibida por el Capitán de Navío Ariel Gestoso

Durante la entrega en Francia, el Capitán de Navío Ariel Gestoso, quien fue comandante de la fragata durante el 53° Viaje de Instrucción, recibió la copa en nombre de la tripulación argentina, según se destacó en la ceremonia organizada por la Sail Training International. Gestoso subrayó el significado que tiene este trofeo para la cultura naval del país e insistió en que “para obtener este triunfo fue fundamental el trabajo en equipo. Lograr que todo el personal de la tripulación, especialmente el más moderno —como cabos y guardiamarinas en comisión— comprenda que cada aporte es importante para alcanzar el objetivo, por ínfimo que parezca”.

La cultura naval argentina se fortalece con la obtención del Boston Teapot gracias al trabajo en equipo de la tripulación

Desde la perspectiva del comandante, el valor de la “Boston Teapot” trasciende el mero hecho de conquistarla: “Más allá de la satisfacción y del reconocimiento al trabajo en equipo del buque, lo más importante es cómo se vive la experiencia a bordo. El solo hecho de participar genera una sinergia muy especial: los distintos equipos operativos se involucran, se interesan y hasta se acercan al puente para conocer la velocidad, las previsiones meteorológicas y cómo optimizar el rendimiento del buque. Todo eso fortalece el espíritu de unidad, especialmente en un navío de más de 60 años, con un estilo de navegación a vela tan noble”, afirmó Gestoso ante los asistentes de la conferencia.

El Capitán de Navío Ariel Gestoso aceptó el galardón en representación de la tripulación argentina durante la conferencia en Francia

En esa misma línea, el comandante enfatizó la relevancia de la fragata para la formación de la oficialidad naval: “Para los oficiales de superficie de la Armada Argentina, estar a bordo de este buque escuela —el único que tenemos— es fundamental. Aquí comienza nuestra vida naval y tenemos la oportunidad invaluable de transmitir nuestra experiencia a quienes ocuparán nuestro lugar en el futuro”.

La labor de cabos y guardiamarinas resultó clave en la obtención del premio internacional, según destacó el comandante Gestoso

Además, manifestó una satisfacción profundamente personal: “Me siento profundamente privilegiado de haber sido comandante de este buque. Fue un honor y un placer integrar un grupo humano tan profesional y comprometido. Navegar más allá de nuestras fronteras y mostrar lo que hacemos y lo que esto significa para nosotros es una experiencia incomparable. No hay mejor premio que la satisfacción del deber cumplido”.

El apoyo técnico del Servicio de Hidrografía Naval y los contramaestres fue fundamental en la planificación del viaje ganador

El Capitán de Corbeta Diego Andrés Rebolo, jefe de navegación de la fragata durante el Viaje de Instrucción 2025, detalló que el éxito argentino se gestó mucho tiempo antes de zarpar. “Una regata empieza en el momento en que se decide participar. A partir de allí interviene no solo el comando de la unidad, sino toda la cadena de mando, especialmente durante la etapa de alistamiento”. Rebolo explicó que la preparación incluyó dos reuniones diarias para analizar condiciones hidrometeorológicas y proyectar rutas, definiendo qué velas usar y qué precauciones adoptar ante mal tiempo.

La preparación incluyó reuniones diarias para analizar pronósticos meteorológicos y definir la mejor ruta posible para la regata

El apoyo técnico y operativo jugó un papel clave: el Servicio de Hidrografía Naval aportó informes climatológicos del itinerario, asistencia meteorológica diaria y la cartografía esencial. También fue determinante el asesoramiento del Contramaestre General y de los contramaestres de palo, quienes analizaron la viabilidad de cumplir con los registros e ingresar a puerto según lo programado.

La cohesión entre los equipos, junto a la labor de los 'héroes silenciosos' a bordo, permitió a la fragata ARA Libertad alcanzar este logro

En palabras de Rebolo, el logro colectivo fue definido porque “el trabajo en equipo fue esencial y comprender la importancia del aporte de cada uno marcó la diferencia”. Remarcó, además, la labor de los llamados “héroes silenciosos”, responsables de múltiples tareas críticas pero poco visibles: la operación eléctrica de los guinches, la colocación de la hélice en paso bandera para reducir el rozamiento, el mantenimiento de comunicaciones y sistemas de información, la preparación de la alimentación adecuada para la tripulación y la constante atención médica mediante el Departamento de Sanidad.

La fragata ARA Libertad recibió en Burdeos el premio Boston Teapot, consolidando el prestigio de la Armada Argentina a nivel internacional

“Las misiones prolongadas en el mar hacen que, lejos de todo, solo nos tengamos los unos a los otros, incluso en la contención anímica”, cerró el jefe de navegación, resumiendo la importancia de la cohesión y el espíritu colectivo en la obtención de una distinción que sitúa nuevamente a la Armada Argentina en lo más alto de la navegación a vela internacional.

La distinción al Buque Escuela destaca su capacidad de recorrer a vela 124 horas sin motor. (Crédito: Gustavo Gavotti)