Cerca de la medianoche de este sábado continuaba vigente la celebración en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires por la detención del dictador Nicolás Maduro, ocurrida durante la madrugada en Venezuela. Miles de residentes venezolanos se concentraron en lugares como el Obelisco, donde compartieron un momento histórico para la comunidad venezolana.

Como parte de los festejos y en apoyo a todas aquellas personas, familias y amigos, que debieron emigrar a países como el nuestro, la Capital Federal se iluminó con los colores de la bandera de Venezuela.

Todo comenzó cerca de las 17.00, cuando en el Obelisco y en toda la extensión del Puente de la Mujer, en Puerto Madero, aparecieron los colores rojo, azul y amarillo. Mientras tanto, el Gobierno porteño mantenía un operativo especial de seguridad que había comenzado pasado el mediodía. También colaboró con la colocación de una bandera de Venezuela en la Plaza del Obelisco, un gesto que fue aplaudido por los manifestantes.

A este homenaje se sumó el Planetario “Galileo Galilei”, en el barrio de Palermo. Allí dibujaron por completo la bandera de Venezuela en la cúpula del centro de divulgación de astronomía de la ciudad; incluyendo además las ocho estrellas blancas en forma de arco.

El Planetario se tiño con los colores de la bandera del país caribeño (Foto X: @marianamont)

“La Ciudad de Buenos Aires siempre ha estado, está y estará del lado de la libertad”, sostuvo el jefe del Gobierno porteño, Jorge Macri, en un comunicado emitido en la red social X. Tras asegurar que la fecha quedaría marcada en el calendario como un hecho histórico, remarcó que había abierto una “posibilidad de vivir sin miedo”.

Al enumerar la serie de daños que el régimen chavista provocó en su población, el funcionario afirmó que la ciudad “fue testigo de esa tragedia y abrió sus puertas a miles de venezolanos que llegaron huyendo del hambre y la persecución política”.

“Frente a regímenes que persiguen al que piensa distinto, anulan derechos y utilizan el terror como método de sometimiento, no hay neutralidad posible”, apuntó al subrayar que mostrarse indiferente ante las trabas hacia “la vida y la libertad” era ser cómplice de esa estructura.

Por esto, sostuvo que “en momento como este, solo hay un lado correcto de la historia”. Y concluyó: “Buenos Aires, con su compromiso inquebrantable, siempre estuvo, está y estará de ese lado: el de la libertad, la justicia y la dignidad humana. Su historia, su presente y su futuro están marcados por la defensa de estos valores fundamentales”.

La jornada estuvo atravesada por un fuerte componente emocional. Algunos venezolanos manifestaron su alivio por la detención de Maduro y de su esposa Cilia Rodríguez, ejecutada esta madrugada por una operación encubierta de los Estados Unidos.

La operación, denominada Resolución Absoluta, se llevó a cabo en Caracas luego de varios meses de planificación y maniobras, con la participación de más de 150 aeronaves estadounidenses, según lo informado por el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto norteamericano, en una conferencia de prensa junto al presidente Donald Trump. Fuentes con conocimiento del procedimiento indicaron que la CIA había enviado un equipo al terreno desde agosto para recolectar datos sobre Maduro.

El centro porteño, durante los festejos (Foto X: @ibaistrocchi)

“Es el primer paso hacia la plena libertad. Estoy hace siete años en Argentina, agradecida con este país”, indicó Inga, una de las tantas personas que participó de la manifestación en el centro porteño.

Para muchos, la caída del mandatario representa la posibilidad de regresar a su país y reencontrarse con sus familias, a pesar de la incertidumbre sobre la situación en distintas regiones del país. Un joven migrante manifestó su preocupación por la seguridad de sus parientes en Maracay, estado de Aragua, luego de reportarse nuevos incidentes tras el operativo militar.

Un médico relató que debió emigrar hace seis años por la imposibilidad de ejercer su profesión en condiciones dignas. Otros compartieron historias de separación y agradecieron la oportunidad de reconstruir sus vidas en Argentina. “Llevo seis años esperando este momento para poder volver a abrazar a mi madre”, expresó uno de los manifestantes, mientras se entonaba el himno nacional venezolano y se escuchaban bocinazos sobre la Avenida 9 de Julio.

“Estoy muy feliz, muy agradecida por este inicio de año, porque nos sumó una alegría enorme a los venezolanos”, afirmaban.

La imagen del Obelisco con los colores de Venezuela opó las redes sociales

Algunos referentes políticos, como las diputadas Lilia Lemoine y Sabrina Ajmechet, participaron de la convocatoria y dialogaron con los presentes sobre el significado de la jornada. El clima festivo se mezcló con mensajes de reconocimiento a la intervención y los llamados a la reconstrucción democrática del país caribeño.