
Un nuevo acuerdo comercial entre Indonesia y Estados Unidos redefinió la relación económica entre ambos países, vinculando los recursos y el futuro energético de Yakarta con los intereses estratégicos de Washington.
Indonesia acordó ampliar el acceso de inversores estadounidenses a minerales críticos, incrementar la compra de petróleo crudo y gas licuado de petróleo estadounidenses, respaldar el desarrollo de un corredor de exportación para carbón de origen estadounidense y colaborar en el desarrollo de pequeños reactores nucleares modulares.
A cambio, Estados Unidos redujo el arancel que amenazaba con imponer a productos indonesios del 32% al 19% y concedió mayor acceso al mercado estadounidense, incluyendo la entrada con arancel cero para productos como aceite de palma, café, cacao, especias y caucho.
Aunque un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos respecto a los aranceles impulsados por la administración de Donald Trump podría influir en la aplicación del acuerdo, este avance se enmarca en los esfuerzos de la Casa Blanca por asegurar cadenas de suministro de minerales críticos, fortalecer sus exportaciones de hidrocarburos y reducir su dependencia de China.
El acuerdo se observa de cerca en otras economías del sudeste asiático orientadas a la exportación, como Vietnam, que buscan pistas sobre los niveles arancelarios y concesiones que Washington podría exigir en futuros acuerdos regionales.

Indonesia, principal productor mundial de níquel y poseedora de vastas reservas minerales clave para la industria de vehículos eléctricos y sistemas de energía limpia, se encuentra entre los intereses de Estados Unidos y China.
El gigante asiático es un actor fundamental en la electrificación, las energías renovables y el control de cadenas de suministro de baterías, mientras que Estados Unidos combina su acceso a minerales estratégicos con un impulso exportador de combustibles fósiles.
Haryo Limanseto, del Ministerio Coordinador de Asuntos Económicos de Indonesia, declaró que las disposiciones energéticas del acuerdo “equilibran el comercio exterior y satisfacen las necesidades energéticas internas”.
Por su parte, Putra Adhiguna, del Energy Shift Institute en Yakarta, señaló que los líderes indonesios buscan mantener un equilibrio entre Occidente y China, y consideró que la influencia china es “inevitable” al ser el mayor socio comercial de Indonesia.
Indonesia se ha comprometido a promover la inversión estadounidense en su industria minera, desde la exploración y extracción hasta el refinado, el transporte y la exportación. En algunos casos, los inversores estadounidenses recibirán un trato “no menos favorable” que las empresas nacionales.

Según el acuerdo, se flexibilizarán las restricciones a las exportaciones de minerales críticos a Estados Unidos para acelerar el desarrollo del sector indonesio de tierras raras con socios estadounidenses, lo que promete una “mayor certeza” a las empresas involucradas en la extracción para ayudar a impulsar la producción.
En los últimos seis meses, importantes cambios en las políticas transformaron el sector minero de Indonesia, y las nuevas restricciones impuestas por el acuerdo comercial a las empresas extranjeras ya establecidas en el país limitarán el exceso de producción de las plantas procesadoras. Las empresas extranjeras deben cumplir con las mismas normas fiscales, ambientales, laborales y de cuotas que las demás compañías.
El sector de procesamiento de minerales críticos de Indonesia está actualmente dominado por China, que cuenta con empresas que operan o financian múltiples fundiciones de níquel y parques industriales.
“Indonesia es absolutamente fundamental en esta competencia porque combina una gran riqueza de recursos con ambición política”, dijo Kevin Zongzhe Li, del Centro de Análisis de China dentro del Instituto de Políticas de la Sociedad Asiática, un centro de estudios con sede en Nueva York.
La competencia por los minerales críticos se está intensificando y el acuerdo “abre la puerta para que las empresas estadounidenses tengan una oportunidad real” de “equilibrar modestamente un sector donde las industrias chinas establecieron una ventaja de ser pioneras”, agregó.
(Con información de Associated Press)