Israel detuvo el miércoles sus ataques sobre Irán tras una extensa ola de bombardeos nocturnos, pero dejó en claro que su ofensiva contra Hezbollah en Líbano continúa sin interrupción, contradiciendo las afirmaciones de Pakistán de que el alto el fuego de dos semanas alcanzado entre Irán, Estados Unidos e Israel también incluía el frente libanés.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dejaron de atacar territorio iraní alrededor de las 3 a.m. (hora local) del miércoles, tras una noche en que cazas de la Fuerza Aérea golpearon decenas de sitios de lanzamiento y lanzaderas de misiles balísticos en distintos puntos de Irán, con dirección de la Inteligencia Militar. El ejército afirmó haber interrumpido una andanada mayor de misiles balísticos destinada al territorio israelí e indicó que también atacó instalaciones clave de producción de armamento antes de que el cese del fuego entrara en vigor. Irán continuó disparando misiles hasta alrededor de las 3:30 a.m.
“En conformidad con las directivas del escalón político, las FDI han cesado el fuego en la campaña contra Irán y permanecen en estado de alta alerta defensiva, listas para responder ante cualquier violación”, dijo el ejército en un comunicado.
Sin embargo, en Líbano la situación es otra. “La operación en El Líbano continúa, el alto el fuego no se aplica en el Líbano”, sentenció el ejército israelí en otro comunicado, en el que reiteró sus órdenes de evacuación a la población del sur del país, instándola a desplazarse al norte del río Zahrani y advirtiendo que quienes permanezcan en la zona estarán poniendo en riesgo su vida.
El primer ministro Benjamin Netanyahu ya había anticipado esa postura durante la madrugada al afirmar que la campaña contra Hezbollah seguiría adelante. Las fuerzas israelíes emitieron además órdenes de desplazamiento en una localidad próxima a la ciudad de Tiro ante ataques inminentes.

La posición israelí contradijo directamente a Pakistán, uno de los mediadores clave del acuerdo, que sostuvo que la tregua entraba en vigor de forma inmediata e incluía los combates en Líbano y que las conversaciones para consolidar un plan de paz podrían comenzar el viernes en Islamabad.
El presidente libanés, Joseph Aoun, celebró el miércoles el alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán y expresó su esperanza de que Líbano quedara incluido en la tregua regional. Beirut “continúa los esfuerzos para garantizar que la paz regional incluya al Líbano de manera estable y duradera”, señaló la presidencia en un comunicado. La declaración llegó horas después de que Netanyahu afirmara que la tregua excluía el frente libanés y de que los ataques israelíes contra el país continuaran.
El Ejército libanés, por su parte, instó a los ciudadanos a posponer el regreso a sus localidades en el sur por razones de seguridad.
Desde que Israel lanzó su operación terrestre en Líbano el 2 de marzo, 1.500 personas han muerto y otras 4.800 han resultado heridas, con un millón de desplazados. Once soldados israelíes murieron en combate en suelo libanés. En Irán, más de 1.900 personas murieron hasta finales de marzo, según los últimos datos disponibles, ya que el gobierno no actualiza la cifra desde hace días.
El alto el fuego entre Irán, Estados Unidos e Israel deja además sin resolver cuestiones centrales, como el futuro del programa nuclear iraní, los misiles balísticos de Teherán y el control del estrecho de Ormuz, puntos que Washington e Israel citaron como justificación para iniciar la guerra el 28 de febrero.












