La nueva reunión de la paritaria nacional docente terminó nuevamente sin acuerdo sobre el salario mínimo del sector

Los sindicatos educativos quedaron más cerca de otra medida de fuerza luego de otro fracaso de la reunión de la paritaria nacional docente convocada este jueves por el Gobierno, en el que mantuvo su propuesta de elevar el salario mínimo del sector a $650 mil en marzo y ahora ofreció llevarlo a $700 mil en abril, aunque fue considerado insuficiente por las organizaciones gremiales, tal como sucedió la semana pasada.

El anuncio del rechazo de la oferta salarial lo hizo la Unión Docentes Argentinos (UDA), que lidera Sergio Romero, tras el encuentro realizado la Secretaría de Trabajo de la Nación. “La propuesta se rechazó durante la reunión”, señaló el dirigente, quien además precisó que las partes acordaron pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo 8 de abril, cuando se retomarán las negociaciones en medio de un clima tenso.

Romero, que es secretario de Políticas Educativas de la CGT, argumentó ante que el piso salarial requerido para superar el umbral de pobreza ronda hoy los 1.300.000 pesos y advirtió: “No vamos a aceptar ningún salario que esté por debajo de la línea de pobreza”.

Sergio Romero, líder de UDA, en la CGT

La reunión de la paritaria nacional docente, coordinada por el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y la subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa, incluyó la presencia de representantes de los principales sindicatos docentes, tanto en modalidad presencial como virtual.

Entre las organizaciones participantes estuvo la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), presidida por Sonia Alesso, que confirmó que la propuesta salarial fue “rechazada de manera unánime por todas las organizaciones sindicales docentes por considerarla insuficiente y alejada de la realidad económica que atraviesan las y los trabajadores de la educación”.

CTERA señaló que también planteó “la necesidad de establecer un salario acorde a la canasta familiar, reclamó la restitución del FONID, el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo, el aumento de las partidas para comedores escolares y copa de leche, y mayores recursos para infraestructura y construcción de escuelas”.

Una marcha de protesta de CTERA en favor de la universidad pública

“Resulta inadmisible que la paritaria nacional docente haya estado prácticamente paralizada durante casi un año, en un contexto de fuerte deterioro salarial y de desfinanciamiento de la educación pública», agregó.

El jueves anterior, el Gobierno había elevado su primer ofrecimiento de $500 mil a $650 mil, pero los sindicatos no aceptaron la oferta y advirtieron sobre la posibilidad de reanudar el plan de lucha si no se alcanzaba una recomposición real del salario docente.

El secretario de Educación, Carlos Torrendell

Después del fracaso de esta nueva reunión, toma fuerza la posibilidad de que haya nuevas medidas de fuerza que afecten la normalidad de las clases en todo el país. Los sindicatos ya hicieron un paro el lunes 2 de marzo pasado, que tuvo acatamiento dispar pero que alteró el inicio del ciclo lectivo en 16 provincias.

La semana pasada, Fabián Felman, titular de la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), uno de los sindicatos que participa de la paritaria nacional docente, ratificó que exigen “un salario mínimo acorde a la canasta familiar” y rechazó enfáticamente la propuesta del gobierno nacional de subir el mínimo del sector a 650 mil pesos ya que “hoy debería ser de 1 millón de pesos”. “Es una propuesta insuficiente, no acorde a la canasta familiar”, destacó.