El sol del verano austral recorta las siluetas sobre el asfalto. Juana Viale eligió comenzar este 2026 en Uruguay, alejada de la vorágine de Buenos Aires, después de un año de intenso trabajo. La actriz y conductora, que supo heredar y compartir la icónica mesa televisiva de su abuela y protagonizar la obra Subacuática, se refugió en la serenidad de Punta del Este.

¿Qué busca quien tuvo todo el año los focos sobre sí? ¿Acaso se puede reinventar el descanso, pedal a pedal? Las imágenes que compartió en sus redes sociales son postales de una libertad que parece infinita.

En el primer video, el punto de vista se traslada hacia atrás. La actriz y conductora pedalea por el arcén derecho de una carretera perfectamente asfaltada, que se extiende recta y solitaria entre la espesura de árboles altos y la pradera. El cielo —absolutamente despejado— parece abrazar la escena. La línea blanca guía su andar, y la doble línea amarilla delimita los sentidos de una ruta que podría ser la 9, la que une los departamentos de Maldonado y Rocha, como sugiere uno de los seguidores. El sol proyecta su sombra sobre el asfalto y el verde intenso del césped acompaña la marcha. El entorno es calmo, es aire puro, es distancia del ruido.

Las impactantes imágenes compartidas por Juana Viale (Instagram)

En la segunda imagen, Juana avanza sobre la bicicleta de ruta: el cuadro, de tonos oscuros, se fusiona con la sombra que proyecta en el pavimento. El sol es implacable, pero el cielo, de un azul puro salpicado de nubes pequeñas y dispersas, ofrece una sensación de amplitud. Ella lleva puesto un casco verde oliva, lentes deportivos y un conjunto de ciclismo ajustado, con remera a rayas horizontales en tonos pastel —celeste, salmón, beige y azul oscuro— y shorts negros. Sus zapatillas blancas llevan el pedalear constante. El guardarrail metálico la separa de la vegetación baja y los suaves lomajes verdes que inundan el horizonte.

No hay autos, no hay distracciones, solo el rumor del viento y el crujido de la bicicleta. “Hay que andar y andar y andar… el mundo siempre está para ser descubierto. ¡Bellezas constantes!”, escribió Juana en su posteo, como quien deja una hoja suelta en la bitácora de viaje. La frase resume el espíritu de la travesía, esa búsqueda incansable de lo nuevo en lo cotidiano.

Otra de las instantáneas en que se puede er a Juana Viale en bicicleta, disfrutandio del paisaje y el relax

Las reacciones no tardaron en llegar. “Creo que es Ruta 9 que une los departamentos de Maldonado y Rocha de Uruguay”, afirmó un usuario, mientras otros celebraron su autenticidad: “Juana es genuina, simple ¡Me encanta! Disfruta tanto de lo simple”. Más allá de la admiración, hay un eco de identificación: “¡Te felicito! Es hermoso pedalear, se siente increíble, esa libertad que todos queremos”.

Así, Juana se muestra en una postal distinta: lejos de las cámaras y los estudios, en el anonimato del paisaje uruguayo, entregada al vértigo sereno de la bicicleta, en una ruta que parece no tener final.

Cabe recordar que su compromiso con la naturaleza y la protección del medio ambiente se convirtió en una causa personal y, en las últimas horas de 2025, volvió a dejarlo en evidencia con una fuerte advertencia sobre la contaminación.

Fue a través de sus historias de Instagram donde la actriz compartió un breve pero impactante video. En las imágenes, se la pudo ver recogiendo del agua una tortuga marina muerta, a la que examinó con detenimiento antes de sacarla a la superficie. El registro, lejos de ser un simple testimonio, funcionó como disparador de una profunda reflexión sobre el impacto humano en los océanos. “El resultado de la contaminación en nuestras aguas. No me lo contaron, no lo vi en un videíto de Instagram, sino que lo hice con mis propios ojos”, escribió Juana, dejando en claro que su preocupación está arraigada en la experiencia directa y el contacto con la naturaleza.

Para reforzar su mensaje, la conductora sumó una invitación abierta a todos sus seguidores: “Fin de año, cambiemos hábitos”. La frase, breve pero contundente, funcionó como llamado de atención en un momento del año donde suelen hacerse balances y propósitos para el futuro.