El desembarco inesperado de Abel Pintos en el escenario del Cosquín Rock 2026 sorprendió a los asistentes y marcó uno de los momentos más destacados del festival en su 25º aniversario. La presencia del reconocido folclorista en uno de los encuentros musicales más convocantes de Argentina ratificó su versatilidad y capacidad para mezclarse con distintos géneros.
En una noche cargada de expectativas, la voz inconfundible de Abel Pintos era una de las más esperadas. Fiel a su trayectoria, eligió evitar el formato de show solista y se sumergió en el ADN colaborativo del Cosquín Rock. Su primera aparición fue junto a Alejandro “Ale” Kurz, líder de El Bordo, con quien interpretó clásicos del rock argentino y elevó la energía del festival.

Pero sin dudas, el punto culminante estuvo marcado por la versión de “Jijiji”, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Apenas iniciaron los primeros acordes, el predio explotó en un pogo colectivo. Abel Pintos comentó: “Yo a Ale hace muchos años que lo conozco”, y agregó, con una sonrisa sobre la tradicional reacción del público al himno ricotero: “Con esta canción es infalible que suceda”.
Durante esa jornada intensa, el artista también se integró en la presentación de Eruca Sativa, sumando su tono a una actuación potente y llena de energía. Estas colaboraciones reafirmaron el perfil ecléctico de la edición 2026, en la que los estilos dialogaron sin prejuicios.
El cantante no solo colaboró con referentes del rock, sino que su participación se convirtió rápidamente en uno de los episodios más comentados y celebrados en redes sociales, mostrando una vez más su arraigo y vigencia en el público musical. La actuación de Abel Pintos fue acompañada por su hijo Agustín, producto de su matrimonio con Mora Calabrese, reforzando la dimensión personal de su visita a Córdoba.
En su cuenta personal de Instagram, el músico compartió imágenes y videos del evento, donde se lo observó sonriente y rodeado de colegas invitados. Las publicaciones recibieron miles de comentarios y reacciones, reflejo de la adhesión de su comunidad y el impacto de su colaboración en el festival.
Un cuarto de siglo de música en Córdoba
El Cosquín Rock 2026 se está celebrando los días 14 y 15 de febrero en el Aeródromo de Santa María de Punilla, reuniendo a una audiencia multitudinaria de distintas provincias del país. Más de cien artistas se distribuyeron en siete escenarios simultáneos, consolidando una vez más el carácter diverso y federal del encuentro, que este año homenajea sus veinticinco ediciones ininterrumpidas cada verano. La convocatoria superó las expectativas y ratificó al festival como uno de los epicentros culturales de Argentina. El espíritu de apertura e integración de géneros volvió a ser protagonista en el encuentro cordobés, con cruces inesperados entre folclore, pop y rock que dinamitaron las fronteras estilísticas.

Impacto en la escena y reacción de los fans
Las imágenes de Abel Pintos sobre el megaescenario de Cosquín Rock recorrieron rápidamente las redes, donde los seguidores manifestaron un entusiasmo palpable por su capacidad de adaptarse a universos sonoros distintos sin perder su identidad. El festival volvió a funcionar como un espacio en que las figuras consagradas pueden reinventarse y conectar con nuevas audiencias. La irrupción de Pintos quedó entre los momentos emblemáticos de esta edición, confirmando su lugar en uno de los escenarios más prestigiosos de la música nacional.
Emblemático y sorpresivo, claro, porque… ¿quién se iba a imaginar que las sierras cordobesas iban a vibrar al compás del pogo más emblemático del rock nacional pero en este caso no con la voz del Indio Solari sino con la de Abel Pintos? Sí, raro, pero pasó. Y, según los presentes, fue inolvidable.