Agentes de la policía científica y efectivos de seguridad trabajan en la escena de un femicidio seguido de suicidio en Salta, donde se investiga el trágico suceso (El Tribuno)

Como todos los días, dos adolescentes regresaban juntos a su casa de la escuela, sin pensar que se encontrarían con el peor de los escenarios: encontraron muertos a su madre y a su ex padrastro. Ahora, la Policía de Salta investiga un femicidio seguido de suicidio.

El hecho ocurrió en una vivienda de la zona sur de la capital provincial, en el barrio de San Calixto. Los menores que dieron a viso a las autoridades tienen tan solo 14 y 15 años.

De acuerdo con la información a la que pudo acceder el medio local El Tribuno, al llegar al lugar, la Policía de Salta y peritos forenses se abocaron a la tarea de reconstruir con exactitud cómo se produjo el hecho. Las primeras diligencias incluyeron el resguardo de la escena, el relevamiento de pruebas materiales y la toma de testimonios a vecinos, familiares y posibles testigos. Los investigadores buscan determinar con precisión el horario del ataque y el modo en que se desarrollaron los acontecimientos dentro del domicilio.

En este contexto, a los pocos minutos, se desencadenaron conflictos en las inmediaciones del lugar, puesto que testigos relataron que familiares y allegados del presunto agresor intentaron ingresar a la vivienda, lo que derivó en un enfrentamiento con los efectivos policiales que custodiaban el acceso.

La Policía de Salta trabajó en el lugar (Gobierno de Salta)

De acuerdo con la reconstrucción que pudieron realizar las autoridades del hecho, el hombre, que sería ex padrastro de los menores, habría atacado y asesinado a la mujer dentro de la vivienda. Posteriormente, el mismo sujeto se habría quitado la vida, aparentemente mediante ahorcamiento. La secuencia, aunque aún pendiente de confirmación plena por parte de los peritos, es el eje central de la investigación en curso.

En el lugar trabajó el fiscal a cargo de la causa y de personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF). Ambos organismos tienen a su cargo la realización de las pericias iniciales y la posterior entrega de los primeros informes oficiales.

Hace tan solo un mes, otro femicidio se registró en Salta. La víctima fue Natalia Cruz y su asesino permaneció oculto durante días en una cueva de la precordillera. Se trata de Daniel Orlando Serapi.

El hecho violento tuvo lugar la tarde del martes 17 de febrero en una casa de la Manzana 79, dentro del barrio Luz y Fuerza de Campo Quijano, en la provincia de Salta. En ese domicilio, la pareja protagonizó una intensa discusión cuyo motivo las autoridades aún intentan esclarecer, y la confrontación verbal terminó escalando hasta la agresión física.

Todo ocurrió en una de las habitaciones, mientras los familiares de la víctima también estaban presentes en la vivienda. Tras el ataque, la madre de la joven enfrentó al agresor al verlo salir del cuarto y cerrar la puerta con llave. El hombre admitió lo sucedido y luego se dio a la fuga.

Aunque los familiares hallaron a la mujer con vida, las lesiones que presentaba resultaron de tal gravedad que falleció poco después. En su cuerpo se observaron huellas de golpes y signos de asfixia mecánica.

El último contacto claro del sospechoso fue una llamada telefónica a su madre en la noche del asesinato. Según consta en la investigación, el hombre le dijo: “Me mandé una cagada, cuidá a los chicos”, frase que fue corroborada por personas allegadas a la familia.

La única pista física que dejó el sospechoso fue la camioneta, encontrada abandonada sobre la ruta nacional 51, cerca del tramo que conduce a San Antonio de los Cobres.