El presidente Javier Milei junto a empresarios de diversos sectores

El clima entre los industriales y el Gobierno está caldeado. Pudo observarse claramente esta semana, primero con el fuerte discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso en contra de “la industria prebendaria”, y luego con la respuesta que los miembros de la UIA dieron a través de un contundente comunicado, en el que no sólo remarcaron la difícil situación que están atravesando muchos sectores manufactureros sino que también le pidieron “respeto” al Gobierno.

Milei es duro con la industria desde que llegó. Vale nomás recordar el discurso que dio en la sede de la UIA para el Día de la Industria, durante su primer año de gestión, en septiembre de 2024. “Para proteger a la industria se le robó al campo, y lo único que se generó es un sector adicto al Estado”, dijo en esa oportunidad, entre otras frases lapidarias contra el sector que lo había recibido en su propia casa.

En ese entonces, el Gobierno ya impulsaba un fuerte ajuste económico para lograr el tan deseado superávit fiscal, pero los empresarios se mostraban expectantes en torno a las promesas que se les hacía en materia de reformas estructurales y normalización de la macroeconomía.

Actualmente, a más de dos años de gestión, la economía sigue sin reactivarse de forma generalizada, la apertura a las importaciones y la baja de aranceles avanzó y la baja de impuestos prometida se quedó a mitad de camino por falta de recursos. Muchas industrias se ven forzadas a cerrar sus puertas, como FATE o Whirlpool, y otras buscan adaptarse al nuevo escenario.

Festejaron los industriales la sanción de la reforma laboral -aunque limitada-, las desregulaciones, la baja de algunos impuestos y también la baja de la inflación

Claro que no son todas malas noticias para el sector empresario. Festejaron los industriales la sanción de la reforma laboral -aunque limitada-, las desregulaciones, la baja de algunos impuestos y también la baja de la inflación, así como la normalización de otras variables económicas. Pero en las empresas manufactureras prima la preocupación por la caída de la actividad y la saturación de productos importados, ante lo que -según los empresarios- “la cancha no está nivelada”.

Esta inquietud se intensifica dentro de la UIA, donde las bases presionan a la mesa chica para que eleve los reclamos al Gobierno y obtenga resultados. A ello se suman las “agresiones verbales del Presidente” a referentes importantes de la industria -como Paolo Rocca, del Grupo Techint, o Javier Madanes Quintanilla, de Aluar y Fate- lo que incrementó el malestar.

El CEO y presidente del Grupo Techint está siendo uno de los blancos de ataque por parte del presidente Javier Milei, quien lo ha llamado

Un dirigente de la central fabril apuntó que el núcleo del conflicto reside en la visión presidencial: “Milei dice que la industria es un fetiche”. La fuente reveló a Infobae que las bases exigieron una respuesta, ya que “las cosas están complejas; hay sectores en situación crítica”.

Desde la UIA consignaron: “la industria es muy relevante en términos de PBI. Aportamos mucho más de lo que realmente participamos del producto y generamos mucho empleo”. También aclararon que el sector industrial no fue responsable por las políticas previas y solicitaron “respeto” para reconstruir la confianza perdida.

Reclamo de diálogo constructivo y respetuoso

La Asociación Empresaria Argentina (AEA) también emitió un comunicado en tono similar. Mencionó la necesidad de “promover un diálogo constructivo y respetuoso entre el gobierno y el sector privado” para “avanzar hacia un crecimiento sostenido”, entre otros conceptos. Rocca, miembro de la AEA y de la UIA a través de Techint, aparece como uno de los principales blancos de las críticas presidenciales, quien lo apodó “Don Chatarrín” por los precios de sus productos..

Varias fuentes consultadas aseguraron que “no hubo una voz en la UIA que no quisiera expresarse luego del discurso de Milei en el Congreso”. “Todos dieron su opinión y la mitad habló de respeto”, confiaron desde el comité ejecutivo de la entidad.

