Hubo mayor consumo en los hogares al finalizar el año. (Ecuador). EFE/José Jácome

La economía ecuatoriana registró un crecimiento interanual de 2,4 % en el tercer trimestre de 2025, de acuerdo con el más reciente boletín de cuentas nacionales trimestrales publicado por el Banco Central del Ecuador (BCE).

El resultado estuvo impulsado principalmente por la recuperación del consumo de los hogares y de la inversión, lo que permitió una dinámica favorable de la demanda interna, en un contexto marcado por contrastes entre el desempeño del mercado interno y el sector externo.

Según la información oficial, el consumo de los hogares fue el principal motor del crecimiento económico, con una expansión de 10,2 % en comparación con el mismo período de 2024. Este comportamiento respondió a un mayor volumen de adquisiciones de productos alimenticios, insumos de ferretería, combustibles, vehículos y electrodomésticos, así como al incremento del crédito de consumo y al mayor flujo de remesas recibidas por las familias.

Estos factores, combinados, reforzaron la capacidad de gasto de los hogares y sostuvieron la actividad comercial en distintos segmentos de la economía.

Las exportaciones sufrieron contracciones. EFE/Elvis González

La inversión también mostró un desempeño positivo durante el trimestre analizado. La formación bruta de capital fijo creció 6,5 %, impulsada por una mayor demanda de equipos de transporte y bienes de capital, especialmente en los sectores agrícola e industrial. A ello se sumó el dinamismo observado en la construcción, actividad que mantuvo una trayectoria de recuperación y aportó al crecimiento agregado del producto interno bruto.

El gasto del gobierno, por su parte, registró un incremento moderado de 0,9 % en términos interanuales. De acuerdo con el BCE, este aumento estuvo asociado principalmente a una mayor adquisición de bienes y servicios en el sector educativo. Aunque su contribución al crecimiento fue menor en comparación con el consumo privado y la inversión, el gasto público mantuvo un comportamiento positivo que contribuyó a sostener la demanda interna.

En contraste con estos resultados, el sector externo presentó un desempeño desfavorable durante el tercer trimestre de 2025. Las exportaciones disminuyeron 4,2 % en comparación interanual, como consecuencia, principalmente, de la reducción de la producción petrolera.

En la imagen se ve una gasolinera de la petrolera estatal ecuatoriana Petroecuador, en Quito, Ecuador, el 21 de junio de 2024. REUTERS/Karen Toro

El Banco Central señaló que este resultado estuvo influido por factores extraordinarios, entre ellos la suspensión temporal del bombeo en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y en el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) durante julio de 2025, debido a deslizamientos de tierra y procesos de erosión regresiva en el río Coca, asociados a condiciones climáticas extremas en la provincia de Napo.

Las importaciones, en cambio, registraron un crecimiento significativo de 16,6 %, impulsadas por mayores adquisiciones externas de bienes de consumo, combustibles, materiales de construcción y materias primas. Este comportamiento estuvo alineado con la recuperación de la actividad económica interna y reflejó una mayor demanda de insumos y productos finales para atender el dinamismo del consumo y de la inversión.

Desde la perspectiva sectorial, el desempeño económico fue heterogéneo, aunque mayoritariamente positivo. De los 20 sectores productivos que componen la estructura económica nacional, 15 reportaron crecimientos interanuales en el tercer trimestre de 2025. Entre las actividades con mayores tasas de expansión se ubicaron la pesca y acuicultura, el suministro de electricidad y agua, la manufactura de productos alimenticios, las actividades financieras y de seguros, la manufactura de productos no alimenticios y la construcción. Estos resultados evidencian una recuperación en la estructura productiva nacional, con aportes relevantes de sectores primarios, industriales y de servicios.

Ciudadanos en una calle de la ciudad de Quito (Ecuador). EFE/José Jácome/Archivo

No obstante, en términos trimestrales, es decir, al comparar el tercer trimestre de 2025 con el segundo trimestre del mismo año, el producto interno bruto registró una contracción de 2,2 %. El BCE explicó que este resultado obedeció principalmente a la reducción en el volumen de las exportaciones, tanto petroleras como no petroleras. En el caso de estas últimas, la caída respondió a factores estacionales propios del ciclo agrícola, que ocasionaron una menor producción en determinados cultivos durante el período analizado.

El Banco Central recordó, además, que las cifras trimestrales pueden ser objeto de revisiones cuando se integran las Cuentas Nacionales Anuales, proceso que se realiza cada marzo, como parte de su política de difusión estadística. Según la entidad, este procedimiento busca garantizar la consistencia y transparencia de las series publicadas, en línea con los estándares técnicos internacionales.