Francia, Alemania y el Reino Unido instaron este viernes al régimen de Irán desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a cumplir tres condiciones que permitan posponer la reimposición de sanciones, en el marco de una nueva fase de tensión diplomática en torno al programa nuclear iraní.
Según los representantes de los tres países, conocidos como el E3, la suspensión temporal de la medida denominada “snapback” —el restablecimiento inmediato de sanciones— dependería de la restauración del acceso de los inspectores nucleares de la ONU, de respuestas a las inquietudes sobre el inventario de uranio enriquecido de Irán y de la disposición a entablar negociaciones directas con Estados Unidos.
En una declaración conjunta antes de una sesión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad, la embajadora británica ante la ONU, Barbara Woodward, leyó el comunicado de los europeos, con sus pares franceses y alemanes a su lado. “Nuestras exigencias eran justas y realistas. Sin embargo, a día de hoy, Irán no ha dado ninguna señal de que tenga intención de cumplirlas”, declaró Woodward.
Woodward explicó que el E3 activó el jueves el proceso de snapback en respuesta a las reiteradas violaciones del acuerdo nuclear de 2015 por parte de Irán. Este mecanismo reactivaría en 30 días las sanciones de la ONU levantadas hace casi una década, a menos que el Consejo adopte una resolución que confirme su suspensión.
El mensaje de las potencias europeas se produce después de que Irán haya restringido la cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tras los ataques sufridos en junio en sus instalaciones, atribuidos a Israel y Estados Unidos. Inspectores de la ONU han regresado a Irán, pero no existe aún acuerdo sobre la reanudación plena de las inspecciones.
Irán respondió rechazando la propuesta del E3, calificándola de “llena de condiciones previas poco realistas”, según el embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani. “Están exigiendo condiciones que deben ser el resultado de las negociaciones, no el punto de partida”, dijo Iravani, y añadió que esas demandas no pueden cumplirse. El embajador afirmó que el E3 debería respaldar una “extensión técnica corta e incondicional de la Resolución 2231”, que consagró el acuerdo nuclear de 2015, el llamado Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA).
Rusia y China, aliados estratégicos de Irán, han presentado al Consejo de Seguridad un borrador de resolución que aboga por prorrogar seis meses el acuerdo nuclear y reanudar las negociaciones de inmediato. El primer borrador prohibía al E3 reimponer sanciones, pero esa cláusula ha sido retirada. La resolución necesitaría al menos nueve votos a favor y que ninguno de los cinco países con derecho a veto —Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, China o Rusia— lo ejerciera.
La cuestión del cumplimiento del acuerdo nuclear de 2015 centra la crisis. El pacto, firmado entre Irán, el E3, Estados Unidos, China y Rusia, supuso el levantamiento de sanciones a cambio de severas restricciones al programa de enriquecimiento de uranio iraní. Sin embargo, la salida de Estados Unidos del pacto en 2018 y la restauración de sanciones por la administración de Donald Trump debilitaron gravemente el acuerdo, provocando que Irán comenzara a superar los límites pactados.
Según datos recientes, Irán acumula actualmente más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, superando de manera amplia lo permitido para fines civiles. Los países europeos afirman que este nivel de incumplimiento tiene “graves consecuencias para la capacidad de Irán de avanzar hacia el desarrollo de un arma nuclear”. Las autoridades iraníes insisten en que su programa nuclear mantiene fines exclusivamente civiles y pacíficos.
La controversia ha escalado tras la ofensiva militar iniciada por Israel contra Irán, con el respaldo de Washington, que incluyó ataques a instalaciones nucleares iraníes. Paralelamente, parlamentarios iraníes anunciaron la preparación de un proyecto de ley para abandonar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), bloquear negociaciones con las potencias occidentales y suspender la cooperación con la agencia atómica de la ONU.
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, reiteró que la República Islámica está dispuesta a reiniciar las negociaciones siempre que se demuestre “seriedad y buena fe” y no se emprendan “acciones destructivas” que dificulten el éxito de los futuros contactos. Araqchi cuestionó la legitimidad de las potencias europeas para liderar el proceso de rearme de sanciones: “Europa no solo no cumplió con sus compromisos de normalizar las relaciones comerciales y económicas con Irán, sino que violó el acuerdo”.
(Con información de AFP, EFE y Reuters)