Tras una jornada violenta en La Paz con el arribo de una marcha en rechazo al Decreto Supremo 5503 que establece nuevas medidas económicas en Bolivia, la Central Obrera Boliviana (COB) determinó iniciar este martes un bloqueo de caminos a nivel nacional para exigir la abrogación de la norma.
A primera hora de la mañana, los medios locales registraban al menos cuatro piquetes en la carretera que une a los departamentos de La Paz, Oruro y Cochabamba, en el occidente y centro del país, lo que provocó la suspensión de la salida de buses de transporte interdepartamental.
El lunes, los dirigentes de la COB abandonaron un encuentro con el Gobierno y entregaron una propuesta escrita sobre la cual quieren iniciar las negociaciones. Entre tanto, Mario Argollo, máximo dirigente del ente obrero, señaló que radicalizarán las medidas de presión hasta que reciban una respuesta favorable de parte del Gobierno.
La propuesta de los trabajadores básicamente consiste en abrogar el decreto y reemplazarlo por una norma de alcance más limitado que incluya la reducción de la subvención a los combustibles y el incremento de los bonos sociales que han sido planteados por el Gobierno.
Para los dirigentes de la COB, el decreto actual tiene “artículos de contrabando” que facilitan el trámite para la firma de contratos de inversión en recursos estratégicos como minería, hidrocarburos o litio. A través de un mecanismo “fast track”, la norma actual establece un proceso acelerado para la aprobación de contratos mediante decreto supremo.
La COB y las organizaciones afiliadas que participan en las protestas exigen que esos artículos sean eliminados y transferidos a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para su debate y reglamentación.
La COB ha advertido que la implementación de un “decreto paralelo” es la única forma de desactivar las medidas de presión y espera una respuesta oficial sobre su planteamiento en las próximas horas.
En respuesta, la administración de Rodrigo Paz ha manifestado que está abierta al diálogo y ha convocado a una nueva reunión el miércoles en la que se instalarán mesas técnicas para discutir el alcance de la norma. Sin embargo, tanto el presidente Paz como sus ministros descartaron la abrogación del decreto.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, manifestó en una entrevista que el “decreto es perfectible” y que el Gobierno está dispuesto a “mejorarlo y complementarlo”. Sin embargo, señaló que “eso no significa que el decreto deba ser derogado, todo lo contrario, hay que avanzar en esa línea hacia la estabilización de la economía”.
La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, señaló que las protestas responden a intereses de los dirigentes para mantener sus privilegios y dijo que “no tienen moral” para hacer reclamos porque durante las gestiones del Movimiento Al Socialismo (2006-2025, con excepción de un año) fueron beneficiados por el Estado.
“No tienen moral para hablar de reivindicación o de lucha social”, afirmó Barrientos en una entrevista en el canal Bolivisión. “¿Dónde estaba la CPB mientras nos saqueaban durante 20 años? Estaban recibiendo autos y `pegas’ (cargos públicos)”, manifestó.
Mientras crece la incertidumbre sobre la transitabilidad en el país y la masificación de los bloqueos, el conflicto entre el Gobierno y la COB se mantiene abierto, a la espera de definiciones que permitan avanzar en el diálogo o profundicen las medidas de presión en las próximas horas.