
La Vía Navegable Troncal (VNT), comprendida entre la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay y su salida al Océano Atlántico, constituye la principal infraestructura logística de la Argentina. A través de este sistema se canaliza una proporción mayoritaria del comercio exterior nacional, por lo que su desempeño condiciona directamente la competitividad del entramado productivo y exportador del país. En este marco, el debate actual trasciende una licitación específica y se vincula con la forma en que la Argentina organiza su sistema logístico estratégico en el largo plazo.
La Hidrovía debe analizarse como un sistema integral de transporte y servicios cuya planificación, ejecución y control impactan sobre los costos logísticos, la articulación territorial y la capacidad de inserción internacional de la producción argentina. Su funcionamiento eficiente contribuye a mejorar condiciones operativas para los distintos sectores productivos y a consolidar una estructura logística más previsible y competitiva.
El nuevo proceso licitatorio surge luego de una experiencia previa que no concluyó con adjudicación. En comparación con el esquema anterior, el proceso actual incorpora mayor precisión técnica en la definición de obras y profundidades objetivo, cronogramas de ejecución por etapas, una ponderación más relevante de la evaluación técnica y mecanismos reforzados de transparencia y control, junto con una mayor participación de actores públicos y privados. El cronograma prevé la apertura de pliegos el día 27 de febrero de 2026 a las 13:00 horas, instancia que dará inicio a la evaluación formal de las ofertas técnicas y económicas. En términos generales, el rediseño busca orientar el proceso hacia resultados operativos verificables y una mayor previsibilidad en la ejecución.

Uno de los criterios centrales del esquema es favorecer que la navegación permita acercar el buque a la carga, optimizando el uso del sistema fluvial y marítimo. Este enfoque contribuye a mejorar la eficiencia del transporte multimodal, reducir costos logísticos agregados y fortalecer la competitividad sistémica. En ese contexto, se mantiene un sistema tarifario único con el objetivo de preservar neutralidad operativa y previsibilidad para los usuarios.
El pliego establece un esquema tarifario por etapas vinculado a alcances técnicos definidos. Para la denominada Etapa 0 —que replica las condiciones operativas actuales— se prevé una banda tarifaria entre USD 3,8 y USD 4,2 por TRN (Tonelada de Registro Neto), frente a una tarifa vigente cercana a USD 4,3 por TRN. La actualización del valor de referencia de 2019 (USD 3,06 por TRN) por inflación de Estados Unidos arroja un equivalente aproximado de USD 3,86, consistente con el límite inferior previsto para esta etapa. Para la Etapa 1, la banda se ubica entre USD 4,65 y USD 5,05 por TRN, mientras que para la Etapa 2 se establece entre USD 5,78 y USD 6,18 por TRN.
Cada etapa define alcances técnicos específicos, incluyendo profundidades objetivo y anchos de solera diferenciados por tramo, vinculando la evolución tarifaria con mejoras operativas concretas. Por su parte, el esquema tarifario basado en bandas —alineado con prácticas internacionales— busca reducir riesgos asociados a ofertas económicamente inviables, mejorar la coherencia entre inversiones y costos y minimizar la necesidad de renegociaciones tarifarias posteriores. De este modo, la evolución de la tarifa queda asociada a resultados técnicos efectivamente alcanzados. El pliego contempla además revisiones ante modificaciones impositivas relevantes, como eventuales cambios en el tratamiento del IVA.
Su funcionamiento eficiente contribuye a mejorar condiciones operativas para los distintos sectores productivos
La Hidrovía presenta impactos económicos y territoriales que exceden a un único sector, lo que refuerza la necesidad de mecanismos institucionales de seguimiento. En este sentido, la conformación de un Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal constituye un avance orientado a fortalecer la supervisión técnica, mejorar la transparencia contractual y facilitar el seguimiento de inversiones y niveles de servicio. La experiencia reciente indica que la ausencia de instancias estables de control puede limitar la capacidad de anticipar desvíos operativos durante la ejecución.
La participación institucionalizada de los usuarios en los espacios de seguimiento debe entenderse como un aporte vinculado al funcionamiento del sistema, donde la disponibilidad de información de lo que ocurre, sumado a la incorporación de sus miradas, contribuye a mejorar la calidad del proceso y funcionamiento del sistema.
El calado navegable constituye una variable relevante dentro de la eficiencia del sistema logístico fluvial. En términos operativos, una mayor profundidad permite incrementar la carga efectiva por buque y reducir necesidades de completamiento en puertos de aguas profundas, con potencial impacto sobre los costos logísticos unitarios. No obstante, la magnitud de ese efecto depende de condiciones operativas específicas, de la configuración del sistema portuario y de variables de mercado, por lo que su evaluación requiere escenarios técnicos definidos y supuestos explícitos.
La Hidrovía presenta impactos económicos y territoriales que exceden a un único sector, lo que refuerza la necesidad de mecanismos institucionales de seguimiento
En este contexto, el nuevo esquema debe evaluarse por su capacidad de generar mejoras concretas respecto del funcionamiento actual. La mayor definición técnica de obras, el esquema tarifario escalonado y la incorporación de mecanismos de control representan avances relevantes en términos de previsibilidad operativa. No obstante, los resultados finales dependerán de la calidad de las ofertas, de la ejecución efectiva de las inversiones comprometidas y del funcionamiento real de los mecanismos institucionales previstos. En consecuencia, el valor del esquema no reside exclusivamente en el diseño del pliego, sino en la capacidad de traducirlo en mejoras operativas verificables.
En un escenario donde la competitividad logística adquiere creciente relevancia para el comercio internacional, la evolución técnica y la mejora de la gobernanza del sistema resultan condiciones imprescindibles para evitar incrementos de costos relativos para la economía. El punto de evaluación central no será la adjudicación en sí misma, sino la capacidad de consolidar un esquema operativo eficiente, técnicamente controlado y estable en el tiempo.
La Hidrovía Paraguay–Paraná constituye una infraestructura estratégica para el desarrollo productivo argentino. Su evolución debe orientarse a mejorar la eficiencia logística, fortalecer la previsibilidad operativa y acompañar una estrategia de inserción internacional basada en la producción y el comercio exterior.
Los autores son miembros del Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina