
Cuando se habla de libros digitales, muchos piensan en esos dispositivos específicos llamados “ebook” y creen que la lectura digital es terreno exclusivo de quienes tienen uno. Un diseño. Una marca que se impone como genérico. Una sola posibilidad. Pero la realidad es otra: cualquier teléfono, tablet o computadora puede transformarse en un lector de ebooks y un reproductor de audiolibros. Solo hace falta una app como Bajalibros, que permite acceder, descargar y leer miles de títulos —incluidos muchísimos gratuitos— sin depender de un aparato especial.
La propuesta es clara: la biblioteca cabe en el bolsillo y está disponible las 24 horas. Basta con bajar la app Bajalibros desde la tienda de aplicaciones -o acceder desde el navegador, sin bajar nada-, crear una cuenta en minutos y explorar el catálogo, que incluye casi todas las editoriales en español, desde novedades hasta libros que ya no se encuentran en las librerías. Y también libros en portugués y en inglés
La experiencia es sencilla y está pensada para que cualquier persona, incluso quien nunca leyó un libro digital, pueda usarla sin vueltas. Al ingresar, el usuario puede buscar por autor, título, género o editorial. El sistema muestra opciones variadas: novelas, cuentos, ensayos, biografías, manuales, literatura infantil, poesía. Elegir es tan simple como hacer un clic. Y para leer, no hace falta estar conectado: los libros pueden descargarse y quedar listos para esos ratos libres en el colectivo, la sala de espera o la playa.

Además de la variedad, Bajalibros tiene una ventaja clave: una enorme selección de ebooks gratuitos, muchos publicados por Leamos, la editorial digital de Infobae. Esta colección suma más de 190 títulos para todos los gustos y edades. Hay clásicos universales, cuentos infantiles y también libros de actualidad, salud, cocina, deportes, historia y desarrollo personal. Algunos títulos destacados de Leamos son:

Los vientos de Mario Vargas Llosa, Fronteras de Lucía Salinas, El gran secreto del retorno de Perón en 1973 de Juan Bautista “Tata Yofre”, Como dijo Sarlo (entrevistas a la pensadora), El onceavo dorado de Gabriela Cabezón Cámara, Nobleza a la carta de Jorge Asís, Así será la salud del futuro de Daniela Blanco, ¿Mito o realidad? Ocho postulados sobre nutrición que conviene revisar de Francis Holway, Francisco. Diez años del papa latinoamericano de varios autores, Messi es un perro de Hernán Casciari, y mucho, mucho más.
También hay como La celestina, El gran Gatsby, Rebelión en la granja, La Ilíada, El príncipe (de Maquiavelo), todo En busca del tiempo perdido de Marcel Proust. E infantiles como El Principito, Caperucita Roja, El gato con botas, Pulgarcito y Hansel y Gretel.
Sumar estos títulos a la biblioteca digital es cuestión de segundos: se busca el libro, se presiona “leer” o “descargar” y queda disponible para siempre en todos los dispositivos vinculados a la cuenta.
Sí, subrayar y tomar notas
La plataforma permite personalizar la experiencia: ajustar tamaño de letra, brillo, interlineado, subrayar, tomar notas, marcar páginas y hasta escuchar el texto leído en voz alta. Todo pensado para que leer en digital sea cómodo y accesible, incluso para quienes nunca probaron este formato.
El catálogo de Bajalibros también incluye libros pagos, con lanzamientos recientes y obras difíciles de encontrar en formato físico. El buscador ayuda a descubrir nuevas lecturas y a reencontrarse con autores favoritos. Y una función clave: la sincronización automática. Si empezás a leer en el teléfono y después querés seguir en la tablet o la computadora, la app te lleva directo a la página donde dejaste.

La seguridad y la privacidad están garantizadas: los datos personales y las compras digitales se manejan con protocolos actualizados y el usuario controla sus preferencias, recibe alertas de novedades y organiza su biblioteca como más le guste.
En definitiva, el único requisito para leer en digital es animarse a probar. El resto lo hace la aplicación: miles de títulos, cientos de opciones gratuitas y la posibilidad de llevar una biblioteca donde vayas, sin más que tu teléfono en la mano.