El Gobierno de Panamá reaccionó con sorpresa al anuncio de Cosco Shipping Lines de suspender sus operaciones en el puerto de Balboa, una decisión que, según el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza Clément, representa un movimiento relevante dentro del tráfico marítimo regional, aunque las autoridades esperan que la naviera china reconsidere su decisión.
El pronunciamiento del funcionario se produce luego de que la compañía comunicara a sus clientes que Cosco Shipping y OOCL dejarán de operar desde Balboa, cancelando reservas confirmadas y redirigiendo parte de su logística hacia terminales portuarias en la provincia de Colón.
El ministro Icaza explicó que la decisión de la naviera tomó por sorpresa al Gobierno panameño, aunque subrayó que el país mantiene su confianza en la capacidad logística del puerto de Balboa, una de las principales terminales de carga contenerizada del Pacífico.
Según el funcionario, toda carga es importante para Panamá, y la participación de COSCO dentro del movimiento portuario representa aproximadamente 4% del volumen de transbordo en Balboa, una proporción que, aunque no mayoritaria, sigue siendo relevante dentro del sistema logístico nacional.
De acuerdo con Icaza, el puerto de Balboa maneja operaciones de múltiples navieras internacionales, con una fuerte presencia de carga contenerizada vinculada a rutas comerciales globales.

El ministro recordó que una de las principales compañías que utilizan la terminal es Mærsk, además de otras líneas marítimas que operan dentro del sistema portuario del Pacífico panameño.
En ese contexto, señaló que el Gobierno espera que Cosco eventualmente retome sus operaciones en Balboa, destacando que el puerto sigue siendo un nodo estratégico dentro de las cadenas de suministro internacionales.
La reacción del Ejecutivo ocurre luego de que Cosco Shipping Lines (Panama) Inc. emitiera un comunicado fechado el 10 de marzo de 2026, en el que informó a sus clientes que suspenderá sus servicios desde el puerto de Balboa.
El documento indica que no habrá salidas ni arribos de buques en esa terminal, mientras que las reservas de transporte previamente confirmadas serán canceladas y los clientes deberán contactar a sus representantes comerciales para conocer alternativas logísticas disponibles.
El comunicado también señala que los contenedores vacíos deberán devolverse únicamente en los puertos de Manzanillo o Colón Container Terminal, en la costa atlántica del país, y que no se recibirán unidades en Balboa.
Al mismo tiempo, la empresa aclaró que los procesos de liberación de carga de importación continuarán desarrollándose con normalidad, con el objetivo de evitar interrupciones adicionales en la cadena logística de sus clientes.
Aunque algunos analistas han planteado la posibilidad de que la medida tenga motivaciones políticas o comerciales, el ministro Icaza evitó especular sobre las razones detrás de la decisión de la naviera.
Consultado sobre si podría tratarse de una represalia vinculada a tensiones diplomáticas, el funcionario respondió que no corresponde al Gobierno adelantar conclusiones, reiterando que Panamá mantiene su compromiso con la operación eficiente y abierta de su sistema portuario.
El anuncio se produce en medio de una reconfiguración del sistema portuario panameño, luego de que la Corte Suprema de Justicia anulara la concesión que, desde 1997, mantenía la empresa china CK Hutchison, a través de su filial Panama Ports Company, para operar los puertos de Balboa y Cristóbal. Ese proceso culminó el 23 de febrero de 2026 con la toma de control de ambas terminales por parte del Estado panameño.
Posteriormente, las autoridades asignaron de forma temporal la administración de los puertos por un periodo de 18 meses a las empresas APM Terminals, filial de Mærsk y MSC, con el objetivo de garantizar la continuidad operativa y la estabilidad del sistema logístico.
La decisión del Gobierno panameño provocó reacciones diplomáticas por parte de China, que expresó preocupación por la situación de las concesiones portuarias vinculadas a empresas con capital chino y lanzó fuertes advertencias contra Panamá.
A la fecha, las autoridades panameñas indican que ambas terminales operan con normalidad y sin retrasos en la llegada y salida de contenedores.
En paralelo, Icaza destacó que el Canal de Panamá registra un aumento en el movimiento de carga y tránsitos durante el inicio del año fiscal 2026, en comparación con las cifras observadas en 2025 y con las proyecciones presupuestarias.
Según explicó, este incremento responde en parte a la reconfiguración de las cadenas de suministro internacionales, particularmente por las tensiones geopolíticas que afectan el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y otras rutas comerciales estratégicas.
El ministro añadió que la Autoridad del Canal de Panamá continúa monitoreando el comportamiento del comercio marítimo global, con el objetivo de garantizar tránsitos seguros, eficientes y libres a través de la vía interoceánica.

En ese sentido, aseguró que Panamá seguirá consolidando su papel como centro logístico regional, independientemente de las decisiones comerciales individuales que puedan tomar algunas compañías navieras.
A pesar del anuncio de COSCO, el Gobierno panameño sostiene que el sistema portuario del país mantiene su capacidad operativa y su competitividad internacional, apoyado en la conectividad del Canal de Panamá, las terminales portuarias del Atlántico y Pacífico y la infraestructura logística del país.
Para las autoridades, la prioridad sigue siendo garantizar la continuidad del comercio marítimo y preservar la posición de Panamá como uno de los principales centros de transbordo de carga en el continente americano.