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“Impediremos la impunidad de los responsables”: cómo se prepara la Fiscalía a días del juicio por la muerte de Maradona

Diego Maradona murió en noviembre de 2020

Ya no hay más margen para sorpresas. Este martes, el palacio judicial de San Isidro volverá a ser escenario del tan esperado como dilatado juicio por la muerte de Diego Maradona, en el que se definirá si hubo responsabilidades médicas en torno al fallecimiento del máximo ídolo del fútbol argentino. El debate arrancará desde foja cero a casi 11 meses del escándalo judicial sin precedentes protagonizado por la exmagistrada Julieta Makintach, que provocó la nulidad del proceso que había comenzado en 2025.

El nuevo juicio trae consigo un inusual desafío tanto para la acusación como para la defensa, que debieron reevaluar sus estrategias tras haber expuesto sus cartas durante los más de dos meses que duró el del año pasado. En ese tiempo se había llegado a mostrar gran parte de la prueba -incluyendo fotos, videos, audios, chats y exámenes forenses claves, como la autopsia de Diego– y se escucharon más de 50 testigos, de los cuales ahora ninguno vale.

Sin embargo, aunque “que se tenga que hacer todo de nuevo”, lo que ocurrirá desde el 14 de abril en los tribunales sanisidrenses no será lo mismo que ya se vio: con el objetivo de mantener el efecto sorpresa, las partes trabajan hasta último momento en el plan que ejecutarán para probar su teoría del caso y convencer a los jueces del TOC N°7.

Por un lado, la Fiscalía encabezada por Patricio Ferrari y Cosme Iribarren y los abogados querellantes buscarán demostrar que a Maradona lo dejaron morir; que fue víctima de una desatención médica perpetuada por los siete imputados de la causa que estarán en el banquillo de acusados.

Son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini.

El neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini

Los defensores, por su parte, intentarán probar que la muerte de Diego era inevitable por su condición general de salud y sus antecedentes. Además, van a resaltar que la causa de su deceso (un paro cardiorrespiratorio) no era la especialidad de ninguno de ellos.

Todas las partes interesadas prometen que el juicio no será un espejo de lo que pasó en 2025. Para empezar, la lista de testigos acordada entre las partes se redujo y quedó en 127 personas. De la presentada el año pasado, se desestimaron particularmente varias declaraciones de policías y de testigos de allanamientos.

No se podrá evitar la revictimización de los familiares de Diego que habían declarado durante largas horas en el juicio nulo: Jana y Giannina Maradona y Verónica Ojeda deberán volver a relatar los últimos días del Diez ante los nuevos magistrados. También Rita, la única de las tres hermanas del Diez que volverá a ser citada. Luego hará lo propio Dalma Maradona, que no había llegado a exponer su declaración en 2025.

De cara al inicio del juicio, los fiscales Ferrari e Iribarren evalúan el escenario y analizan los cambios de su plan acusatorio hasta último minuto: con el diario del lunes, sienten que son los más perjudicados por la nulidad del proceso anterior.

Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, los fiscales del juicio. Fotografía: RS Fotos

“Durante el juicio anterior, desvirtuado hoy de cualquier valor e incidencia probatoria, quien presentó sus testigos e inició los interrogatorios fuimos los fiscales y los querellantes. Nosotros hemos mostrado, en alguna medida, nuestras cartas y una forma de litigación concreta que ya conoce la defensa perdiendo capacidad de sorpresa», dijo Patricio Ferrari a Infobae, quien el año pasado comenzó sus lineamientos mostrándole al mundo la foto de Maradona al morir, que en ese entonces era inédita.

Para el fiscal General adjunto de San Isidro, en esa inteligencia, «el fallido juicio benefició a las defensas». “No solo por la posibilidad de formalizar los múltiples planteos procesales, que con celeridad el nuevo Tribunal y otras instancias superiores ya resolvieron, aunque seguramente intentaran nuevamente hacer valer bajo otras formas legítimas, sino porque en la litigación misma conocieron, en el caso concreto, nuestra forma de trabajo», definió.

Cosme Iribarren coincide con la lectura de su colega, recuerda que ambos trabajan en la teoría del caso hace cinco años y asegura que hay pruebas suficientes para demostrar que la muerte de Maradona era evitable. “Fue absolutamente previsible”, sintetizó.

“Hoy la coyuntura nos ha obligado a redoblar esfuerzos y modificar nuestra estrategia basándonos en la incorporación permanente de prueba de calidad y a través de diferentes técnicas de investigación y análisis probatorio. De todos modos, somos de la convicción que lograremos impedir la impunidad de los responsables de la muerte de Maradona», concluyen.