María Alexandra Gómez, esposa de Nahuel Gallo, exigió en redes sociales a Delcy Rodríguez la liberación inmediata del suboficial argentino detenido en Venezuela (Jaime Olivos)

La prolongada detención de Nahuel Agustín Gallo, suboficial argentino de la Gendarmería Nacional, mantiene en vilo a su familia y concita la atención de la opinión pública. Este miércoles, la esposa del gendarme, María Alexandra Gómez, reclamó de manera directa a Delcy Rodríguez, nombrada como nueva jefa del régimen venezolano, la excarcelación de su pareja, quien permanece privado de libertad desde hace más de trece meses en el país caribeño. El pedido se concretó a través de la red social X, donde Gómez enfatizó la urgencia de la situación al recordar que el hijo de Gallo espera el regreso de su padre.

El mensaje de Gómez se difundió en respuesta a una publicación de Rodríguez emitida tras el mensaje anual de la funcionaria. En su texto, la esposa del argentino reiteró: “Libertad para Nahuel Agustín Gallo. Su familia lo está esperando, su hijo lo está esperando”. La solicitud ocurre en un escenario de expectativa creciente, luego de que el gobierno venezolano anunciara la posibilidad de liberar a personas detenidas por causas políticas y a ciudadanos extranjeros, lo que generó esperanza en el entorno de Gallo, pero sin resultados concretos hasta el momento.

Ayer, Gómez profundizó su reclamo en un tuit en el que detalló los 403 días transcurridos desde la detención de Gallo en la Sede de Migración de San Antonio del Táchira, Venezuela, calificando la privación de libertad como “ilegal y arbitraria”. La esposa del gendarme relató que su única intención era reencontrarse con la familia y pasar las fiestas juntos en Argentina, pero la situación se tornó dramática poco después de su arribo a territorio venezolano. En su publicación, Gómez expresó: “Después de 13 meses luchando, por fin pensamos que esta pesadilla terminaba, hace justamente una semana @jorgerpsuv dijo que iban a excarcelar Presos Políticos y Extranjeros. Aún Nahuel no ha vuelto a casa, una semana llena de angustias, de una sensación de agotamiento físico y mental. Señor Rodríguez, no se burle de nosotros, mi hijito está esperando a su Papá”. En el mismo mensaje, advirtió sobre la gravedad de las desapariciones forzadas, recordando que constituyen un crimen de lesa humanidad.

La familia de Nahuel Gallo expresó su esperanza tras los anuncios del gobierno venezolano de posibles excarcelaciones de presos políticos y ciudadanos extranjero

El caso de Nahuel Gallo cobró notoriedad internacional tras la caída del régimen encabezado por Nicolás Maduro y los anuncios de excarcelación realizados por el nuevo gobierno. Desde la Ciudad de Buenos Aires, Gómez manifestó que la familia permanece en vigilia permanente aguardando novedades y reclamó la liberación de todos los detenidos arbitrariamente en Venezuela. En diálogo con TN, Gómez sostuvo: “No puede haber transición de otra forma”, insistiendo en la necesidad de una medida integral para devolver la tranquilidad a las familias afectadas. Pese a la angustia, la esposa del suboficial argentino expresó su esperanza en que la liberación de Gallo sea inminente, aunque reconoció que no cuentan con información oficial sobre el proceso.

La detención de Gallo se produjo en diciembre de 2024, cuando viajó a Venezuela para reunirse con su familia. Fue interceptado en la frontera colombo-venezolana y trasladado a la prisión El Rodeo I, un establecimiento bajo control militar señalado por la falta de garantías procesales. Durante varias semanas, su paradero se mantuvo en secreto, lo que motivó la intervención de la cancillería argentina y generó un nuevo foco de tensión diplomática entre ambos países.

El testimonio de Iván Colmenares, ciudadano colombiano que compartió celda con Gallo, permitió reconstruir las dificultades que enfrenta el suboficial argentino. En declaraciones a TN, Colmenares describió las condiciones de encierro, los malos tratos y la falta de contacto con el exterior. “Nos encapuchaban, nos esposaban, nos pegaban con los rifles. Uno tenía que quedarse quieto y tranquilo porque había consecuencias”, relató. La familia de Gallo reiteró la importancia de la presión internacional y la necesidad de sostener el reclamo hasta obtener la liberación.

La expectativa de la familia se renueva cada 8 del mes, fecha en la que se cumple un nuevo mes de la detención.