Incluso mientras Taylor Swift sumaba reconocimientos en los primeros años de su carrera musical, recibía el mensaje con claridad: el mundo del espectáculo tiene poco espacio para las mujeres que superan cierta edad.
A los 22 años, escribió Nothing New sobre su temor a envejecer y volverse irrelevante, imaginando a una radiante debutante de 17 años lista para ocupar su lugar. Siete años después, Swift profundizó en esas ansiedades en su documental Miss Americana. “A las mujeres en el entretenimiento las descartan y terminan en un cementerio de elefantes antes de los 35”, afirmó, lamentando los estándares imposibles que la cultura impone a las mujeres que maduran. La superestrella del pop pensaba que su tiempo casi había terminado.
“Al acercarme a los 30, pensé: ‘Quiero trabajar muy duro mientras la sociedad todavía tolera que tenga éxito’”, dijo frente a la cámara.
Ahora, tras cumplir 36, Swift estrenó The End of an Era en Disney+, una docuserie de seis partes que narra el detrás de escena de su gira Eras Tour 2023-2024. Entre imágenes del intenso esfuerzo necesario para realizar 149 conciertos con entradas agotadas en todo el mundo, Swift y su equipo aportan teorías sobre cómo y por qué la gira logró el mayor éxito comercial de la historia, batiendo récords e impulsando las economías locales allá donde se presentó. En un momento, Swift lo ubica en el contexto de su legado como artista, y afirma que la gira “probablemente será el punto culminante, lo más importante que he hecho”, y vuelve a centrarse en el tema de la discriminación por edad.
“Me deprime mucho la obsesión de la cultura pop con la juventud y que designemos a personas extremadamente jóvenes para que sean quienes nos marquen el rumbo cultural”, comenta Swift en el episodio final, estrenado el martes. “Y luego la idea de que un artista tenga, en mi caso, el privilegio de desarrollarse hasta el punto de, ya en los treinta, conocerse mejor y poder crear aquello por lo que será recordado: hay algo muy especial en eso”.
Aunque el espectáculo cuenta con figuras mayores de 30 que siguen produciendo trabajos relevantes, no resulta extraño que Swift haya interiorizado esas lecciones al ver cómo las estrellas pop femeninas envejecen y son objeto de burlas por su aspecto o blanco de críticas en internet por diversas razones.
Pero Swift se encuentra en una posición poco común al iniciar la tercera década de su carrera, justo después de lo que describe como su punto culminante. Y parece que el éxito astronómico de la gira, una anomalía que incluso la sorprendió, ha calmado algunos de esos temores. Porque Swift ha dejado muy claro en los últimos meses: no piensa irse a ningún lado.
Este mensaje comenzó claramente en otoño, mientras promocionaba su duodécimo álbum, The Life of a Showgirl, anunciado en el pódcast de su prometido Travis Kelce. A diferencia de otros lanzamientos recientes, Swift recorrió los principales programas de televisión y radio, participando en más de una docena de entrevistas en Estados Unidos y Reino Unido. En BBC Radio 2, el presentador Scott Mills señaló que algunos de sus fans temían que Swift se casara, tuviera hijos y nunca volviera a lanzar un álbum.
Swift pareció sorprendida. “Es un comentario sorprendentemente ofensivo”, respondió, mientras Mills se apresuraba a aclarar que solo era una preocupación de los fans. “La gente no se casa para dejar su trabajo… Amo a la persona con la que estoy porque ama lo que hago y le gusta que me realice creando arte y música”.

La cantante reconoció que disfruta de un descanso tras dos años agotadores de conciertos de tres horas y media; se mostró incómoda cuando otro presentador le preguntó si planeaba otra gira pronto. Pero recalcó en las entrevistas que no lleva bien dejar su mente en piloto automático, y explicó que grabó “The Life of the Showgirl” en sus pocos días libres durante el verano de 2024, cuando comenzó a sentir que podía hacer el show de memoria y necesitaba algo que estimulara su creatividad.
No es alguien que busque quedarse quieta, aunque sienta la presión social de hacerse a un lado. Swift lo expresa en la canción que da nombre al álbum, sobre los desafíos surrealistas de la vida pública, y lanza una frase provocadora a quienes desearían que “se apurara en morir”.
“Ahora soy inmortal, muñecas”, canta, “ni aunque quisiera podría hacerlo”.
Recientemente, en una aparición en The Late Show With Stephen Colbert, fue todavía más directa después de que el presentador le preguntara a quién podía recurrir por consejos de carrera. Swift mencionó a la leyenda de Fleetwood Mac Stevie Nicks y a su colaborador Max Martin, y luego habló de su admiración por quienes nunca dejan de evolucionar.

“Creo que hay sectores de nuestra sociedad que valoran mucho eso y admiran la longevidad. Y otros que piensan: ‘Déjale el turno a otra persona. ¿No puedes irte para que hablemos de lo buena que eras?’”, dijo Swift. “Y yo pienso: no quiero”.
Es posible que Swift respondiera así a las críticas tras el lanzamiento de The Life of a Showgirl, que vendió 4 millones de copias en su primera semana y rompió récords como el álbum más vendido desde que existen registros. Algunos en internet se quejaron de que parte de ese récord se debió a la venta de múltiples versiones en CD, digital y vinilo, y argumentaron que los fans completistas inflaron los números comprando varias ediciones. Incluso entre sus seguidores hubo debates sobre la calidad del disco, que recibió críticas mixtas, con algunos fans decepcionados por lo que consideraron letras poco introspectivas.
La cantante pareció abordar esto en una entrevista con Apple Music, donde dijo a Zane Lowe que daba la bienvenida al “caos” de las primeras reacciones y respetaba las opiniones subjetivas sobre el arte. Además, señaló, al menos la gente hablaba de ella.
“La regla del espectáculo es que si en la primera semana de lanzamiento mencionas mi nombre o el título del álbum, ayudas”, comentó.
Swift nunca ha ocultado que las críticas le afectan y que antes dejaba que influyeran en su música. Ahora, después de ver hasta dónde puede llegar, incluso siendo —¡horror!— una mujer de treinta y tantos, parece lista para dejarlo atrás. En una entrevista radial, cuando el presentador temió haberla ofendido años atrás con una broma sobre su aspecto sudoroso tras un concierto en un día caluroso, ella lo tranquilizó diciendo que ahora se siente más segura.
“La gente no necesita sobreprotegerme tanto”, afirmó Swift. “Soy bastante fuerte”.
A Swift probablemente le tocará lidiar con aún más el próximo año, cuando seguramente acapare la atención mundial con su boda con Kelce. Aunque insiste en que no revisa las redes sociales, su enorme fama hace que no pueda evitar enterarse de lo que la gente piensa de ella. Hacia el final de la docuserie “End of an Era”, argumenta que el éxito de la gira también se debió a cómo encajó en el momento cultural. Suerte, en otras palabras.
“A veces, en muy raras ocasiones, creas algo y el viento sopla a tu favor”, dijo Swift. “De algún modo, la cultura, el momento y el estado de ánimo general sobre ti —cosas que no puedes controlar— se alinean para que todo salga bien”.
El documental cierra con un mensaje deliberado. Tras una secuencia de texto que repasa los últimos hitos y logros de Swift, aparece uno final:
“El 3 de octubre de 2025, Taylor lanzó su duodécimo álbum de estudio, ‘The Life of a Showgirl’, el mayor éxito de su carrera”.
Tras una pausa, dos palabras más:
“Hasta ahora”.
Fuente: The Washington Post