
En la quietud de una mañana en Southfield, Míchigan, la vida de una familia cambió para siempre. Los padres de Timesha Beauchamp, de 20 años, vieron cómo los servicios de emergencia declaraban muerta a su hija en su propia casa el 23 de agosto de 2020.
Pero horas después, en una funeraria, un trabajador descubrió que la joven aún respiraba. Dos meses más tarde, tras sufrir daños cerebrales irreversibles, Beauchamp falleció. El caso derivó en una extensa batalla judicial y un acuerdo por USD 3,25 millones.
Una joven de 20 años, declarada muerta y luego hallada con vida
La tragedia comenzó en el hogar de Timesha Beauchamp, quien padecía parálisis cerebral. Un médico de emergencias, a través de una llamada telefónica, determinó el fallecimiento de la joven. Los servicios de emergencia trasladaron el cuerpo a una funeraria local, sin sospechar que seguía con vida, según precisó People.
Al llegar a la funeraria, un empleado notó que la joven presentaba signos vitales; Beauchamp tenía los ojos abiertos y respiraba. El personal interrumpió el proceso de embalsamamiento y solicitó asistencia médica inmediata.

El error médico y las consecuencias fatales
De acuerdo con los abogados de la familia Beauchamp, la joven sufrió una falta prolongada de oxígeno debido a la declaración errónea de su muerte.
El abogado Geoffrey Fieger, representante de la familia, explicó que la víctima padecía parálisis cerebral. Según la versión oficial, la joven fue trasladada a un hospital, donde permaneció en estado crítico durante dos meses.
Los informes médicos posteriores confirmaron que el daño cerebral fue irreversible. Beauchamp falleció en octubre de 2020 como consecuencia directa de las lesiones sufridas durante el episodio. La familia, devastada por la pérdida y la forma en que se produjo, inició acciones legales contra los servicios de emergencia de Southfield.
Resolución judicial y reacciones de las autoridades
El acuerdo alcanzado entre la familia y la ciudad de Southfield ascendió a USD 3,25 millones, según confirmó el estudio Fieger Law. “Después de años de litigio, logramos justicia para Timesha y su familia”, expresó el bufete en un comunicado, replicado por People.

Los representantes legales señalaron que, aunque el acuerdo representa un cierre legal, la pérdida resulta irreparable para los allegados de la víctima.
Las autoridades de Southfield emitieron un comunicado público tras conocerse la resolución. “Reconocemos que ninguna medida podrá revertir la profunda tragedia ni aliviar el dolor experimentado por la familia Beauchamp”, indicaron. Los funcionarios también aludieron a la complejidad que supuso la emergencia sanitaria global en ese momento.
Investigaciones y antecedentes del caso
Según la Oficina del Médico Forense del Condado de Oakland, la declaración de muerte se basó en datos médicos en tiempo real, incluidos el ritmo cardíaco y la respiración, proporcionados por los servicios de emergencia. Un vocero del Departamento de Bomberos de Southfield afirmó que el personal actuó conforme a los protocolos establecidos por ciudad, condado y estado.

No obstante, la familia de Beauchamp presentó una demanda por USD 50 millones contra los paramédicos de Southfield. El abogado Fieger declaró que la joven “estaba con vida” al momento de ser declarada muerta, lo que condujo a la posterior tragedia.
Erica Lattimore, madre de Beauchamp, manifestó su dolor y su determinación por obtener justicia. “No me voy a rendir”, afirmó Lattimore, según declaraciones recogidas por WDIV-TV. Sostuvo que mantendrá su lucha, sin importar el tiempo que demande, para que se conozca la verdad sobre el fallecimiento de su hija.
Repercusiones en los servicios de emergencia
Las autoridades de Southfield reiteraron su compromiso con la mejora de los servicios médicos de emergencia. Subrayaron la importancia de protocolos estrictos y la formación del personal.
“La ciudad mantiene su compromiso de brindar servicios de emergencia de la más alta calidad a la comunidad”, remarcaron.

El caso de Timesha Beauchamp puso en discusión la necesidad de revisar los procedimientos de atención y verificación del fallecimiento, especialmente en contextos de crisis sanitaria. La tragedia resaltó la importancia de garantizar la seguridad y la dignidad de los pacientes en situaciones críticas.
Este acuerdo millonario cierra un capítulo doloroso para la familia Beauchamp, aunque el recuerdo de lo sucedido permanece como advertencia para los servicios de emergencia y la sociedad.