El padre de Tobías Suárez reconoció el cuerpo del menor junto a su abogado

La ciudad de San Lorenzo, en Paraguay, atravesó una jornada marcada por la conmoción luego de que el padre de Tobías Ariel Suárez reconoció el cuerpo de su hijo, el nene argentino de 12 años que había desaparecido durante un temporal del último viernes.

El hecho se produjo después de que equipos de rescate localizaran un cadáver en una zona de difícil acceso sobre el arroyo Tayuasapé, en el barrio San Blas de San Lorenzo. Hasta allí se trasladaron rápidamente familiares y autoridades. Según informó el portal ABC de Paraguay, Reinaldo Suárez, padre del menor, se presentó en el lugar para hacer el reconocimiento. Acompañado de su abogado, Miguel Godoy, y de allegados, identificó a su hijo. “Indudablemente se trata del chico”, afirmó el letrado a los medios locales.

La desaparición de Tobías Suárez se dio el viernes pasado, cuando salió de su casa para cumplir con un mandado familiar. Según relató su padre, el niño fue a comprar café a una despensa cercana por pedido suyo, pero nunca volvió.

El último registro visual de Tobías corresponde a una cámara de seguridad de una estación de servicio, donde se lo ve cruzando la calle con una remera celeste, shorts y ojotas, mientras sostenía un paraguas verde. El video muestra que el menor se detuvo unos segundos en una esquina, resguardándose de la lluvia bajo el techo de la estación.

El operativo incluyó militares, bomberos voluntarios y personal de la Codeni, quienes trabajaron coordinadamente a pesar de las dificultades que presentó el terreno

Minutos después, cerca de las 8:30 de la mañana, Tobías cayó al arroyo Tayuasapé, según reconstruyeron los investigadores. La zona, en obras pluviales inconclusas, se había inundado por las intensas lluvias. “Apenas me enteré de que salió bajo la lluvia, yo salí tras él, pero ya no le encontré”, relató Reinaldo Suárez. Desde ese instante se organizó un operativo de búsqueda que movilizó a más de 500 efectivos, entre militares y bomberos, y que se extendió por nueve kilómetros del cauce.

Durante los días siguientes se hallaron prendas de ropa y un gorro verde atribuidos a Tobías en el mismo arroyo. El padre acompañó las tareas de búsqueda junto a familiares, amigos y vecinos, quienes no abandonaron la zona, suspendiendo la búsqueda únicamente durante la noche.

El menor había salido a comprar a una despensa cuando desapareció

El hallazgo del cuerpo se produjo el miércoles al mediodía. Los rescatistas trabajaron en una propiedad privada en Isla Bogado, Luque, y avanzaron hacia el sector del arroyo donde se encontraron los restos. El general Pedro Rodríguez, comandante de Ingeniería del Ejército, describió a ABC Paraguay que el cuerpo estaba boca abajo, entre basura y matorrales, con parte de él cubierto de desechos. “El hallazgo se dio en el margen derecho del arroyo, donde se trabaja desde el sábado. Hoy había gran cantidad de moscas”, precisó el oficial.

Un dato relevante surgió durante el reconocimiento: el cuerpo tenía puesto un anillo en una de las manos. Si bien Reinaldo Suárez confirmó a la prensa que su hijo solía usar anillos, no pudo asegurar si llevaba uno el día en que desapareció. Además, la vestimenta coincidía con la que describieron familiares y testigos en las primeras horas de la búsqueda. La remera marrón “chocolate” que vestía el cuerpo fue otro elemento considerado en el proceso de identificación.

El comisario Eladio Martínez, responsable de uno de los equipos de búsqueda, informó que el cadáver correspondía a un niño con las características físicas de Tobías Suárez. La jefatura de la operación dispuso el traslado inmediato de los restos a la Morgue Judicial, como parte del procedimiento legal habitual en estos casos.

A lo largo de la semana, la familia Suárez se mantuvo aferrada a la fe y al acompañamiento de la comunidad. “La esperanza siempre fue arrodillarme ante el Todopoderoso, desde su nacimiento; somos muy gratos y cercanos a Dios”, expresó Reinaldo Suárez frente a las cámaras de ABC Paraguay al llegar al área del hallazgo. El clima de dolor y espera se extendió entre los vecinos, quienes aguardaron noticias a unos 100 metros de la zona de seguridad establecida por los equipos de rescate.

La intervención de autoridades nacionales, como el ministro de Defensa Óscar González, subrayó la dimensión social y política del operativo. El despliegue incluyó militares, bomberos voluntarios y personal de la Codeni, quienes trabajaron coordinadamente a pesar de las dificultades que presentó el terreno.

Al cierre de la jornada, el fiscal interviniente ordenó el levantamiento del cuerpo y su traslado, mientras la familia se retiraba del lugar acompañada por allegados.