Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidenta de la Comisión Europea. REUTERS/Liesa Johannssen

Las autoridades de la Unión Europea trabajan en una propuesta que redefiniría las condiciones para un eventual acuerdo de paz en Ucrania. La alta representante para la Política Exterior, Kaja Kallas, confirmó que en los próximos días presentará a los Estados miembros una lista de concesiones que, a juicio del bloque, Rusia deberá asumir para que se considere una solución duradera al conflicto. Entre los puntos adelantados figuran el retorno de miles de niños ucranianos secuestrados durante la invasión y la imposición de límites a las fuerzas armadas rusas tras el cese de hostilidades.

La iniciativa surge en un contexto de estancamiento en las negociaciones lideradas por Estados Unidos, mientras Rusia y Ucrania mantienen contactos en Abu Dhabi sin avances sustanciales más allá de un nuevo intercambio de prisioneros. En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha fijado para junio el plazo límite para alcanzar un acuerdo, tras modificar varias veces su estimación inicial sobre el fin de la guerra. Según Kallas, la dependencia de Ucrania respecto de Washington ha provocado que la mayor parte de las concesiones hasta ahora recaigan sobre Kiev, algo que, sostiene, no garantiza una paz sostenible ni la seguridad futura del país.

Las posiciones europeas contrastan con los intereses rusos y estadounidenses en las conversaciones multilaterales. Kallas subrayó que “todos los que están alrededor de la mesa, incluidos los rusos y los estadounidenses, deben entender que necesitan que los europeos estén de acuerdo” para validar una resolución aceptable. La funcionaria remarcó que la presión debe dirigirse hacia Moscú, no hacia Ucrania, e insistió en que limitar el presupuesto militar, el ejército y el arsenal nuclear rusos es esencial para evitar nuevas agresiones.

La propuesta europea también incluye como elemento de presión el control sobre activos rusos congelados en Europa, valorados en más de 210 mil millones de euros. Este recurso podría formar parte de cualquier negociación futura, según fuentes del bloque. Mientras tanto, algunas capitales europeas han dado señales de apertura a un diálogo directo con Moscú, aunque la postura dominante sigue siendo la de aislamiento diplomático iniciado tras la invasión de 2022.

El bloque insiste en que la presión debe dirigirse a Moscú y no a Kiev, en un momento marcado por ataques rusos y la falta de avances en las conversaciones diplomáticas. REUTERS/Yves Herman

El debate sobre la representación europea en las negociaciones se intensificó tras la visita a Moscú del principal asesor de política exterior del presidente francés Emmanuel Macron, Emmanuel Bonne. Algunos funcionarios consideran necesario nombrar un enviado especial de la Unión Europea para dialogar con Rusia, aunque Kallas advirtió que primero debe consensuarse una posición común y una lista clara de demandas.

El escepticismo europeo respecto de la seriedad de las negociaciones rusas se vio reforzado por los recientes bombardeos a infraestructuras ucranianas, incluidos ataques con municiones de racimo que causaron la muerte de siete personas en un mercado. Kallas sostuvo que estas acciones demuestran que Rusia aún no está dispuesta a negociar y citó informes de inteligencia que indican dificultades del presidente Vladimir Putin para reclutar soldados y el impacto de las sanciones de la UE sobre la economía rusa, marcada por una inflación persistente.

(Con información de AP, Reuters y Europa Press)