El Supremo Tribunal Federal de Brasil recibió una nueva alerta sobre los problemas de salud de Jair Bolsonaro en prisión (REUTERS/Marco Bello/Archivo)

Los abogados de Jair Bolsonaro, actualmente en prisión por liderar una trama golpista, alertaron el miércoles a la Supremo Tribunal Federal de Brasil sobre el deterioro en el estado de salud del ex presidente. La defensa señaló que el ex mandatario presentó nuevos episodios de vómitos y crisis de hipo “acentuadas”, calificando su situación médica como “frágil”.

En su solicitud al alto tribunal, los representantes legales pidieron que se notifique a la Policía Federal para que entregue con urgencia el informe de la pericia médica realizada el 20 de enero, documento que consideran esencial para fundamentar la petición de prisión domiciliaria por motivos “humanitarios”.

Bolsonaro fue condenado el 11 de septiembre de 2025 a 27 años de cárcel por encabezar una conspiración golpista junto a militares y ex ministros, tras su derrota en las elecciones de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva. Comenzó a cumplir condena a finales de noviembre, primero en una sala especial de la Policía Federal en Brasilia y luego en un complejo penitenciario de la capital.

Desde su ingreso en prisión, la defensa solicitó sin éxito al juez Alexandre de Moraes, relator del caso en el Supremo, que se le conceda el régimen de cárcel domiciliaria. Los letrados insisten en el “estado de salud debilitado” del referente del Partido Liberal (PL), empeorado en los últimos días con la aparición de vómitos y crisis de hipo.

Bolsonaro, de 70 años, estuvo hospitalizado en Brasilia la última semana de 2025, donde se sometió a cuatro intervenciones quirúrgicas: una para corregir una hernia inguinal bilateral y tres bloqueos parciales de los nervios del diafragma para tratar las crisis de hipo.

El ex presidente brasileño Jair Bolsonaro (AP Foto/Eraldo Peres/Archivo)

El ex mandatario sufre desde hace meses mareos, hipo y vómitos, trastornos que él y su entorno atribuyen a la puñalada recibida durante la campaña electoral de 2018.

Michelle Bolsonaro, esposa de Jair Bolsonaro, alertó sobre un “riesgo real de muerte” para el ex presidente, debido a la delicada situación de salud que atraviesa y a las condiciones de su reclusión.

Además, sostuvo que las autoridades brasileñas están al tanto de la gravedad del cuadro y de la posibilidad concreta de que Bolsonaro afronte consecuencias fatales si permanece en aislamiento.

La ex primera dama afirmó que la integridad física de su esposo recae ahora como responsabilidad directa del Estado brasileño. La advertencia se produjo después de que el exmandatario sufriera una caída de la cama en prisión, lo que le provocó un traumatismo craneoencefálico leve, según informó el médico Brasil Ramos Caiado.

Michelle Bolsonaro sale del hospital donde esperaba a su esposo, el ex presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien solicitó autorización para ser trasladado a un hospital para exámenes médicos tras sufrir una caída en la sede de la Policía Federal (REUTERS/Diego Herculano)

En medio del complicado panorama privado sobre su salud, Bolsonaro declaró desde la cárcel de Brasilia en el marco de una investigación sobre un posible delito contra el honor de Lula da Silva.

La causa se centra en afirmaciones del ex presidente en redes sociales, donde vinculó al actual presidente con grupos de narcotráfico que operan en la favela de Alemao, en Río de Janeiro.

Según la prensa local, Bolsonaro prestó declaración el lunes desde la prisión de Papuda, a la que fue trasladado a mediados de enero tras pasar sus primeras semanas de condena en una celda especial de la Policía Federal. Durante el interrogatorio, también fue consultado por sus referencias a Lula como “borracho” y “atracador”. La defensa argumentó que estos dichos forman parte de una crítica política.

Las declaraciones del ex mandatario surgieron tras un acto de campaña de Lula en la favela de Alemao durante las presidenciales de 2022, cuando el entonces candidato lució una gorra con iniciales que seguidores de Bolsonaro atribuyeron falsamente a una facción criminal.

(Con información de EFE)