Japón anunció que comenzó a liberar otra parte de sus reservas estratégicas de petróleo para mitigar el impacto del alza de precios provocada por la guerra en Medio Oriente, que afecta especialmente al país nipón con escasos recursos energéticos propios.
El portavoz gubernamental, Minoru Kihara, indicó que la transferencia de crudo de la mitad de las estaciones de reserva a cuatro empresas de refinación se inició el jueves.
La liberación de las reservas nacionales comenzó a las 10:59 (01:59 GMT) en las refinerías de petróleo, según el funcionario del Ministerio de Economía, Comercio e Industria, Kaname Morimoto.
La medida sigue al anuncio de Tokio de liberar reservas gubernamentales equivalentes a un mes de combustible, mientras se autorizaba la utilización de reservas privadas para cubrir 15 días de consumo.
El régimen iraní mantiene prácticamente cerrado el estrecho de Ormuz desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron operaciones contra Irán. Por esta ruta marítima circula una quinta parte del petróleo crudo y gas mundial. Japón, el quinto mayor importador de petróleo, depende en más de un 90% del abastecimiento procedente de Medio Oriente.
Hasta el miércoles, 45 buques vinculados a Japón permanecían varados en el Golfo Pérsico, con 24 tripulantes japoneses a bordo, según el Ministerio de Transporte. El presidente de la Asociación Japonesa de Armadores, Hitoshi Nagasawa, solicitó al gobierno que ayude a reabrir el paso por el estrecho de Ormuz.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, declaró que el paso se mantiene “cerrado únicamente a los enemigos”, y que los “buques no hostiles” pueden transitar si cumplen las normas de seguridad fijadas por Teherán.
A su vez, el director de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, afirmó en Tokio que está dispuesto a aprobar la liberación de más reservas de petróleo si la situación lo requiere. En ese sentido, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, pidió a la AIE que prepare una nueva liberación en caso de que la crisis se prolongue.
Birol declaró el miércoles que está “dispuesto” a aprobar una nueva liberación de reservas de petróleo si fuera necesario para amortiguar el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre el suministro mundial.
Desde el mes pasado, los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán, incluido el cierre de facto del estrecho de Ormuz, generó importantes perturbaciones en el suministro global de petróleo y preocupación por el alza de precios en Japón y otras economías asiáticas dependientes de las importaciones.
La AIE había anunciado previamente la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de los países miembros, la mayor operación de este tipo registrada. Birol explicó que esa cantidad representaba solo el 20% de las reservas de la agencia y que aún queda “una cantidad significativa de petróleo”.
“Si fuera necesario, estamos preparados para seguir adelante (con otro lanzamiento), pero espero sinceramente que no sea necesario”, manifestó el titular de la AIE. “El mundo se enfrenta a una grave amenaza para la seguridad energética, pero la Agencia Internacional de Energía está preparada para desempeñar su papel fundamental como garante de la seguridad energética mundial”.
En una reunión con el ministro de Industria de Japón, Ryosei Akazawa, Birol recalcó que la AIE supervisa todos los activos energéticos en Oriente Medio y que no dudarán en liberar más reservas si lo consideran necesario.
Japón depende de Medio Oriente para el 90% de sus importaciones de petróleo. El país inició la semana pasada la liberación de reservas del sector privado para cubrir 15 días de consumo, y este jueves comenzará a recurrir a las reservas gubernamentales.
Tokio planea también liberar, para finales de mes, las reservas conjuntas mantenidas en el país junto a naciones productoras como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Normalmente, el crudo almacenado en estas reservas conjuntas se destina a uso comercial, pero en situación de emergencia, las petroleras japonesas tienen derechos preferentes de compra.
(Con información de AFP)