
El padre de Bastián Jeréz fue imputado por lesiones culposas tras el choque ocurrido en La Frontera, Pinamar, que dejó al niño de 8 años en grave estado. La Justicia alegó que fue responsable de que el menor no estuviera atado con cinturón de seguridad al momento del hecho. También acusaron del mismo delito a los conductores de la Amarok y el UTV que protagonizaron el accidente.
Las imputaciones fueron notificadas este viernes, mientras las autoridades continúan realizando peritajes sobre los dos vehículos involucrados en el choque. Ambos quedaron secuestrados a fin de determinar cómo fue la mecánica del choque.
Bastián, que lleva varios días internado con múltiples fracturas de cráneo, viajaba en el UTV junto a su familia. Tras el impacto, fue su padre quien lo llevó en brazos a una posta del Operativo de Prevención que se realizaba a pocos metros del lugar del hecho.
En las últimas horas, Manuel Molinari, el empresario de Junín que conducía la camioneta Amarok que chocó, publicó un comunicado en su cuenta de Instagram. En el posteo agradeció las muestras de apoyo y pidió respeto en este momento. “Quiero agradecer de corazón a todos los que se han comunicado y manifestado su preocupación por lo ocurrido”, escribió el conductor investigado por lesiones culposas.
En el mismo mensaje, Molinari remarcó: “Estamos atravesando un momento difícil, y lo más importante es la salud del niño. Pido prudencia, respeto y sobre todo oraciones por él y su familia”. Cerró el texto con una frase que se volvió central en el caso: “Confío en que la verdad y la justicia van a aclarar las cosas. Gracias por el acompañamiento y el cariño”.
La salud de Bastián
El menor está internado en estado crítico desde el lunes. Recién el jueves, tras someterse a tres operaciones, fue trasladado desde el Hospital Municipal de Pinamar a la ciudad de Mar del Plata para continuar su atención médica y someterse a una nueva intervención quirúrgica.
Apenas ingresó al hospital marplatense, se lo estabilizó y compensó para realizarle una tomografía de cráneo, cervical, tórax y abdomen, en la que «hallaron múltiples fracturas de cráneo». “Posteriormente a la evaluación, el equipo de neurocirugía colocó una válvula de control de presión intracraneal para monitorear presiones elevadas en quirófano sin complicaciones», informaron en un comunicado oficial.
Este viernes por la mañana lo operaron por cuarta vez. “Se encuentra con pronostico reservado, internado en la unidad de cuidados intensivos y aguardando una favorable evolución”, añadieron desde el hospital. En tanto, informaron que la familia del chico recibe contención psicológica.
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