El inicio de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) quedó marcado por la polémica luego de que Julieta Poggio afirmara que “todos están acomodados” en la nueva edición del reality, frase que lanzó durante una transmisión en vivo cuando fue consultada sobre la participación de su hermana Lolo Poggio.

Ante estas declaraciones y el aumento de las sospechas, Santiago Del Moro, conductor del programa, defendió el método de selección. Detalló que “toda la gente que está, o llegó porque la llamaron para hacer un casting, o porque fue al casting abierto, o porque se anotó en la página. Estaba toda la posibilidad al alcance de la mano y adentro hay gente que pasó por todas las instancias”. Además, precisó que Andrea del Boca y Yanina Zilli ingresaron postulándose o inscribiéndose como cualquier persona, mientras que Lolo Poggio y Divina Gloria fueron las únicas invitadas a participar.

Los participantes de Gran Hermano se congregan en el salón para observar atentamente un mensaje proyectado en pantalla, generando un momento de alta tensión en el programa de Telefe

Julieta Poggio, exparticipante de la edición 2022, justificó su opinión al subrayar: “Se llama Edición Dorada porque, claramente, todos están acomodados. Básicamente, a la gente la llamaron, no hicieron casting como en las otras ediciones, así que cerramos la boquita”.

Del Moro reconoció excepciones pero insistió en que “la gran gran gran mayoría son chicos que se anotaron, algunos más famosos que otros, pero se anotaron todos. Se salió a buscar a muy poca gente porque es un programa que te tiene que gustar mucho para meterte ahí”.

La primera placa

A pocos días del debut de Gran Hermano Generación Dorada, los participantes pasaron por el confesionario y quedó conformada la primera placa de nominados, en una gala atravesada por emociones fuertes y movimientos tácticos que ya empiezan a perfilar el mapa del juego.

La votación no fue una más. En paralelo al proceso, la casa vivió momentos sensibles: Daniela De Lucía abandonó el reality tras recibir la noticia del fallecimiento de su padre, mientras que Divina Gloria salió momentáneamente por chequeos médicos indicados por la producción. En ese contexto cargado de tensión, los jugadores tuvieron que definir sus votos y dejar en claro de qué lado están.

El primer gran golpe estratégico lo dio Carmiña Masi. La periodista paraguaya ingresó al confesionario y ejecutó la primera nominación espontánea de la edición, una herramienta que suma un punto extra por voto: tres para el primero y dos para el segundo.

Sin titubeos, explicó su decisión frente a la cámara: “Tres votos para Brian, porque obviamente esto es una competencia y hay que ir por los más fuertes, líderes. Y él es uno de ellos. Entonces me parece que no hay que votar por la gente que va a ser fácil de sacar, sino por la gente difícil de sacar”. Su razonamiento fue directo: apuntar a los perfiles con mayor liderazgo y arrastre.

El segundo apuntado fue Emanuel Di Gioia. “Dos votos para Emanuel, porque conoce el juego. Me cae muy bien, pero lo vuelvo a decir, es un juego. También me parece líder y hay que probarlo”, sostuvo. Con esa movida, Carmiña dejó claro que su estrategia será frontal: ir contra los fuertes antes de que se consoliden.

Más allá de la espontánea, el resto de los participantes también dejó pistas claras de afinidades y posibles conflictos. El resultado dejó en evidencia que Carmiña fue uno de los nombres más repetidos de la noche, mientras que la jugada estratégica impactó de lleno en Brian y Emanuel, quienes quedaron especialmente comprometidos. Con el recuento final, la primera placa quedó conformada por ocho participantes: Carmiña, Emanuel, Manuel, Brian, Lucero, Pincoya, Sol y Zilli.

La cantidad elevada no es casual. En esta edición especial, el sistema de nominación tiene un giro inédito que fue anticipado por Santiago del Moro. En lugar de una placa tradicional, el proceso comienza con voto positivo durante las primeras 24 horas. El público debe votar para apoyar a su jugador favorito entre los nominados. Aquellos que obtengan mayor respaldo saldrán de la placa.

El dato clave es que, una vez finalizada esa etapa, la modalidad cambia automáticamente a voto negativo. Es decir, quienes no hayan sido salvados pasarán a una eliminación clásica donde el público votará en contra. Y lo más estratégico: los jugadores dentro de la casa no saben que la placa se transformará.

La votación dejó varias lecturas. Por un lado, Carmiña se posicionó como una jugadora que no teme exponerse. Su espontánea la coloca en el centro del tablero, tanto por los votos que recibió como por los que emitió. Por otro, Brian y Emanuel aparecen como figuras fuertes desde el arranque. Ambos fueron señalados como líderes y como competidores a “probar” en placa. Esa percepción interna podría convertirse en ventaja o en debilidad, dependiendo del respaldo del afuera.

Manuel también suma votos en una casa donde su perfil competitivo empieza a generar ruido. Y nombres como Pincoya, Lucero, Sol y Zilli completan una placa amplia que funciona como radiografía temprana del fandom real de cada uno.