El dato oficial de inflación de febrero se publicará el jueves y definirá el rumbo del debate económico.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará este jueves el dato de inflación correspondiente a febrero, un indicador relevante para el equipo económico que busca evidencias de una desaceleración tras el 2,9% registrado en enero. Pero las estimaciones de consultoras privadas no anticiparon variaciones significativas, una percepción que también compartió el presidente Javier Milei, quien afirmó que la inflación retomará su tendencia descendente después del primer trimestre.

Pese a ello, tanto el mercado como el Gobierno estará a la expectativa del dato que se conocerá a las 16 horas. Ya que servirá como termómetro para evaluar la trayectoria de la inflación en el inicio del 2026 y marcará el tono del debate económico a corto plazo. Los precios de la canasta básica, las tarifas reguladas y la evolución de los combustibles figuran entre los principales impulsores que influyen en el resultado mensual.

Entre las consultoras, la proyección más optimista corresponde a Analytica, que estima un Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2,8% para febrero, lo que implicaría una desaceleración mínima de 0,1 puntos porcentuales (p.p.) respecto al mes anterior. En el otro extremo, Eco Go prevé una inflación de entre 2,9% y 3%, lo que marcaría una ligera aceleración respecto al dato de enero. Similar a la consultora de C&T, en donde estiman que se ubicará en 2,9%. En cualquiera de los escenarios, los planes del equipo económico están complicados, ya que necesitan cortar de manera significativa con la tendencia de aceleración que ya arrastra más de cinco meses.

Aunque lo que sucedió con los alimentos en la última semana de febrero, según el reporte de LCG, genera cierta ilusión, ya que se trata de un rubro que presionó sobre el indicador los meses anteriores. Según los datos relevados, la tendencia inflacionaria en alimentos “no presentó variaciones de precios contra una semana atrás”. No obstante, aclararon que “aun con la estabilidad de precios de esta semana, la inflación mensual se dispara a niveles por encima del 4%”.

En el informe de la cuarta semana de febrero, LCG destacó: “Carnes presentó una caída de precios después de 15 semanas al alza”. A la vez, el reporte remarcó que Bebidas y Carnes (45% de la canasta) aumentan por encima del 5% mensual. “La inflación mensual promedio de las últimas 4 semanas se aceleró 0,8 p.p., trepando a 4,2%”, sumaron.

Ilusión: desaceleración de la inflación en Ciudad

En paralelo a las proyecciones privadas, el dato oficial de inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires funcionó como anticipo del índice nacional. Según la Dirección General de Estadística y Censos porteña, la inflación en la ciudad registró un 2,6% en febrero. El informe oficial detalló que la suba de precios acumulada en los últimos doce meses ascendió al 32,4%, reflejando la magnitud de la inercia inflacionaria en el principal distrito urbano del país. Los rubros con mayor incidencia fueron Alimentos y Bebidas no alcohólicas, con un aporte de 5,76 puntos porcentuales sobre el nivel general, y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 5,34 puntos.

El reporte estadístico porteño puso de manifiesto que los aumentos en tarifas y combustibles explicaron buena parte del avance mensual, mientras que el precio de los alimentos mantuvo su ritmo ascendente. El rubro Transporte sumó 2,95 puntos porcentuales a la variación total, como resultado de los ajustes en boletos de colectivos y subtes. Estos resultados consolidaron la tendencia que las consultoras privadas ya habían anticipado en sus informes y confirmaron que la inflación de febrero mantuvo niveles muy por encima de los valores históricos.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA mostró ajustes al alza en los pronósticos para febrero.

Es en esta circunstancia donde se percibe el impacto del recorte de los subsidios económicos, donde la decisión de postergar la nueva fórmula de inflación toma relevancia. Es que, de haberse cambiado las canastas de consumos de 2004 por la de 2017/2018, se habrían modificado las ponderaciones de los rubros. El cambio más drásticos se percibirán en Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, donde la ponderación pasa de 9,4% a 14,5 por ciento. Aunque se habría percibido un alivio desde Alimentos y Bebidas cuya ponderación baja de 26,9% a 22,7%, ya que el agro y la industria alimenticia se reducen. Siendo segmento la principal razón de la aceleración de la inflación en el último cuatrimestre de 2025.

Pero en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los principales analistas y consultoras empeoraron su proyección. Los expertos estiman que la inflación de febrero será del 2,7%, un valor que supera por 0,6 puntos porcentuales al pronóstico que habían arriesgado para ese mismo mes en el REM anterior, pero que, en caso de cumplirse, representaría una leve desaceleración respecto al IPC oficial de enero (2,9%). También ajustaron hacia arriba su proyección para marzo. Hasta hace poco, consideraban que el IPC del tercer mes del año sería del 2,2%, pero ahora aseguran que rondará el 2,5 por ciento.

Fue el propio presidente Milei quien reconoció que la desaceleración de la inflación comenzaría luego de marzo. En la última entrevista que concedió, reiteró que la inflación va a empezar con cero en junio o agosto de este año. Lo que contrasta con las estimaciones privadas que consideran que en junio el IPC será de 1,7% y en agosto del 1,5%, mientras que para el 2026 indican un 26,1 por ciento.