
Prometía ser un unicornio biotecnológico argentino, el primero del rubro, la avanzada del mundo biotech local. No sólo eso, iba a revolucionar el agro con súper semillas transgénicas anti-sequía que iban a venderse en todo el mundo. También planeaba generar biomateriales con residuos de maíz y hasta producir asfalto y cemento con un blend de enzimas vegetales.
Nada de eso ocurrió… o al menos esos objetivos quedaron relegados por una mega crisis, una verdadera guerra de accionistas que son pesos pesados del agro y el mundo financiero, todo en medio de acciones cuyo precio se desbarrancaron y muy fuertes acusaciones, desde provocar pérdidas adrede, hasta inoperancia y otras sospechas. Las amenazas de acciones judiciales inminentes también están a la orden del día.
¿Que va a pasar con Bioceres, la empresa que nació casi como una cooperativa y llegó a cotizar en Wall Street? No está claro. Lo cierto es que sus referentes están en medio de un conflicto que “amenaza con llevarse puesto todo”, como describió un ejecutivo al tanto de los acontecimientos.
Los principales protagonistas de esta batalla son Federico Trucco, el histórico CEO de Bioceres, y Juan Sartori, un millonario uruguayo que creció como accionista dentro de la estructura de la empresa y, en paralelo, se convirtió en un jugador importante a nivel local luego de encabezar –como representante en la región de Tether, el gigante cripto detrás de la stablecoin USDT– la compra de Adecoagro, otra emblemática compañía del agro vernáculo.

El trasfondo de esta historia es un verdadero entramado de empresas e intereses. A grandes rasgos, Trucco acusa a Sartori de querer quedarse con las empresas del grupo y de vaciarlas o perjudicarlas para lograrlo, si es necesario. En el entorno del uruguayo aseguran que él es sólo un accionista y apuntan a Trucco como el responsable de hacer tambalear la estructura corporativa con malas decisiones de negocios.
1 – ¿Qué es Bioceres?
La biotech nació en 2001, en medio de la crisis político económica, cuando un grupo de productores decidieron crear una compañía para financiar la investigación pública. Entre ellos estaban Víctor Trucco, padre de Federico y presidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), y Gustavo Grobocopatel.
El modelo de negocios fue mutando y comenzaron a integrarse verticalmente hasta operar en 25 países. En el medio hubo turbulencias, como cuando salió del negocio el Grupo Sidus, en 2008. También compraron empresas para desarrollar su red comercial, como Rizobacter por USD 76 millones.
2 – Socios y patentes
La empresa, que siempre tuvo un entramado societario muy atomizado, de unos 300 accionistas del campo argentino, desarrolló, entre otras, la tecnología HB4, que llegaba para combatir el estrés hídrico. La tan mentada semilla anti sequía que iba a convertirse en uno de los ejes centrales de su negocio.

En 2024, el Departamento de Agricultura de los EEUU (USDA) autorizó el cultivo sin restricciones del trigo resistente a la sequía producido en la Argentina y dijo que no presentaba riesgos en comparación con el trigo convencional.
La decisión del USDA fue una luz verde para el HB4, que fue desarrollado por la bioquímica Raquel Chan y su equipo del Conicet junto a un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral y Bioceres, que en ese momento definió la noticia como “un gran hito”.
3 – Mamushka
En 2011, Trucco se convirtió en CEO de Bioceres. El ejecutivo es licenciado en bioquímica de la Universidad Estatal de Luisiana, en EEUU, tiene una maestría en malezoología y patología vegetal de la Universidad Estatal de Colorado y un doctorado en ciencia de cultivos de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign, donde también obtuvo una especialización en administración de empresas.
Con los años y su proyección internacional, la empresa santafesina se fue convirtiendo en una verdadera mamushka de sociedades locales y extranjeras.
Así, arriba de todo estaba Bioceres Group Limited, una empresa radicada en Reino Unido. De ella se desprendían, en orden: Bioceres SA (Argentina), Bioceres LLC (EEUU) y, finalmente, Bioceres Crop Solutions, que es la que comenzó a cotizar en Wall Street bajo la sigla BIOX.
4 – Salida a la bolsa
Luego de un intento frustrado, Bioceres salió a la bolsa en 2019.
Lo hizo con la modalidad SPAC: adquirieron una empresa sin actividad que ya estaba listada, una suerte de “cáscara”. Es otra de las formas de empezar a cotizar, además del tradicional IPO.
Sartori, que ya tenía vínculo con la empresa, acercó ese instrumento financiero.
5 – Después de la cotización
Las cosas no fueron como se esperaba para el negocio.
Hubo demoras en la autorización de las patentes internacionales y el negocio comenzó a resentirse, debido al vaivén de la economía local y la global. La sequía del 2022, las malas cosechas locales y la caída internacional del precio de los commodities aportaron y sumaron incertidumbre.
Finalmente, la crisis del agro de fines de 2024, con empresas golpeadas como Surcos y Los Grobo, le generó un fuerte estrés financiero del que nunca terminó de recuperarse.

