La Fiscalía brasileña rechazó el pedido del despliegue de seguridad dentro de la residencia donde Bolsonaro cumple prisión domiciliaria (REUTERS)

El viernes, la Fiscalía brasileña se manifestó en contra del pedido realizado por la Policía Federal esta semana, que solicitó desplegar agentes de seguridad dentro de la residencia donde el ex presidente Jair Bolsonaro cumple prisión domiciliaria.

En un oficio dirigido al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, quien instruye las causas que involucran al líder de la ultraderecha, el fiscal general, Paulo Gonet, afirmó que no existe “una situación de seguridad crítica” dentro de la casa de Bolsonaro y, por lo tanto, no hay necesidad de aplicar medidas “más gravosas” que la prisión domiciliaria.

No obstante, el fiscal detalló que está justificado un refuerzo de la seguridad externa y la precaución en las inmediaciones, incluyendo la calle de acceso y la salida del barrio cerrado donde reside el expresidente (2019-2022). Para ello, sugirió la posibilidad de instalar cámaras de seguridad que transmitan en tiempo real la zona exterior de la vivienda.

Gonet es responsable de elaborar las denuncias contra Bolsonaro y sus aliados por sospechas de haber orquestado un complot para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022. Según el fiscal, Bolsonaro fue “el principal articulador” de la trama que buscó impedir la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva y planeó incluso asesinarlo.

El fiscal general, Paulo Gonet, afirmó que no existe “una situación de seguridad crítica” dentro de la casa de Bolsonaro y, por lo tanto, no hay necesidad de aplicar medidas “más gravosas” que la prisión domiciliaria (REUTERS)

Esta semana, De Moraes reforzó la seguridad externa en el domicilio del ex presidente alegando un posible “riesgo de fuga”, tras encontrarse dentro de un teléfono incautado un borrador de un pedido de asilo en Argentina.

Ante la decisión del magistrado, la Policía Federal señaló que el fortalecimiento externo no es suficiente para evitar un eventual intento de fuga. Entre sus argumentos se incluye que la tobillera electrónica utilizada por Bolsonaro, impuesta como medida cautelar en otra investigación, depende de la señal de las operadoras de telefonía celular y podría presentar fallas o interferencias.

Además de la situación judicial, Bolsonaro enfrenta problemas de salud. Su hijo y concejal, Carlos Bolsonaro, informó que el ex presidente de 70 años “está delgado, no quiere alimentarse y sigue enfrentando interminables crisis de hipo y vómitos. Duele mucho ver todo esto”, según publicó en X.

Los síntomas corresponden a complicaciones del aparato digestivo derivadas de la puñalada sufrida en 2018 durante un acto de campaña, y se suman a otras afecciones recientes como neumonías y una cirugía por obstrucción intestinal en abril.

Esta semana, De Moraes reforzó la seguridad externa en el domicilio del ex presidente alegando un posible “riesgo de fuga”, tras encontrarse dentro de un teléfono incautado un borrador de un pedido de asilo en Argentina (REUTERS)

Bolsonaro cumple prisión domiciliaria desde hace casi un mes, debe usar tobillera electrónica y podría enfrentar hasta 40 años de prisión si es condenado. La corte suprema definirá cómo quedará la prisión domiciliaria hasta que se dicte sentencia sobre el juicio, cuya fase final comenzará el 2 de septiembre y concluirá el 12 del mismo mes.

(Con información de EFE y AFP)