Tras siete años y medio, el riesgo país de Argentina perforó el piso de los 500 puntos básicos, una cifra que de mantenerse en esta pendiente le permitirá en el corto plazo al Gobierno el retorno a los mercados internacionales de crédito.
La compra diaria de dólares por parte del Banco Central significó en enero un móvil preponderante para la suba en las cotizaciones de los bonos soberanos, que se complementó con la convicción manifestada por presidente libertario, Javier Milei, para defender el equilibrio de las cuentas públicas, ambos factores positivos para la renta fija.
Mientras que al cierre de la Bolsa local los bonos soberanos argentinos (Bonares y Globales) subieron de precio un 0,9% en promedio, el riesgo país de Argentina restó 17 unidades, en los 494 puntos básicos.
El referencial de JP Morgan tocó un mínimo de 494 puntos básicos, su nivel más bajo desde 11 de junio de 2018 (487 puntos básicos).
Los analistas observaban que esta dinámica habilitaría en próximas semanas una proyección hacia los 410 puntos básicos de Ecuador, que acaba de efectuar una emisión doble de bonos soberanos por un monto total de 4.000 millones de dólares.
La operación del país latinoamericano se estructuró en dos tramos: el primero correspondió a USD 2.200 millones con vencimiento en 2034, mientras que el segundo ascendió a USD 1.800 millones con vencimiento en 2039. Ambos instrumentos presentaron un rendimiento promedio de 8,975% anual.
El riesgo país argentino se ubica ahora por debajo del de Bolivia (548 puntos básicos) y por encima del de ecuador 409 puntos). No obstante continúa lejos de los guarismos de otros países de la región, como Brasil (190 puntos), Perú (127 puntos), Paraguay (110), Chile (88) y Uruguay (69).
Eric Ritondale, economista jefe de Puente, explicó: “Que el riesgo país se acerque a los 500 puntos es relevante porque refleja una mejora en la percepción de riesgo soberano, asociada al proceso de estabilización y a la recomposición de reservas. Más que un nivel puntual, lo importante es la señal de que el mercado empieza a validar un régimen de menor volatilidad”.
“Una compresión adicional del riesgo país acercaría aún más a Argentina a una instancia de acceso gradual a los mercados, en línea con experiencias recientes en la región, como el caso de Ecuador. Ese acceso es clave no solo para refinanciar vencimientos, sino también para consolidar la estabilización, reducir la dependencia de fuentes internas de financiamiento y facilitar una recuperación más rápida del crédito bancario, lo que a su vez ayuda a apuntalar el crecimiento”, añadió Ritondale.
“Si bien la tasa del bono de Estados Unidos a 10 años es mayor a la que regía en la última emisión internacional de Argentina (2018), el hecho de que recientemente Ecuador haya salido a emitir en el mercado internacional lleva al mercado a preguntarse cuándo podría ser el turno de Argentina”, comentó Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS.
El regreso de la Argentina a los mercados voluntarios se ve reafirmado además por un “aluvión” de emisión de Obligaciones Negociables corporativas colocadas en el exterior, por unos USD 7.000 millones a partir de las elecciones de octubre último, junto con una notoria estabilización del dólar y la contracción de la demanda privada de divisas.
El Banco Central compró en el mercado USD 32 millones, en la décimo séptima sesión operativa con saldo a favor en el mercado en lo que va de enero. La autoridad monetaria acumula en enero compras por 1.049 millones de dólares. Las reservas brutas, que excluyen los pasivos, ascendieron a USD 45.779 millones, con un incremento diario de 39 millones de dólares. Este volumen representa el nivel más alto registrado desde la primera mitad de septiembre de 2021.
El índice Merval alcanzó un récord en pesos por encima de los 3,2 millones de puntos y en dólares superó los 2.100 puntos, en un máximo desde el 31de enero de 2025
“El destino que tenga el Gobierno en las sesiones extraordinarias es una muestra de la gobernabilidad que habrá hacia adelante”, manifestó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital. “Si Milei logra aprobar al menos parte de su agenda, llegará al 1° de marzo fortalecido. Si fracasa, en cambio, el período ordinario comenzará con un Gobierno políticamente contrariado y una oposición no solo dividida sino que envalentonada», añadió.
“Si al Gobierno le va bien, para comenzar a hablar, el riesgo país caería 100 puntos para acercarse al de Ecuador, con lo que podríamos ver subas en torno al 6% en los bonos largos en dólares, aunque esperamos que la suba en acciones sea aún superior”, sintetizó Morales.
También con cierto impulso optimista por la reducción del riesgo país y una leve tónica alcista en el índice Nasdaq de Wall Street, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ganó un 3,6%, en los 3.244.319 puntos, tras un récord nominal intradiario en los 3.247.529 puntos. Encabezó las ganancias Cresud (+9,8%).
En lo que va de enero el panel de acciones líderes mejora 7,3% en dólares y 6,3% en pesos, para alinearse con el desempeño de otros mercados de la región como la Bolsa de Valores de San Pablo (+13,4% en enero en su índice Bovespa) y la Bolsa de Santiago de Chile (+10,9% en el índice el S&P IPSA).
“El índice Merval se ubica en la zona de los 2.060 dólares, con oscilaciones entre los 1.900 y 2.100 puntos a la espera de nuevos catalizadores. Las acciones del sector bancario reflejan valuaciones exigentes en términos de ‘valor libro’, aunque se pueden beneficiar de una vuelta del optimismo”, sostuvo Rava Bursátil.
Tercera suba para el dólar
El dólar en el segmento formal aumentó por tercer día operativo consecutivo, con lo que redujo el margen de baja que exhibe en lo que va de enero, el primer mes con vigencia de las bandas cambiarias oficiales ajustadas por inflación.
El dólar mayorista avanzó cinco pesos o 0,4%, a $1.442,50 para la venta, máximo desde el 14 de enero. El tipo de cambio oficial mantiene en el primer mes del año un descenso de 12,50 pesos o 0,9% desde los $1.455 del 30 de diciembre último.
El Banco Central fijó para la fecha un techo para el régimen de bandas cambiarias de $1.559,78, que deja al dólar mayorista a 117,28 pesos o un 8,1% de ese límite que demarca la libre flotación de la divisa.
El dólar al público también avanzó cinco pesos o 0,3%, a $1.465 para la venta según la referencia del Banco Nación. El BCRA informó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió $1.463,48 para la venta y $1.412,81 para la compra.
La mayoría de contratos de dólar futuro operó en baja, aunque la posición más negociada, con vencimiento a fin de mes (este viernes 30), operó con leve suba. Según datos de A3 Mercados, se operó el equivalente a 1.863 millones, un importante volumen.
Las posturas para fin de mes subieron 2,50 pesos o 0,2%, a $1.442 pesos, debajo del dólar mayorista que cerró 1.442,50 pesos. El resto de los contratos terminó en bajas en un rango de 0,1 a 1,4 por ciento.
En tanto, el dólar blue terminó sin variantes a $1.490, luego de haberse operado a 1.500 pesos al mediodía. El lunes había tocado un piso intradiario en los 41.480, mínimo desde el 15 de diciembre. El dólar informal mantiene en enero una baja de 40 pesos o 2,6 por ciento.
El Tesoro licitó este miércoles deuda en pesos de muy corto plazo para afrontar vencimientos por unos $9,4 billones, mediante cuatro papeles a tasa fija (Lecap), una Letra ajustada por tasa TAMAR, otros cuatro bonos ajustables por inflación hasta 2028 y una última letra ligada al dollar linked, con la mirada en el rollover y en la convalidación de tasas.