La industria manufacturera retrocedió un 4,4% en la comparación interanual, profundizando la crisis sectorial (Imagen Ilustrativa Infobae)

La actividad económica inició el 2026 con tendencia a la baja. Según un informe de la consultora Orlando J. Ferreres, el nivel general de la economía registró una caída interanual del 1,0% en el primer mes del año. No obstante, la medición desestacionalizada mostró una mejora del 0,4% en comparación con el mes de diciembre.

Este desempeño se produce tras un año 2025 que estuvo caracterizado por una fuerte expansión agregada pero con marcadas asimetrías sectoriales. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) había reportado para diciembre un repunte mensual del 1,8%, lo que permitió que la economía cerrara el año 2025 con un crecimiento total del 4,4%. Sin embargo, la consultora Ferreres ya advertía sobre una desaceleración hacia el cierre del año, señalando que la recuperación no se había consolidado de manera uniforme en todo el entramado productivo.

Cómo le fue a cada sector

En el análisis por sectores, la producción de minas y canteras se posicionó nuevamente como el eje de mayor dinamismo al acelerar su expansión al 13,3% anual durante enero. Este avance está impulsado por los niveles de producción en Vaca Muerta, que continúan alcanzando registros históricos. En una línea similar, el sector de la intermediación financiera mostró un incremento del 12% anual, consolidándose como uno de los pilares que evitó una caída mayor del índice general.

Por su parte, el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura registró un avance del 5,7% interanual en el inicio del año. A pesar del signo positivo, el informe advierte que los datos récord obtenidos previamente por la cosecha de trigo comenzaron a diluirse frente al mayor peso de las campañas de maíz y girasol, sumado a una persistente contracción en la actividad ganadera. Otros sectores que mostraron variaciones positivas, aunque más moderadas, fueron la construcción con un 1,9%, el transporte y comunicaciones con un 0,7% y el rubro de electricidad, gas y agua, que avanzó un 0,6%. En este último caso, la suba fue significativamente menor al 9,0% registrado en diciembre, en sintonía con los datos de demanda eléctrica informados por Cammesa.

En el extremo opuesto, el comercio y la industria manufacturera continuaron actuando como los principales lastres de la actividad económica. El comercio al por mayor y menor sufrió una caída del 5,0% anual, siendo el sector con el peor desempeño relativo en enero. Por su parte, la industria manufacturera retrocedió un 4,4% en la comparación interanual, aunque logró una mejora del 1,2% respecto a diciembre, quebrando una racha de tres meses consecutivos de bajas mensuales. De todas formas, los especialistas sugieren tomar estas cifras industriales con reserva hasta contar con el dato de febrero, debido a la fuerte estacionalidad que afecta a las fábricas durante el primer bimestre.

Otros sectores que también cerraron el primer mes del año en terreno negativo fueron los servicios sociales y de salud con una baja del 1,4%, las actividades inmobiliarias y empresariales con un descenso del 0,7%, y la administración pública con una caída del 0,6%. Esta configuración de los indicadores refleja que los sectores mano de obra intensivos siguen transitando una etapa de debilidad en comparación con el dinamismo del sector energético y financiero.

Las perspectivas para 2026

Hacia adelante, las perspectivas de la consultora Ferreres indican que esta dinámica se mantendrá en el corto plazo. El informe señala que una reactivación más equilibrada del resto de los sectores económicos será contingente a la recuperación del consumo interno. Según los analistas, dicha mejora dependerá de la evolución de los ingresos de las familias y de la posible motorización del crédito, factores clave para revertir la tendencia negativa que aún muestran las ramas más vinculadas a la demanda doméstica.