El Flaco, con la casaca de Porteño (X: @enunabaldosa)

A los 47 años, Alejandro Delorte continúa incendiando las redes de los arcos: fue anunciado como refuerzo de Porteño de Saldungaray en la Liga de Coronel Dorrego. Con casi dos metros de altura, el exdelantero profesional confirmó que seguirá a las canchas tras su paso por diversas ligas amateurs.

La reciente presentación de Delorte en Porteño de Saldungaray marca su primera experiencia en esta competencia regional. El club se prepara para el comienzo del año futbolístico y suma a su plantel al futbolista luego de su último ciclo por Sporting de Punta Alta.

Originario de Cabildo y con un recorrido que supera los 19 equipos, Delorte inició su carrera en Olimpo de Bahía Blanca, destacándose como goleador y por su técnica en la primera década de los 2000.

El delantero también defendió los colores de Peñarol, Gimnasia de La Plata, Argentinos Juniors -bajo la tutela de Ricardo Caruso Lombardi– y Deportivo Táchira. Entre los hitos de su recorrido, sumó más de 100 goles en la élite. También sufrió una lesión de ligamentos cruzados que lo apartó durante un tiempo y le impidió participar en un Torneo Federal A.

En su carrera profesional, en algún momento se especuló con un posible pase a Boca Juniors como reemplazo de Martín Palermo. Sin embargo, esa posibilidad finalmente no se concretó y Delorte continuó su camino tanto en clubes del país como en el exterior.

Festejo con la casaca del Bicho

En 2024, Delorte había decidido dejar el fútbol. Sin embargo, el llamado de dos amigos lo motivó a seguir por al menos una temporada más, sumándose a Pacífico de Cabildo en la segunda división de la Liga del Sur.

“Cuando le di la noticia a mi familia, la reacción fue normal, porque saben que me encanta jugar al fútbol, disfrutar del vestuario y pisar la cancha en cada partido. Lo que sí me significó una satisfacción es que mis sobrinos, que son chicos, recién ahora me pudieron ver en acción. La idea de regresar daba vueltas, porque siempre que estaba en el pueblo, como tengo muchos amigos en el club, tenía las puertas abiertas para entrenar y ahí te das cuenta de que las ganas se mantienen. Porque uno no deja nunca de ser futbolista, lo va a ser toda la vida y mientras el cuerpo responda, allí trataremos de estar. El retorno no fue fácil, costó un poco después de la inactividad y con los años encima también (risas), pero lo que cuesta se valora. La parte buena es que el cuerpo tiene memoria y jamás sufrí lesiones importantes, porque lo que la adaptación se dio en forma bastante rápida y terminé sintiéndome bárbaro”, le contó entonces a Infobae.

Paralelamente, Delorte finalizó el curso de entrenador. Con ello, contempla la opción de dedicarse a la dirección técnica en el futuro, aunque anticipa que el desafío será distinto debido al cambio generacional que percibe en el fútbol actual.

“Pisar una cancha y estar dentro de un vestuario, son sensaciones maravillosas, no solo por el presente, sino porque te transportan a los inicios y a los esfuerzos que uno hizo a lo largo de la carrera para llegar hasta allí”, supo explicar. Esas sensaciones que continuará sintiendo a los 47 años, siempre como un referente del área.