6 – Año clave: 2025
A mediados del año pasado, Trucco estaba apremiado financieramente y convocó a Sartori, quien había seguido invirtiendo en el holding, sobre todo en una de sus asociadas, Moolec, dedicada a la agricultura molecular.
Moolec y Bioceres Group se convirtieron en el paraguas societario principal, por encima de todo el resto. Y Sartori ingresó como un inversor fuerte en el entramado.
Hoy, Moolec controla a Bioceres Group. Union Group, de Sartori, tiene el 19,7% de las acciones. En el resto del paquete accionario de Moolec figuraban los más de 300 accionistas históricos de Bioceres. Representaban algo así como el 60% y ninguno tiene más del 10 por ciento, pero fueron saliendo en medio de la crisis. Ahora, el que manda es el uruguayo.
¿Cuándo se pelearon Sartori y Trucco? No queda claro. En este punto empiezan las versiones encontradas.
7 – Qué dicen en el entorno de Sartori
Apuntaron a Trucco y pidieron la quiebra de Bioceres SA.
En un extenso comunicado del viernes acusaron al CEO de haber generado un “profundo deterioro económico y financiero” registrado al cierre de sus estados financieros al 30 de junio de 2025. Aseguraron que no les quedó otra, que el pedido de quiebra fue una medida “razonable e ineludible”.
“La pérdida de activos netos estimados en aproximadamente 295 millones de dólares, equivalente a más de $270.000 millones, junto con el agravamiento de la exposición financiera del grupo”, detallaron.

Afirmaron que una semana después de la fusión de Moolec y Bioceres Group –del ingreso de Sartori como accionista–, Trucco promovió que el directorio de Bioceres SA dejara de tener el control de BIOX.
“En ese momento Bioceres SA perdió USD 350 millones de su estado financiero porque se quedó sin ese patrimonio, algo que impactó muy fuerte en los resultados financieros consolidados de la empresa. Dejaron a Bioceres SA como un residual dentro de Moolec y limpiaron una deuda de $157.000 millones que habían generado ellos. Ese patrimonio neto negativo lo aprobó el mismo Trucco que era el CEO de Bioceres SA y miembro del directorio”, dicen en Moolec.
También auguran un mal futuro para BIOX, de la que Sartori es accionista. “Hoy la empresa está prácticamente circunscripta a Rizobacter y Pro Farm Group, una firma de biológicos e inoculantes que se compró por USD 243 millones, en 2022, y que ahora terminó rematada por la justicia de EEUU. Uno de los accionistas de BIOX, el fondo Jasper Lake, la acusó de no cumplir con pagos y, en enero, se quedó con Pro Farm por apenas USD 15 millones. Con Rizobacter va a pasar algo parecido. BIOX no tiene salvación. Nasdaq la va a deslistar en cualquier momento”, dicen cerca de Sartori.
Rizobacter pudo reestructurar su deuda días atrás, según se anunció.
8 – Qué dicen en el entorno de Trucco
Creen que ahora Sartori va por BIOX y sospechan que era lo único que le importaba desde el comienzo. Y que para eso el uruguayo está dispuesto a perder dinero, incluso. También miran de reojo a parte del management y los directores que trabajaron junto a Trucco por más de 20 años. Apuntan, sobre todo, a una directora.
Aseguran que ni bien Sartori tomó el control de Bioceres SA, ordenó defaultear pagarés y comenzó una negociación hostil con los acreedores que terminó con el autopedido de quiebra. “Nunca tuvo voluntad de pago ni de arreglo. Como no pudo sacar a Trucco de la empresa que cotiza, desaprobó su gestión y empezó a rematar acciones de la empresa a pérdida: perdió unos USD 20 millones en esa maniobra, a pesar de ser accionista”, relató una fuente cercana a Trucco.
Con respecto a por qué y cómo BIOX se separó del resto, aseguran que la maniobra que detalló el entorno de Sartori nunca existió y que la desconsolidación de Bioceres SA se provocó por el accionar de deudores que gatillaron su acreencias, entre ellos una de las empresas del propio Sartori. “Así él consiguió quedarse con el 15% de BIOX que luego empezó a vender por debajo del valor de mercado. Esas salidas aportaron a la caída del valor bursátil la compañía”, detallaron las fuentes.

La acción de BIOX se desbarrancó: valía más de USD 15 en 2021 y ahora apenas 0,56 dólares. Desde mediados del año pasado, cuando ingresó Sartori, perdió 89% de su valor. Esta situación la ubica en la categoría devaluada de penny stocks y la expone a la posibilidad de ser retirada del mercado accionario estadounidense.
Trucco y otros exdirectivos denunciaron una asamblea de diciembre pasado, en la que el ejecutivo, que aún era director, quedó definitivamente fuera del directorio de Bioceres SA, luego del pedido de quiebra.
Ahora estarían preparando una denuncia penal al respecto, según pudo saber este medio. Días atrás, un comunicado que firmaron “un grupo de directores y fundadores de Bioceres” denunció una nueva maniobra de presión. El texto rechazó el intento de “presentar la situación como una disputa entre accionistas en igualdad de condiciones. No se trata de una asamblea de accionistas históricos ni de una decisión colectiva. Se trata de un acto unipersonal del nuevo accionista, Juan Sartori, utilizado como herramienta de presión contra quienes condujeron la empresa y trabajaron activamente para evitar su quiebra”.
9 – Quién es Sartori
El millonario uruguayo estudió Economía y Administración de empresas en la école des Hautes études Commerciales, en Lausanne, Suiza, y está casado con Ekaterina Rybolovleva, hija de Dmitri Yevguénievich Rybolóvlev, un multimillonario ruso que fue cercano a Vladimir Putin, hizo su fortuna en el negocio de los fertilizantes y es presidente del AS Mónaco.
Fue senador en su país hasta 2024 y antes había perdido la interna presidencial del Partido Nacional con Luis Lacalle Pou, ex mandatario del país vecino. Es accionista de Sunderland AFC, que ascendió a la Premier League; vicepresidente del AS Mónaco y miembro del European Club Association y de la Professional Football League (LFP), en Francia.
En mayo de 2025 fue designado presidente del directorio de Adecoagro, empresa que compró Tether por 600 millones. Sartori es VP a cargo de las inversiones en la región: en los últimos meses, Adecoagro –con ACA como accionista minoritario– le compró Profertil a YPF y Nutrien por unos USD 1.200 millones.
El jueves pasado tocó la campana de inicio de jornada en el Nasdaq, en Nueva York, como parte de Elemental Royalty Corporation, una empresa del negocio del oro, físico y digital, asociada también a Tether, de la que es executive chairman.
10 – ¿Cómo sigue esta historia?
La tensión es total. Se espera una inminente denuncia de Trucco, pero aún no está claro si será contra Sartori. Es muy probable que sí apunte a exdirectivos de Bioceres SA.
Mientras tanto, la empresa que se preparaba para ser el primer unicornio biotech celeste y blanco se desangra, escindida, y enfrenta un futuro que es cada vez más incierto.