El año 2026 comenzó con una sucesión de escándalos mediáticos que rápidamente captaron la atención del público y de los programas de espectáculos. Dos historias, en particular, se destacaron por sus similitudes y la intensidad de los conflictos expuestos: la disputa entre Luciano Castro y Griselda Siciliani, atravesada por infidelidad, audios filtrados y declaraciones cruzadas, y el inagotable WandaGate, que recobró fuerza tras los recientes comunicados de Mauro Icardi y la publicación de chats con Wanda Nara.
En este escenario, Ángel de Brito señaló las coincidencias entre ambos casos desde Bondi Live, donde afirmó haber percibido “vibras” semejantes entre los mensajes de Icardi y las reacciones públicas de Luciano Castro durante su conflicto con Siciliani. Esta comparación encendió el debate y sumó una nueva capa de análisis al fenómeno mediático del año.
Durante el ciclo, Ángel repasó cómo se repartió la primicia mediática: “Unos que trabajan para nosotros, para LAM, para SQP, y nos publicaron toda la noche, por suerte, no a las diez de la mañana, no a las tres de la tarde. Como son tan generosos hoy, a la mañana, repartieron y pusieron sendos comunicados en respuesta de las cosas que habían dicho ayer. Resumo lo de ayer: nota de Intrusos, Wanda dice: ‘Está todo bien’. Mauro hace un comunicado: ‘No está nada bien, mentirosa, mitómana de la justicia’, no sé qué. ‘Me robaste siete palos y la mar en coche’. Y Wanda publica mensajes donde mostraba llamadas entre ambos, que hoy Mauro dice: ‘Era por las nenas, se me escapó una llamada…’”.
Ángel se detuvo en el análisis de los mensajes de Icardi y la reiteración del concepto de “la mujer de mi vida”, aludiendo a una comparación con Luciano Castro: “Había vibras de Luciano Castro también en los mensajes de Icardi. ‘Tiene mis contraseñas, la mujer de mi vida’. Otra vez ‘la mujer de mi vida’. Qué insistencia que tienen los tipos en ningunear a la anterior con que esta es la mujer de su vida”. En el panel se debatió sobre la autenticidad de esas declaraciones y la tendencia a utilizar frases grandilocuentes para marcar territorio emocional y molestar a las exparejas.
Sabrina Rojas aportó su mirada: “Eso pasa cuando sos muy pollerudo”. Ángel de Brito replicó: “Muy boludo.” El diálogo continuó con la reflexión de Sabrina: “Porque lo decís más para conformar a la otra que porque…” y la intervención de Romi Scalora: “Obvio”. De Brito sumó: “Para molestar a la ex y para conformar a la actual. Porque fuera de chistes, ellos tuvieron una historia de amor muy fuerte”.
La discusión sobre las idas y vueltas de la pareja continuó. Romi recordó: “Como si no hubiésemos visto toda la relación, porque desde que se casaron vimos toda la relación y él se desvivía en palabras de amor hacia Wanda. Que ahora me vengas a decir: ‘La China es el amor de mi vida’, dale, yo vi cómo vivían ustedes, cómo era la relación de ustedes. Es absurdo”. De Brito rememoró el escándalo con La China Suárez: “Cuando fue todo lo de la China, el cuerno y toda la novela, él se desvivió y se arrastró también. Por eso digo que veo vibras…”.

Rojas acotó: “Se arrastró de una manera tremenda. ¿Se acuerdan que él iba al piso? Que después hubo fotos de él charlando con L-Gante. Él estaba dispuesto a todo.” De Brito siguió: “Fue a la nota con Susana, que él no hablaba”. Rojas agregó: “Él estaba dispuesto a todo. Yo creo que Wanda a él lo veía tan entregadito, tan entregadito, que nunca en su vida pensó… Y ella tiró de la soga y nunca pensó que él se iba a animar a estar con la China”.
De Brito concluyó: “Un día se pudrió y se fue por la China”. Sabrina Rojas cerró: “Un día se pudrió y fue y la buscó. Y ella muy dispuesta estaba ahí preparada, esperando todo”. Ángel de Brito remató: “No, ella estaba lista. Estaba en la puerta con la valijita, la boy scout del quilombo”. Rojas bromeó: “Le costó cero”. Ángel de Brito insistió: “Cero. Dijo: ‘Acá yo también me voy a vengar. Ya que se me pudrió, la hago completa’”.
Así, la exposición mediática del conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi volvió a instalarse en el centro del debate, cruzando historias, comparaciones y estrategias públicas, mientras los protagonistas siguen enfrentados en el ojo de la tormenta.