El pescado decomisado durante un operativo de control nocturno.

En las últimas horas, efectivos de Gendarmería Nacional detuvieron un camión con destino a la ciudad de Córdoba que transportaba más de 40 cajas de pescado en malas condiciones, sin respetar la cadena de frío. El vehículo provenía de la ciudad de Santa Rosa, en la provincia de Santa Fe.

El procedimiento tuvo lugar pasadas las 5 de la mañana del jueves, durante un control realizado en el Peaje Devoto, ubicado en la Ruta Nacional 19 entre las localidades cordobesas de San Francisco y Devoto. A la altura del kilómetro 142, los gendarmes interceptaron el rodado que se dirigía hacia la capital provincial.

Durante la inspección, detectaron que, entre una carga de verduras, se ocultaban 41 cajas con pescados de la especie sábalo, en infracción a la Ley Federal de Carnes. El valor de la mercadería, de acuerdo con la documentación, asciende a 3.800.000 pesos.

El procedimiento ocurrió en el Peaje Devoto.

El procedimiento estuvo a cargo de personal de la Sección Seguridad Vial “San Francisco”, dependiente del Escuadrón de Seguridad Vial “Villa María”. Posteriormente intervino el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de la ciudad de San Francisco.

Se labraron las actuaciones correspondientes y se procedió al secuestro de la mercadería para su posterior desnaturalización. Asimismo, personal de Bromatología realizó el decomiso y traslado de los pescados a una cámara frigorífica, donde quedaron resguardados a disposición del Juzgado de Faltas de San Francisco.

Bromatología realizó el traslado de los pescados a una cámara frigorífica.

En enero pasado, la Fiscalía Penal 5 en feria de Salta imputó a una mujer de 52 años por el presunto delito de suministro, distribución y almacenamiento de sustancias alimenticias peligrosas para la salud. El caso, que involucra a una carnicería del barrio Ceferino, se abrió luego de que una vecina denunciara haber hallado restos de un animal llamativo dentro de una morcilla comprada en el local.

El expediente se inició luego de una denuncia presentada por una mujer mayor de edad, quien relató que el 28 de diciembre recibió el aviso de una vecina. Según la declaración recogida por la Fiscalía, la vecina manifestó que, al adquirir morcilla en una carnicería de la zona, descubrió en el interior restos que sospechaba correspondían a un felino. Al consultar con dos veterinarios, estos le confirmaron que los restos efectivamente serían de un gato.

El establecimiento, ubicado sobre la calle Rodrigo Pereyra al 1800, opera desde hace seis años bajo la denominación de “venta de embutidos” y pertenece a la mujer ahora imputada, según consta en los informes oficiales. El impacto de la acusación no tardó en provocar la reacción de las autoridades, que decidieron avanzar con medidas urgentes.

Allanaron una carnicería en Salta que fue denunciada por vender carne de gato.

Ante la gravedad del hecho, el fiscal Federico Jovanovics solicitó al Juzgado de Garantías en feria una orden de allanamiento y secuestro. La orden fue ejecutada el viernes 9 de enero, permitiendo identificar a la propietaria del local e incautar diversos elementos de interés para la investigación. Personal de Bromatología de la Municipalidad de Salta participó en la inspección, donde constató la existencia de embutidos, cortes de carne y otros productos alimenticios de origen dudoso, sin refrigeración adecuada y en condiciones de conservación inapropiadas para la venta y el consumo humano.

Durante el operativo, Bromatología levantó muestras de los alimentos elaborados en el local, procedió al secuestro de los embutidos y solicitó su decomiso, de acuerdo a lo dispuesto por la Ordenanza N° 15292 y la Ley N° 18284 del Código Alimentario Argentino. Entre los productos secuestrados figuran queso de cerdo, chorizo, chorizo tipo butifarra y morcilla, de los cuales se tomaron tres muestras de cada uno para ser sometidas a análisis bromatológicos.

El procedimiento derivó también en la confección de un acta de infracción por diversas faltas: ausencia de habilitación comercial, falta de permiso para manipulación de alimentos, incumplimiento de los artículos 21 y 28 de la Ley N° 18284, productos sin refrigeración y malas condiciones de higiene. La acusada carecía además del carnet necesario para la manipulación de alimentos, lo que agravó la situación ante los ojos de las autoridades.