Gastón Soffritti y Nathalia Rodríguez: verano de amor y amigos en Punta del Este (RSFotos)

Gastón Soffritti eligió Punta del Este para disfrutar de unas vacaciones a puro relax, sol y buena compañía junto a su novia, Nathalia Rodríguez, y un grupo de amigos. El actor, que suele mantener un perfil bajo fuera de la pantalla, fue retratado en diversas postales playeras que muestran el costado más cotidiano y descontracturado de su verano. Entre charlas, juegos y momentos de descanso, la pareja y su entorno aprovecharon cada jornada para crear recuerdos y celebrar la llegada de la temporada estival en una de las playas más elegidas por los argentinos.

En una de las imágenes, Soffritti aparece con gorra clara, camisa blanca y shorts, mientras Nathalia luce un bikini negro y pareo, interactuando alegremente con él y el resto del grupo. El clima de la tarde es distendido: reposeras, sombrillas, bolsos y mates forman parte del paisaje típico del verano uruguayo, donde familias y grupos de amigos se reparten a lo largo de la costa, disfrutando del sol y el mar.

La secuencia fotográfica muestra al actor y su círculo instalándose en la arena: algunos acomodan sombrillas y sillas, otros conversan y preparan todo para pasar la tarde cerca del agua. Nathalia, con una camisa de rayas y gorra bordó, se suma a la organización mientras Gastón transporta una silla plegable y una bolsa. Todo el grupo se mueve con naturalidad, ajeno al bullicio de la temporada alta, pero integrado al ritmo animado de la playa.

Gastón hizo de fotógrafo con una polaroid Traje de baño, buzo oversize y gorrita fueron los elegidos por Soffritti El grupo completo preparándose para irse de la playa Gastón fue el encargado de fotografiar a su novia

En otra postal, Soffritti se divierte tomando fotos con una cámara instantánea, retratando a Nathalia y a los niños que juegan cerca de las reposeras. La complicidad y el buen humor son protagonistas: la pareja intercambia miradas, risas y gestos de cercanía, disfrutando tanto de los pequeños detalles como de la compañía de sus afectos. En el entorno se mezclan personas de distintas edades, niños que corren descalzos, charlas cruzadas y la clásica ronda de mate bajo el sol.

A medida que avanza la tarde, Gastón y Nathalia alternan entre paseos por la orilla, momentos de relax sentados en la arena y juegos espontáneos con los más chicos. Las mujeres del grupo, con sombreros amplios y prendas livianas, suman color y estilo a la escena, mientras los hombres, en bermudas y camisas desabrochadas, se integran a la dinámica veraniega. El ambiente es el de una gran reunión, donde la música, las risas y la charla fluyen de manera natural.

El actor, lejos del personaje y el set, se muestra cercano, atento a los detalles y disfrutando del tiempo libre. La pareja aprovecha para capturar recuerdos con la cámara instantánea, sacando fotos que luego comparten entre todos, en un gesto que suma intimidad y sentido a la experiencia. Los niños, curiosos y participativos, se suman a la diversión y aportan su energía a la jornada.

El año pasado la pareja había elegido el mismo destino El actor disfruta de su tiempo en la ciudad esteña Antes del atardecer el grupo de fue de la playa (RSFotos)

En las últimas imágenes, el grupo sigue charlando mientras el sol comienza a bajar y la playa se tiñe de tonos dorados. La luz suave del atardecer resalta los gestos, la cercanía y la calidez del momento. Algunos se despiden, otros se acomodan para prolongar la tarde un rato más, en ese ritual veraniego donde lo importante es el disfrute compartido.

Las postales de Gastón Soffritti y Nathalia Rodríguez en Punta del Este no solo reflejan la frescura de la pareja, sino también el valor de los vínculos, la amistad y la autenticidad en tiempos donde la rutina y el trabajo suelen ganar protagonismo. El verano, en este caso, es una oportunidad para volver a lo simple, conectar con la naturaleza y saborear el presente rodeados de afectos en uno de los destinos más emblemáticos de la costa uruguaya. Así, entre risas, fotos y charlas al sol, Soffritti y su entorno convierten cada día en una celebración de la vida y los pequeños grandes placeres del verano.