
(Enviado especial a Mar del Plata) Con la idea de desconectar tras un año difícil, el cual estuvo marcado por su polémica separación de Sofía La Reini Gonet, él trata de dar vuelta la página y dejar la ruptura atrás. Como si buscara un nuevo comienzo, en el que la calma de la playa y el mar lo ayude a sanar, Homero Pettinato respira profundo, disfruta del verano, y de la oportunidad que le brinda su trabajo, en Mar del Plata. A lo largo de su estadía, aprovecha para disfrutar de la gastronomía, despejarse y, quien dice, conocer a alguien.
Los últimos meses de su vida estuvieron marcados por un intenso ida y vuelta con su expareja, el cual expuso lo peor de ambos. En ese sentido, la propia Gonet había marcado durante su paso por Corta por Lozano (Telefe): «Esto fue una relación tóxica que nos llevó a los dos a mostrar lo peor de nosotros, pero bueno, nada. Ya está, ya quedó ahí. Contacto cero. Estamos bloqueados de todos lados. Nos teníamos desbloqueados de mails. Entonces, no voy a negar que hubo algún que otro mail”.
Lejos de verse afectado por esto, Homero decidió dejar el pasado atrás y enfocarse en el día a día y en su programa. Así las cosas, al término de su ciclo en Olga, el joven saluda a los fans que lo esperan en la puerta, se saca fotos y sonríe. En un tierno ida y vuelta, entabla una conversación con un seguidor y hasta le regala su gorra. El adolescente no sale de su asombro, y el influencer le insiste que se la quede. Así las cosas, bajo un cielo despejado, Pettinato charla con Teleshow.

-¿Cómo estás viviendo este verano?
-Hoy hice el pedido de quedarnos unos días en febrero. El tema es que escuchen mis pedidos. Se pasa muy rápido. Y cuando las cosas se pasan rápido, ahí vas cayendo en que la estás pasando realmente bien. Así que muy bien. Uno no se da cuenta del gran momento que estás pasando, pero cuando mirás el calendario y es 23 de enero, de un día para el otro, la pasamos superbien, realmente.
-Y en lo personal, ¿cómo atravesaste este comienzo de año?
-Muy bien. Sabés que fue un fin de año jodido el anterior, pero creo que cuando se cierran etapas, siempre se abren cosas nuevas. Yo he vivido cosas mucho más heavys también que una separación escandalosa o este tipo de cosas de estar en LAM. Así que tampoco le quiero dar demasiado lugar. Tampoco me quiero hacer el pobrecito, hay gente que sufre de verdad. La verdad que supercontento. Me fui a San Marcos Sierras, que es mi lugar en el mundo, con mi familia. Y después volví supertranquilo, super recargado para ponerme acá a laburar. Así que bastante bien en lo personal.

-¿Cómo te repercutió personalmente? ¿Te llegaban mensajes por redes?
-Descubrí un truco que es maravilloso. Ponés que solamente tus seguidores te puedan comentar y mandar mensajes. Entonces, la gente, el hater, te tiene que empezar a seguir para insultarte. Primero que lo capitalizaste, porque si te empezó a seguir, por ejemplo, yo pasé de 410.000 a 430.000. Después el hate baja casi a cero, de verdad, porque el hater es una persona muy triste, muy aburrida, muy sola.

-¿No les contestás?
-No, es alguien que realmente te odia o que realmente tiene un pensamiento sobre vos. Es un momento de esa persona, es un momento en donde le pasó una cosa, fue a la verdulería y no le alcanzó para los tomates, vuelve de mal humor. Es algo muy gratuito. Entonces, con este truco de que solamente los seguidores te pueden escribir y comentar, realmente vos salteás ese mal momento de la persona que te viene a odiar. Y por supuesto, nunca entrar a Twitter, jamás lo hagan, eliminen Twitter de sus celulares siempre por cuestiones terapéuticas. Habría que cobrar para recibir insultos. simplemente, te juro. Realmente hablo mucho a veces con los compañeros y no me entero del hate, no me entero del odio. Es la red social del odio.

-¿Estás abierto a conocer gente?
-No, la verdad que en este momento estoy pasando un proceso un poquito más cerradito, pero siempre en realidad. Obvio que si viene ahora Sydney Sweeney a caballo, dice: ¿Qué pasa, gordito lindo? ¿Querés ir a la playa? Y me enamoro de Sydney Sweeney, sería increíble. Pero esas cosas no pasan. Uno tiene que estar más predispuesto, sacar charla y conocer gente. Y te digo la verdad, voy 20 días en Mar del Plata y no me puse a hablar con nadie. Así que me doy cuenta yo también que no será el momento.
-¿Qué te gusta de Mar del Plata?
-Es feo que empiece por acá, pero la noche es impresionante. Tiene una noche, una propuesta variadísima, todo al lado del mar. La temperatura es increíble. Yo no soy muy del trabajo físico, entonces no soy de pelar musculosa. En Brasil sufro, en Mar del Plata estoy bárbaro. Las playas, la cultura culinaria que tiene es impresionante, los restaurantes. Es un lugar demasiado completo, una ciudad de competencia mundial. No tiene nada que envidiarle a Río de Janeiro, a Miami, Punta del Este.

-¿Cómo viene tu 2026? ¿Te vas a tomar vacaciones?
-La gente cree que los hijos de los famosos se rascan…. No, a laburar, siempre. Todavía no sé cuál es el proyecto relacionado con Olga que voy a hacer, porque tenemos varias ideas y son cosas ambiciosas y grandes. Hay que elegir un camino y por ahora estoy concentrado en el verano. Pero también voy a sacar un disco y voy a empezar a tocar mucho. Y también tengo escrito un nuevo unipersonal. Tuve el anterior, lo doy todo, que me duró dos años y ahora me escribí uno nuevo. Pero estoy también viendo porque tengo muchas ganas de tocar y que la gente conozca mi música y no quiero que se mezcle todo. La gente no sabe si vas a hacer comedia, si vas a hacer música. Me parece que le voy a meter mucho a la música.
-¿Cómo sería el disco que estás trabajando?
-Es un género muy variado, de fusión. Fusiono muchos estilos. Me cuesta mucho dar una referencia, porque además tenés que nombrar gente muy grosa para tirar referencia. Tenemos un género de canción con algunos elementos de folclore, algunos de rock, algunos de pop, todo mezclado.

-¿Vas a ir de gira?
-Seguro. Lo más lindo que hay es ir a un lugar, tocar. Que me perdone Buenos Aires, la amo, es la ciudad en donde vivo, pero el resto del país te trata con un cariño de un afecto que es muy único. Yo con el unipersonal la flasheé. Hice Paseo la Plaza todos los viernes, sábados, y un día dijimos: “Che, vamos de viaje”. No sabés cómo me reciben en Corrientes, Chaco, Mendoza, San Juan. Es un afecto mucho más vívido, más contacto con la gente porque te está esperando. Mi sueño, por decirlo, es poder viajar con el proyecto. Para eso necesita gente que escuche las canciones, obvio.