
Del mismo modo que casi todas las grandes compañías automotrices suspendieron proyectos eléctricos y dieron un golpe de timón hacia los híbridos, o que en todo el mundo cayeron decenas de startups que habían diseñado autos eléctricos o solares de todo tamaño y tipo, una marca emblemática de autos deportivos acaba de confirmar que no seguirá adelante con su modelo a batería: Lamborghini.
“Invertir fuertemente en el desarrollo de vehículos eléctricos completos cuando el mercado y la base de clientes no están preparados sería un pasatiempo costoso y financieramente irresponsable hacia los accionistas, los clientes y hacia nuestros empleados y sus familias”, dijo Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, al reconocer que el Lamborghini Lanzador, el modelo 100% eléctrico que habían anunciado en 2023, quedó cancelado incluso mucho antes que llegue la fecha de 2029, año al que ya se había retrasado su fecha de lanzamiento.
La empresa también admitió que, además del alto costo de desarrollo del auto, hubo un rechazo generalizado entre los clientes consultados. Estos valoraron especialmente el sonido característico de un “Lambo” y la respuesta del motor de combustión, que, aunque no ofrece la aceleración lineal de un eléctrico, brinda una entrega de potencia progresiva y única.
La marca asegura que en el análisis que determinó la cancelación del programa, concluyeron que un vehículo eléctrico no podría ofrecer esa “conexión emocional específica” que los conductores tienen con los autos de la marca de Sant’Agata.

Ferrari si, Lambo no
Aunque parezca un tema más ligado al pasado entre los creadores de ambos imperios italianos, el auto eléctrico de Lamborghini parecía obligado a existir ante la confirmación de Ferrari, su eterno rival, de comenzar a fabricar el modelo Luce a partir de abril y entregarlo a sus primeros propietarios cerca de fin de este mismo año.
Sin embargo, acaso porque ni Enzo Ferrari ni Ferruccio Lamborghini están para verlo o incidir en la decisión, tanto Benedetto Vigna como Stephan Winkelmann decidieron qué era lo mejor para sus marcas ante el advenimiento de la electromovilidad.
A pesar de esa disputa histórica, Lamborghini tenía la posibilidad de acogerse a la “Enmienda Ferrari”, un recurso que Italia consiguió interponer ante la Comisión Europea, por la cual los fabricantes de automóviles que vendieran menos de 10.000 autos por año podían seguir produciendo autos de combustión interna más allá del límite de 2035, que era el tope se había establecido en Europa y que ahora ha quedado aplazado sin nueva fecha.

Un largo debate lleno de dudas
La noticia se conoció a través de una entrevista del ejecutivo con The Sunday Times, en la que confesó que fue “más de un año de debate interno continuo, conversaciones con clientes y concesionarios, análisis de mercado y evaluación de datos globales”, luego de lo cual comprobaron que la aceptación del Lanzador era casi nula.
Sin embargo, entendiendo la dinámica de una industria que se movió tan rápidamente entre 2020 y 2025 de un extremo a otro, pasando de una política de inversiones dirigidas a autos 100% eléctricos en el comienzo de la década a cambios radicales de rumbo un lustro más tarde, Lamborghini no cancelaría el Lanzador completamente, sino que probablemente lo transforme en un auto deportivo con arquitectura 2+2, piso elevado y propulsión híbrida enchufable.
De hecho, para 2030 toda la gama estará compuesta por híbridos enchufables con versiones de esta tecnología de los Lamborghini Revuelto, Temerario y Urus, que actualmente es el modelo que representa alrededor de 60% de las ventas totales de la marca italiana y que en 2025 rompieron por segundo año consecutivo el récord de ventas anuales por encima de las 10.000 unidades, con entregas que llegaron a los 10.747 vehículos.