Al día siguiente de que la UIA manifestara la preocupación por la situación crítica de la industria y le pidiera “respeto” al Gobierno, el propio Rocca mostró el compromiso de Techint con la Argentina (NA)

Rocca respondió con una carta pública una vez y luego se llamó a silencio. Ahora, fue la UIA la que habló, en representación de todos los industriales. Pero al día siguiente de que la entidad manifestara la preocupación por la situación crítica de la industria y le pidiera “respeto” al Gobierno, el propio Rocca mostró el compromiso de Techint con la Argentina.

“Nuestro compromiso con Argentina es pleno. La región es hoy uno de los principales focos de inversión del Grupo Techint a nivel mundial”, dijo el presidente y CEO del grupo, a través de la cuenta de X de Tecpetrol, en el marco de una visita al área Los Toldos II Este, el yacimiento de petróleo no convencional que la compañía tiene en Vaca Muerta y que proyecta “una inversión de más de USD 2.500 millones; generar más de 4.000 empleos directos; la participación de más de 700 empresas nacionales y una producción de 70.000 barriles diarios de petróleo”.

La búsqueda de un equilibrio

En este contexto, el rol del presidente de la UIA, Martín Rappallini, no es fácil, asumen en su entorno. El industrial del sector de cerámicas no quiere pelearse con el Gobierno, sino más bien construir puentes para lograr resultados en favor del sector, pero la presión de las industrias por medidas que ayuden a la industria es cada vez mayor, por lo que está en una encrucijada y tiene dos años por delante difíciles, coinciden dirigentes del comité ejecutivo.

Tras la difusión del comunicado, Rappallini expuso en diversos medios: “Queremos que vuelva el Milei que decía que los empresarios son héroes”; “Criticar al sector empresario no nos lleva a ningún lado” y “Hay que mirar al empresario y entenderlo más”, fueron frases que dijo en distintas entrevistas.

El dirigente fabril debe hacer equilibrio entre fijar claramente su posición, y la de sus colegas, en defensa de la industria, y no romper lanzas con el Gobierno para mantener abierto el puente que hoy tiene con el equipo económico. De hecho, semanas atrás fue recibido -junto a otros dos miembros de la mesa chica de la UIA- por el ministro Luis Caputo y el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, con quienes están llevando adelante una agenda de temas a resolver con ida y vuelta de propuestas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, se reúne con el titular de la UIA, Martín Rappallini, Rodrigo Pérez Graziano y Eduardo Nougués para abordar temas económicos. (@LuisCaputoAr)

Uno de los dirigentes contó a Infobae: “Nosotros no teníamos intenciones de hacer un comunicado porque veníamos trabajando con Caputo y Lavigne. No podemos dinamitar el único puente que tenemos, pero surgió el domingo luego del discurso de Milei”. Sobre el futuro inmediato, agregó: “Las bases van a seguir presionando, especialmente los que peor están” y no avizoró una pronta recuperación de la actividad.

La mirada de otros sectores

En el sector bancario, una fuente analizó los desafíos de la recuperación: “Hay un desafío que es cómo va a ser el timing de la recuperación para que la sientan todos los sectores. Está claro que derrotar la inflación es costoso, en todos los países que la han combatido tardan mucho tiempo y tiene costos en términos de actividad. Además, hay una reconversión de Argentina y eso genera ganadores y perdedores; el tema es cuánta paciencia tendrá la sociedad”. Añadió que si bien le gustaría que las formas del Presidente sean distintas, considera que “Argentina hoy no es una panacea pero tampoco está en recesión. Estamos creciendo poco y desparejo”.

Apuntó también que “Hay coincidencia en el empresariado sobre la necesidad de desregular más la economía y que se bajen más impuestos pero “no hay un pedido de volver al pasado”. Remarcó la doble realidad que predomina en el empresariado: “En todos lose sectores tenemos esta dualidad, de padecer los costos del cambio y gozar de los beneficios de las nuevas reglas”.

En la rama de la construcción también recibieron con desagrado las declaraciones de Milei contra los industriales y aprovecharon para remarcar que, a diferencia de la UIA, el sector observa una total falta de contacto con el ministro Caputo. Un empresario dijo a Infobae: “No nos atiende, no conoce el tema, no le interesa, no tiene ninguna respuesta para darnos respecto a la inversión en obra pública que es cero y va a seguir siendo cero”.